Mientras una hora promedio de trabajo en México aporta 22,2 dólares estadounidenses a la economía, esta contribución alcanza los casi 110 dólares por hora en Irlanda. En el caso de España, se sitúa en torno a los 58 dólares.
Para medir el PIB por hora de trabajo, la OCDE tiene en cuenta el total de horas trabajadas de todas las personas que participan en el proceso de producción.
No obstante, este indicador de productividad laboral solo refleja de manera parcial el nivel de capacidades o la eficiencia de los trabajadores, ya que depende en mayor medida de la disponibilidad de otros insumos como capital, bienes intermedios, avances técnicos y tecnológicos, así como de la presencia de economías de escala.



