El viernes seis disparos impactaron la aeronave presidencial cuando se aproximaba a Cúcuta, capital de Norte de Santander y fronteriza con Venezuela, procedente de la localidad de Sardinata, en la región del Catatumbo.
Duque, Molano y el ministro de Interior, Daniel Palacios, así como el gobernador de Norte de Santander, Silvano Serrano, y el alcalde de Cúcuta, Jairo Yáñez, que lo habían acompañado a la visita a Sardinata, salieron ilesos del ataque al helicóptero. "Esta investigación es un proceso priorizado con fiscales especializados en crimen organizado", aseguró en la misma comparecencia el director general de la Policía Nacional, general Jorge Luis Vargas, quien subrayó que 84 investigadores trabajan en este proceso y 140 equipos multidisciplinares.
Las investigaciones realizadas hasta el momento, según adelantó la Policía, revelan que "hay coincidencia balística" entre las vainillas encontradas y el fusil FAL de fabricación belga y ensamblado en Venezuela, y el fusil AK-47 incautados este sábado en el barrio La Conquista, a 1,2 kilómetros del aeropuerto de Cúcuta y desde donde supuestamente se hicieron los disparos.
La región del Catatumbo, que abarca 10.089 kilómetros cuadrados, en su mayoría selváticos, forma frontera con Venezuela y está compuesta por once municipios donde operan terroristas del Ejército de Liberación Nacional (ELN), disidentes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, (FARC), un reducto del Ejército Popular de Liberación (EPL) y bandas de paramilitares y narcotraficantes.



