Viernes, 10 Septiembre 2021 10:09

La Fiscalía de Nicaragua dicta orden de detención contra el escritor Sergio Ramírez - Por Susana Gaviña

Escrito por Susana Gaviña

El premio Cervantes está acusado de supuestamente «realizar actos que fomentan e incitan al odio y la violencia». 

El régimen de Daniel Ortega sigue reprimiendo a todos aquellos que cuestionan su presidencia o se interponen en su camino a reeditar su presidencia. Esto le ha llevado en los últimos tres meses a encarcelar o dictar órdenes de detención contra más de una treintena de precandidatos y líderes opositores, o personalidades de alto perfil que ha hablado alto y claro de lo que está sucediendo en el interior del país desde hace años. El último ha sido, este miércoles, el escritor y exvicepresidente de Nicaragua, Sergio Ramírez, a quien la Fiscalía ha acusado de «formentar e incitar al odio».

Ramírez también ha sido acusado de «lavado de dinero, bienes y activos». El régimen vincula al escritor con el Programa Medios para Nicaragua de la Fundación Violeta Barrios Chamorro (FVBCH), del que afirma que destinaba dinero para «otros fines que no eran los propios de la fundación, como fue dar financiamiento a personas y organismos que buscaban la desestabilización de la buena marcha del desarrollo económico y social del país», según recoge el medio el 'Confidencial'. La Fiscalía comenzó la investigación sobre esta fundación el pasado mes de mayo, y Ramírez fue interrogado por ser el presidente de la Fundación Luisa Mercado, que según la Fiscalía habría recibido dinero de la FVBCH.

Ambos delitos son los que el presidente Ortega está utilizando para echar de la carrera electoral a sus oponentes en las próximas elecciones del 7 de noviembre, y para silenciar a sus críticos.

«Daniel Ortega me ha acusado a través de su propia Fiscalía y ante sus propios jueces de los mismos delitos de incitación al odio y la violencia, menoscabo de la integridad nacional y otros que no he tenido tiempo de leer, acusaciones por las que se encuentran presos en las mazmorras de la misma familia muchos nicaragüenses dignos y valientes», explicó el propio Ramírez a través de un comunicado que colgó en su cuenta de Twitter hace unas horas.

El Ministerio Público además de presentar las acusaciones formales ha dictado orden de detención y allanamiento en contra de Ramírez, quien no se encuentra en estos momentos en el país ya que había anunciado que no regresaría a Nicaragua para evitar represalias del Gobierno tras haber sido citado por la Fiscalía. Algo que han tenido que hacer otros de los críticos con el régimen de Ortega, entre ellos varios periodistas. Es el caso de Carlos Fernando Chamorro, que se ha tenido que exiliarse por segunda vez a Costa Rica. Sobre el director del 'Confidencial', acusado de 'conspiración', también se ha dictado una orden de arresto en ausencia.

En su comunicado en las redes sociales, Sergio Ramirez, que la próxima semana presentará en España su último libro, 'Tongolele no sabía bailar', coincidiendo también con la celebración en nuestro país del festival literario, creado por él en 2013, Centroamérica Cuenta, recuerda que no es la primera vez que es perseguido por un régimen dictadorial: «En el año de 1977, la familia Somoza (que gobernaron Nicaragua de 1939 a 1979) me acusó por medio de su propia Fiscalía y ante sus propios jueces de delitos parecidos a los de ahora: terrorismo, asociación ilícita para delinquir y atentar contra el orden y la paz, cuando yo luchaba contra esa dictadura, igual que lucho ahora contra esta otra», señala el escritor, que fue camarada de Ortega y su vicepresidente durante su primer mandato (1979-1990), hasta que las diferencias en la forma de gobernar le llevaron a separarse de él.

Durante las protestas que tuvieron lugar en 2018, y que dejaron un balance de al menos 325 muertos, y más de un centenar de presos políticos que siguen en la cárcel a día de hoy, el escritor denunció la represión y la perversión del ideal original de la revolución sadinista.

«Las dictaduras carecen de imaginación, repiten sus mentiras, su saña, sus odios y sus caprichos. Son los mismos delirios y el mismo empecinamiento ciego por el poder y la misma mediocridad de quienes teniendo en su puño los instrumentos represivos y habiéndose despojado de todos los escrúpulos, creen también que son dueños de la dignidad, de la conciencia y la libertad de los demás», afirma el escritor en su declaración grabada.

En cuanto al allanamiento de su vivienda, Ramírez asegura que «lo que van a hallar es una casa llena de libros, los libros de un escritor, los libros de toda mi vida».

«Soy un escritor comprometido con la democracia y por la libertad, y no cejaré ese empeño desde donde me encuentre», subrayó el premio Cervantes, quien resaltó que su «obra literaria de años, es la obra de un hombre libre. Las únicas armas que poseo son las palabras y nunca me impondrán el silencio», concluye.

La acusación formal y la orden de detención contra Ramírez se produce más de tres meses después de que se iniciara una cacería contra los precandidatos presidenciales, que ha llevado a siete de ellos a ser detenidos (Cristiana Chamorro es la única que está en arresto domiciliario, mientras el resto está en prisión), sin acceso a sus abogados ni a sus familiares. Hace diez días, la Fiscalía comenzó a formalizar las acusaciones contra los detenidos, que han sido presentados en audiciencias secretas a las que no han tenido acceso sus abogados.

Revanchismo

Ortega, en un acto de revanchismo, según algunos analistas polítivos, también ha detenido a algunos de sus compañeros de armas durante la revolución sandinista, pero que luego se distaciaron y se escindieron del FSLN, creando un nuevo partido, fundado precisamente por Sergio Ramírez, el Movimiento Renovador Sandinista (MRS), por el que se presentó a la presidencia el escritor en 1996. El partido cambio de nombre recientemente, y actualmente se llama Unión Democrática Renovadora (Unamos). Sus líderes actualmente se encuentran también en prisión.

Considerados algunos de los detenidos, desaparecidos forzosos por Amnistía Internacional, la semana pasada el régimen permitió que fueran visitados algunos de los 36 detenidos durante unos 20 0 30 minutos. Todos los familiares coincidieron en las mismas acusaciones: los presos habían adelgazado entre 10 y 12 kilos y denunciaban torturas psicológicas.

Daniel Ortega se presenta a su cuarta reelección consecutiva sin competencia, pues además ha ilegalizado tres partidos o plataformas políticas, gracias a una de las leyes aprobadas por el Parlamento, de mayoría sandinista. Durante estos últimos meses también ha cerrado varias ONG, y allanado y atacado medios de comunicación como el 'Confidencial' y 'La Prensa'.

Top
We use cookies to improve our website. By continuing to use this website, you are giving consent to cookies being used. More details…