Viernes, 08 Julio 2022 09:47

El asesino de Shinzo Abe, un antiguo militar que ha usado una escopeta casera - Por Pablo M. Díez

Tetsuya Yamagami, autor del atentado contra el ex primer ministro de Japón, perteneció a las Fuerzas Marítimas de Autodefensa durante tres años y le ha disparado con un arma fabricada con dos cilindros unidos con cinta adhesiva a modo de cañones recortados. 

Tetsuya Yamagami, autor del atentado contra Shinzo Abe, perteneció a las Fuerzas Marítimas de Autodefensa durante tres años y le ha disparado con un arma fabricada con dos cilindros unidos con cinta adhesiva a modo de cañones recortados.

En Japón, un país que destaca por su seguridad y la ausencia de radicalismos políticos, el atentado que ha costado la vida al ex primer ministro Shinzo Abe ha causado una profunda conmoción. Aunque todas las preguntas están todavía por responder, incluso por hacerse, ya se saben algunos detalles que arrojan un poco de luz a este magnicidio.

Según informa la agencia de noticias Kyodo, el presunto asesino se llama Tetsuya Yamagami y es un antiguo militar de 41 años que ha sido detenido nada más disparar contra Abe ante una estación de tren en Nara, al suroeste del país y cerca de Kioto. A tenor de la televisión Fuji, formó parte de las Fuerzas Marítimas de Autodefensa durante tres años, hasta 2005, pero se desconocen aún sus motivos para atentar contra Abe. Tras su arresto, al que no ha opuesto resistencia, la Policía ha registrado su casa, donde ha encontrado algunos objetos «parecidos a explosivos».

Tal y como se ve en las imágenes del atentado, ha usado un arma de fabricación casera, una especie de escopeta recortada con dos cilindros unidos con cinta adhesiva a modo de cañones. Mientras Abe daba un discurso para apoyar al candidato local de su partido a las elecciones de este domingo a la Cámara Alta del Parlamento nipón, Yamagami se ha acercado al estrado y ha abierto fuego cuando el reloj marcaba las 11:30 de la mañana (4.30horas, hora peninsular española).

Sus disparos han sonado como una explosión y, de inmediato, los guardaespaldas se han abalanzado sobre al asaltante, que ha dejado en el suelo su arma, de la que salía un espeso humo blanco y un fuerte olor a pólvora según han relatado testigos presenciales a los medios nipones.

Con la camisa empapada en sangre por los balazos en el pecho y el cuello, Abe yacía en el suelo con los ojos cerrados mientras los miembros de su equipo intentaban contener la hemorragia con sus manos. Aunque fue trasladado rápidamente al Hospital Universitario de Nara, había perdido mucha sangre por las dos heridas en el cuello y una de las balas le había alcanzado el corazón. Sin constantes vitales, los médicos intentaron hacerle dos transfusiones para resucitarlo, pero solo pudieron certificar su muerte a las 17.03h (10.03 en España).

«Acto bárbaro»

Tras regresar a Tokio desde la prefectura de Yamagata, donde también hacía campaña, el primer ministro, Fumio Kishida, ha condenado «en los términos más fuertes posibles» este «acto bárbaro, que jamás debería ser tolerado».

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