Domingo, 14 Agosto 2022 00:29

Petro golpea a los más pobres con impuestos a 36 alimentos y bebidas - Por José Gregorio Martínez

Gustavo Petro mintió. Su reforma tributaria no afectará solo a los 4.000 más ricos, como aseguró en campaña, pues esto solo cubre 10 % de la meta de recaudación. El proyecto radicado este lunes en el Congreso contempla un impuesto de 10 % para gaseosas, zumos, bebidas energizantes, néctares de frutas, maltas, embutidos, snacks, cereales, helados, obleas y hasta el tradicional arequipe.

Gustavo Petro se posesionó este domingo como presidente de Colombia y en menos de 24 horas ya envió al Congreso su proyecto de reforma tributaria que contempla un impuesto de 10 % a una larga lista de alimentos y bebidas.

A menos de 24 horas de haber asumido Gustavo Petro la Presidencia de Colombia, su ministro de Hacienda, José Antonio Ocampo, radicó en el Congreso el proyecto de reforma tributaria que contiene las estrategias para recaudar unos 50 billones de pesos (11.500 millones de dólares) durante su administración.

El documento expone lo que sería la primera mentira de Petro como presidente (como senador y candidato la lista es extensa). Pues durante la campaña, exactamente el 7 de noviembre de 2021, aseguró que si llegaba al gobierno su reforma tributaría le subiría impuestos “solo a 4.000 personas”, precisando luego que serían solo los 4.000 más rico. Pero esto no fue así.

El texto que ya está en el Legislativo afectará a las personas cuyos ingresos mensuales superen los 10 millones de pesos (2.300 dólares), aplicable también para pensiones, y le meterá la mano en el bolsillo a todos los colombianos, pues incluye un impuesto de 10 % a una larga lista de alimentos y bebidas considerados ultraprocesados y con alto contenido de azúcares añadidos que se consumen en todos los hogares.

Sin embargo, son los más pobres quienes satisfacen su dieta diaria con este tipo de alimentos entre los que se encuentran las salchichas, mortadelas, salchichones, jamones y todo tipo de embutidos, así como sancks, zumos, néctares de frutas, maltas, gaseosas y polvos para preparar bebidas saborizadas.

Los impuestos de Petro a las bebidas

Bajo el eufemismo de “impuestos saludables”, el nuevo gobierno socialista de Colombia pretende recaudar unos 2.100 millones de pesos para 2023, haciendo más costosos los precios de producción y consecuente primera venta o la importación de las siguientes bebidas:

Bebidas base de frutas en cualquier concentración

Zumos

Néctares de frutas

Mezclas en polvo

Bebidas azucaradas

Bebidas energizantes

Bebidas saborizadas

Cualquier bebida que contenga azucares añadidos o edulcorantes

Bebidas gaseosas o carbonatadas

Bebidas deportivas

Refrescos

Aguas endulzadas o saborizadas

Bebidas a base de malta

Polvos que presenten el carácter de azúcares aromatizados y coloreados utilizados para la preparación de limonadas, gaseosas o bebidas análogas

Polvos a base de harina, almidón, fécula, extracto de malta o adición de cacao

Los impuestos de Petro a los alimentos

La lista continúa. Se harán más caros debido al nuevo impuesto contemplado en la reforma tributaria de Petro la producción y consecuente primera venta o la importación de los siguientes productos comestibles ultraprocesados y con alto contenido de azúcares añadidos:

La carne o despojos comestibles, salados o en salmuera, secos o ahumados; harina y polvo comestible, de carne o despojos

Embutidos y productos similares a carne, despojos o sangre, preparaciones alimenticias a base de estos productos

Las demás preparaciones y conservas de carne, despojos o sangre

Papas fritas

Patacones

Chicharrones empacados

Snacks o pasabocas empacados

Galletas dulces (con adición de edulcorante)

Barquillos y obleas, incluso rellenos (gaufrettes, wafers) y wafles (gaufres)

Ponqués y tortas

Bizcochos y pasteles de dulce

Merengues

Cacao en polvo con adición de azúcar u otros edulcorantes

Confites de chocolate

Frutas recubiertas de chocolate y/u otros productos de confitería y repostería, y demás preparaciones alimenticias que contengan cacao, que no sean en bloques, tabletas o barras, y que tengan adición de azúcares u otros edulcorantes.

Artículos de confitería sin cacao (incluido el chocolate blanco)

Helados, incluso de cacao

Únicamente los postres a base de leche, incluido el arequipe

Manjar blanco o dulce de leche

Salsas y sopas

Cereales

Otros cambios con la reforma tributaria de Petro

Si se aprueba esta iniciativa en el Congreso, donde la primera fuerza es el Pacto Históricos y sus aliados, las personas naturales además de tener que tributar si perciben ingresos superiores a los 10 millones de pesos, las pensiones también se incluirán en el sistema tributario como un ingreso en casos de mesadas que superen este monto.

Otro cambio que incluye la reforma tributaria de Petro es la eliminación de los tratamientos tributarios preferenciales para los precios de los combustibles en las zonas de frontera. Pero se contempla además un impuesto al carbón, al petróleo y al oro. Los días sin IVA con los que el gobierno del expresidente Iván Duque logró incentivar el consumo se acaban.

La gran mentira: impuesto solo a los más ricos

En cuanto al impuesto al patrimonio a las personas más ricas (las únicas que iban a ser afectadas según la promesa de Petro en campaña), este será de 0,5 % para los rangos que van de 72.000 a 122.000 unidades de valor tributario (UVT), lo que quiere decir que aplica desde los 3.000 millones de pesos, considerando que se empezaría a aplicar en 2023 y que el precio actual de la UVT se encuentra en 38.004 pesos. El tributo sube a 1 % para quienes superen un patrimonio de 122.000 UTV, que equivaldría a 5.000 millones de pesos.

Con lo estipulado en esta tabla, el impuesto al patrimonio le permitiría recaudar al gobierno de Gustavo Petro unos 2,6 billones de pesos si se aprueba su reforma tributaria, lo cual deja en evidencia la mentira difundida en campaña de que solo afectaría a las 4.000 personas más ricas, ya que este proyecto pretende recaudar 25,9 billones de pesos inicialmente, es decir, que el tributo a los más ricos solo alcanzaría para cubrir 10 % de la meta de recaudación inicial, pero que para 2026 el gobierno aspira elevarla a 50 billones de pesos, enfocándose principalmente en la reducción de la evasión.

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