Lunes, 24 Julio 2023 11:21

Feijóo ofrecerá a Sánchez “pactar cuatro o cinco” asuntos de Estado a cambio de que lo deje gobernar - Por Elsa García de Blas

La dirección del PP admite que el resultado está por debajo de sus expectativas y lo atribuye tanto a los pactos con Vox como a haber ofrecido acuerdos al PSOE.

La dirección del PP sigue en estado de shock. Los populares se han despertado este lunes sin terminar de creerse todavía la pesadilla de la victoria más amarga, un triunfo insuficiente en las elecciones generales que deja a Alberto Núñez Feijóo con escasísimas opciones de convertirse en presidente del Gobierno. De hecho, la cúpula del PP fiaba anoche la única posibilidad a una suma casi imposible de PNV, Vox, Coalición Canaria y UPN que los peneuvistas han descartado ya este lunes por sus “valores democráticos” y su rechazo al “blanqueamiento y legitimación de Vox que está haciendo el PP”.

Pese a ello, la dirección de Feijóo no tira la toalla mientras agita la idea del bloqueo y de repetición de las elecciones. “O se consigue materializar una investidura de Feijóo, o se va a un bloqueo y una repetición electoral”, ha subrayado a primera hora la secretaria general, Cuca Gamarra. Feijóo pretende ir a una investidura, aunque la otra opción que baraja es que el PSOE le permita gobernar.

El líder popular va a llamar al presidente socialista y le va a ofrecer pactar “cuatro o cinco retos” de país a cambio de que se abstenga, según ha avanzado el portavoz de campaña del PP, Borja Sémper, obviando que el PP ha tenido como lema de campaña y programa electoral la “derogación del sanchismo”.

El siguiente movimiento de Feijóo, por tanto, va a consistir en hablar con Pedro Sánchez para tratar de convencerlo de que se abstenga en su investidura. El líder del PP y el del PSOE ya se intercambiaron anoche los primeros mensajes, en los que Sánchez no felicitó a Feijóo por su victoria como primera fuerza, según se queja el PP.

A pesar de ello, y de que el presidente socialista compareció anoche con ánimo de triunfo porque tiene una posibilidad de suma parlamentaria para revalidar su Gobierno, los populares siguen pretendiendo que el PSOE los deje gobernar a ellos. El PP plantea ahora a los socialistas una especie de abstención condicionada, a cambio de pactar varios asuntos de Estado, aunque no aclaran cómo sería eso posible cuando su programa electoral plantea la derogación o contrarreforma de la mayoría de las leyes del Ejecutivo progresista.

Borja Sémper ha argumentado que para que la gobernabilidad no dependa de partidos independentistas, lo mejor es un pacto entre los dos grandes partidos, pero con Feijóo como presidente. “Tenemos que replantearnos las dinámicas”, ha expresado Sémper en RNE. “Al primero que va a llamar Feijóo es al PSOE, y le va a plantear: ¿está usted de acuerdo en buscar fórmulas alternativas que permitan que la gobernabilidad no dependa de partidos que se quieran ir de España?”.

El portavoz ha planteado un pacto con los socialistas, no para una gran coalición, ha especificado, pero sí para algo parecido a un pacto de legislatura. “Si podemos identificar cuatro o cinco retos que tenemos por delante, tenemos margen para que el PSOE y el PP podamos ponernos de acuerdo”, ha propuesto, consciente, al mismo tiempo, de que promover esta opción con el resultado de anoche “es casi bisoño”.

El problema del PP es que ese mismo argumento de evitar que la gobernabilidad dependa de los independentistas se les puede también volver en contra, como un bumerán. En RNE, el periodista Íñigo Alfonso ha preguntado al portavoz si entonces el PP estaría dispuesto a abstenerse en una investidura de Sánchez para que los secesionistas no entren en la ecuación. “Ese escenario ahora no es planteable, sino que el ganador inicia una ronda de conversaciones”, ha contestado Sémper. Con todo, en el PP admiten que “España es una monarquía parlamentaria y hay que conformar mayorías”, como ha reconocido Cuca Gamarra en Telecinco, consciente también de que “el escenario es muy complejo”.

La dirección popular admite que el resultado de anoche ―el PP es primera fuerza, con 136 escaños, pero no suma con Vox― está por debajo de lo esperado. “Hemos pasado de 89 escaños a 136, no está mal, pero las expectativas estaban puestas en otro lado”, ha reconocido Sémper, apuntando al error de las encuestas, pero también a partir de su propia valoración de la realidad. “A lo mejor las encuestas eran demasiado altas. Tanto las encuestas como nuestros propios cálculos estaban muy por encima de lo posible”.

La cúpula empieza a analizar los motivos del fracaso en sus aspiraciones y señala a un “cúmulo de circunstancias” donde los pactos con Vox han penalizado. “Habrá que valorarlo. Ha pasado muy poco tiempo. Si tú apelas a que el futuro tiene que pasar por acuerdos con el PSOE, a unos no les gusta; si tú apelas a la posibilidad de llegar a acuerdos con Vox de gobernabilidad, en cualquiera de sus fórmulas, a otros no les gusta…”, ha deslizado el portavoz.

El PP bulle internamente esta mañana con el análisis de lo que ha pasado y algunos dirigentes apuntan a los errores de la campaña de Feijóo. “Empiezo a pensar que lo del narco se acepta socialmente en Galicia, pero tal vez en el resto de España no… Ha habido un vuelco en los últimos cuatro días que coincide con la introducción de ese asunto en la agenda mediática”, analiza uno de ellos, en referencia a la amistad del líder del PP con el narcotraficante Marcial Dorado hace tres décadas. La última semana de campaña, Feijóo trató de justificarla con el argumento de que cuando eran amigos era solo “un contrabandista”.

Feijóo tendrá ahora que afrontar el juicio interno del PP, ya sin la vitola del político que solo sacaba mayorías absolutas. Esta tarde, a las cinco, se reúne la Junta Directiva Nacional, máximo órgano entre congresos, para analizar los resultados y los siguientes escenarios. Los ojos estarán puestos en Isabel Díaz Ayuso, a quien anoche, en el balcón de Génova, los simpatizantes del PP corearon mientras hablaba Feijóo: “¡Ayuso, Ayuso!”.

Top