Con el debate aún en curso, comentaristas políticos como John King, de la CNN, no tardaron en plantear la existencia de una corriente en las filas demócratas dispuesta a solicitar que Biden se haga a un lado antes de las elecciones de noviembre, lo que abriría un escenario desconocido, otro más en una campaña protagonizada también por un candidato que es delincuente convicto. Doce horas después de que la idoneidad del aspirante a la reelección se viera cuestionada, la campaña del presidente Biden y sus principales colaboradores se apresuran este viernes a silenciar el runrún de que lo mejor para el Partido Demócrata sería un candidato distinto.
“Demócratas, dejen de preocuparse y empiecen a trabajar. Todos tenemos la responsabilidad de hacer nuestra parte”, ha dicho en la mañana de este viernes en declaraciones a MSNBC el gobernador de Pensilvania, el demócrata Josh Shapiro, de quien se ha hablado como posible candidato para 2028, al ser preguntado por la candidatura de Biden. “Sentarse aquí y lamentarse, sentarse aquí y preocuparse, no es la respuesta”, añadió. “Creo que [el debate sucesorio] es inútil e innecesario”, añadió a lo dicho la víspera en el mismo plató donde se celebró el debate Gavin Newson, otro nombre destacado de la baraja sucesoria. “Tenemos que entrar, tenemos que mantener la cabeza alta y, como digo, tenemos que cubrir las espaldas de este presidente. No se le da la espalda por una única actuación”, por decepcionante que fuera.
Pero, aparte de las redes sociales, con un inclemente aluvión de comentarios y memes sobre la confusión del candidato demócrata, de 81 años, comentaristas, políticos y estrategas de campaña han hecho sonar unánimemente las alertas. El analista de la CNN aseguró que los demócratas con los que pudo hablar están en un “modo pánico total”, y que algunos de ellos se atreverán a sugerir a la Casa Blanca una retirada honrosa de Biden antes de que sea demasiado tarde. Abby Phillip, también de la CNN, dijo que “el pánico” que percibió en la noche del jueves no es “ni parecido” al que se intuía hasta ahora. “Hay una preocupación real de que [el debate] haya hecho un daño real que no se puede deshacer”, dijo Phillip.
Un colaborador de Biden amparado en el anonimato declaró al portal de información política The Hill: “Esto es una auténtica pesadilla. No puedo creer lo que estoy viendo. Estoy viendo cómo perdemos estas elecciones a cámara lenta”. “Esta noche se han confirmado los temores de la gente” acerca de la idoneidad del Biden que aspira a un segundo mandato en la Casa Blanca, según David Axelrod, que fue uno de los consejeros principales de Barack Obama.
A medida que avanzaba el debate, los demócratas se mostraban cada vez más inquietos y algunos se preguntaban si era demasiado tarde para que Biden abandonara. También pensaban en otros candidatos. “En nuestros círculos se ha hablado mucho de Newsom”, dijo un estratega demócrata refiriéndose al gobernador de California.



