Sí se han pronunciado tres de sus ministros. Amijai Chikli, el controvertido encargado del nexo con las comunidades judías fuera de Israel y la lucha contra el antisemitismo, lo ha llamado “el último de los matones que apoyan a los violadores y asesinos de Hamás” y lo ha acusado de defender “posturas similares” a los autores de los >atentados de las Torres Gemelas en 2001. Y el titular de Seguridad Nacional, el ultra Itamar Ben-Gvir, ha lamentado “el triunfo del antisemitismo sobre el sentido común”. En la prensa nacional, los titulares van desde la decepción a la histeria islamófoba.
En un largo mensaje en la red social X, Chikli ha exhortado al más de un millón de judíos residentes en el área metropolitana de Nueva York a establecerse en Israel, que concede la nacionalidad de forma automática a quien tenga al menos un abuelo judío. “Les invito a considerar activamente su nuevo lugar en la Tierra de Israel”, el término bíblico que engloba tanto Israel como Palestina, porque “la ciudad que alguna vez fue símbolo de libertad global ha entregado sus llaves a un simpatizante de Hamás”.
“Este es un punto de inflexión crucial para Nueva York. La decisión que ha tomado socava los cimientos mismos del lugar que brindó libertad y oportunidades de éxito a multitudes de refugiados judíos desde finales del siglo XIX”, ha proseguido. Chikli, uno de los principales defensores de la políticade tejer redes con la ultraderecha europea y amigo del líder de Vox, Santiago Abascal (con quien participó en Madrid en un acto del partido ultra español), ha aventurado que la ciudad “jamás volverá a ser la misma, especialmente para su comunidad judía” porque “camina con los ojos bien abiertos hacia el abismo en el que se ha precipitado Londres”, ciudad que también tiene un alcalde musulmán, Sadiq Khan, desde 2016. “Es una pena malgastar palabras en decir que todo estará bien: nada estará bien en esta ciudad”, ha sentenciado el ministro.
Al menos un tercio de los judíos de Nueva York piensa distinto, ya que ha votado por Mamdani, según una encuesta a pie de urna de la CNN. Es el mismo porcentaje que se da entre los católicos y apenas nueve puntos porcentuales menos que protestantes y otras ramas del cristianismo. Otro ministro de extrema derecha, Amijai Eliyahu (Legado), los ha definido como judíos que odian a otros judíos. “Han estado entre nosotros desde los anales de nuestra historia [cuyo arresto pide desde el año pasado el Tribunal Penal Internacional por presuntos crímenes de guerra y contra la humanidad) si pisa la ciudad.
El mes pasado, el Ministerio de Exteriores de Israel respondió directamente a un tuit de Mamdani (entonces solo candidato a la alcaldía) sobre el segundo aniversario del ataque de Hamás y la consiguiente invasión. Lo acusó de “actuar como portavoz de la propaganda de Hamás”, que “excusa el terrorismo y normaliza el antisemitismo”. “Solo está con los judíos cuando están muertos. Vergonzoso”, señaló la diplomacia israelí.
“Antisemita declarado”
Es también la línea en la que se ha pronunciado este miércoles Ben Gvir, al tildar al nuevo alcalde de “enemigo de Israel y antisemita declarado”. Avigdor Lieberman, diputado y líder del partido opositor Israel Beiteinu, lo ha llamado “populista, racista e islamista”, en una publicación en redes sociales que acompaña de un combo fotográfico de su cara y los atentados de las Torres Gemelas con la palabra en hebreo: “¡Olvidaron!”. También exhorta a los judíos neoyorquinos a emigrar a Israel.
En la prensa nacional, la mayoría de titulares se centra este miércoles en las posiciones del nuevo alcalde en torno al conflicto palestino-israelí, en su condición de musulmán o en cómo afectará su victoria a la comunidad local judía, a la que Mamdani lanzó un guiño en su discurso.
El diario Maariv dedica una pieza a la congregación de cientos de manifestantes tras la victoria, en la que gritaron “Palestina libre”. El titular: “Imágenes escalofriantes desde Nueva York: ¿Ya se está haciendo realidad la peor pesadilla de Israel?”. Israel Hayom, otro rotativo de derechas, escoge un puñado de voces no oficiales para poner el foco en cómo ―“desde Gaza hasta Qatar”, como titula― el “eje islamista” en Oriente Próximo celebra el triunfo. Ilustra la información con una foto de Mamdani pidiendo knaffe (un dulce típico de la región) en un local donde cuelga al fondo una bandera palestina.
El islamófobo canal 14 de televisión, el favorito de los partidarios de la coalición de Netanyanu (la más derechista en la historia de Israel), subraya en el titular que Mamdani comenzó su discurso en lengua árabe. El comentarista de asuntos árabes de la cadena i24, Zvi Yehezkeli, pidió “recordar este día” porque el alcalde electo forma parte de una “yihad silenciosa” que “conquistará todo el mundo, principalmente Occidente”. “Treinta años después de que los aviones impactasen en las Torres Gemelas, el alcalde de Nueva York es musulmán”, agregó.


