Lunes, 06 Julio 2020 21:00

Fabián Gutiérrez, el hombre que se hizo multimillonario a la sombra de los Kirchner – Por Carmen de Carlos (ABC- España)

Escrito por Carmen de Carlos

 

Su declaración en el caso de los «cuadernos de la corrupción» obligaba al Estado a dispensarle una protección que no tuvo.


Fabián Gutiérrez, de 46 años, estuvo con Néstor Kirchner en la Gobernación de Santa Cruz desde 1995 y junto al matrimonio en buena parte de sus dos primeros gobiernos en Buenos Aires (del 2003 al 2010). Gutiérrez, a la sombra de los Kirchner, multiplicó su patrimonio hasta aumentarlo un 765 por ciento en apenas cinco años. Prácticamente los mismos que necesitaron sus jefes para pasar de disponer de 1,2 millones de euros a 8,5.

En su declaración en el caso de los «cuadernos de la corrupción», Gutiérrez (investigado como otros tres secretarios K por enriquecimiento ilícito) no llegó a alcanzar la categoría de «testigo protegido», pero se convirtió en algo similar, «imputado colaborador». Esta condición obligaba al Estado a dispensarle una protección que no tuvo.

En febrero, apenas dos meses más tarde de su investidura, Alberto Fernández disolvió la Agencia Nacional de Protección a Testigos e Imputados que blindaba, bajo el amparo del poder judicial, a los arrepentidos de esta causa que afecta al círculo estrecho y a la vicepresidenta y multiprocesada, Cristina Fernández. Con esa decisión, toda la información reservada, incluido el paradero o refugio de los delatores protegidos, pasó a manos del actual Ejecutivo.

La declaración de Gutiérrez confirmó otras de testigos y mencionados (grandes empresarios y funcionarios) en los cuadernos de Oscar Centeno, el chófer de Roberto Baratta, presunto recaudador de sobornos para el matrimonio Kirchner y número dos del Ministerio de Planificación.

Gutiérrez dijo haber visto los bolsos y maletas que Centeno detalló en varios cuadernos, en su periplo o circuito para recaudar sobornos, pero negó haber accedido al contenido. «Daniel Muñoz, -secretario personalísimo de Kirchner- llevaba valijas con candado. Era el único que las tocaba» cuando viajaban a la residencia privada de El Calafate y cuando entraba Muñoz, «Néstor Kirchner nos hacía retirar».

El hombre que llevaba la agenda de Cristina de Kirchner sobre la que dijo «nadie quería trabajar con ella» por su carácter endiablado, confirmó la existencia de la habitación blindada, con «una puerta placa de color blanco», que el matrimonio Kirchner se hizo construir en el interior del chalet donde murió, de un infarto fulminante, el expresidente. «Era el único cuarto de esa casa al que yo no tenía acceso», observó Gutiérrez. Lo mismo sucedía en la otra vivienda del matrimonio en Río Gallegos (capital de Santa Cruz) donde existía otra especie de bóveda de iguales características. «Todos –insistió Gutiérrez– pensábamos que también se almacenaban los bultos aludidos», por las maletas de dinero.

Ocultar las valijas

Pero el «arrepentido» Gutiérrez fue acusado a su vez por José López, el ex secretario de Estado de Obras Públicas sorprendido cuando trataba de ocultar en un convento «valijas» con nueve millones de dólares que, según su testimonio, le había entregado Gutiérrez. «Mi tarea junto a Cristina –continuó ante el fallecido juez federal, Claudio Bonadío- era acompañarla a todos lados de sol a sol», aclaró. Eso incluía los viajes al exterior y las compras. «Las sumas que solía gastar –calculó- rondaban los 4.000 o 6.000 dólares en cada viaje».

En su testimonio explicó que renunció al cargo después de que la actual vicepresidenta le organizase un escándalo por ir al cuarto de baño en un viaje a Jerusalén.

«Entre los secretarios –aseguró– la apodábamos “la loca”, “la yegua” y otro término que no quiero mencionar por razones de género». Más condescendiente en esa relación que describió de «amor y odio» con sus jefes, de Néstor Kirchner recordó, «era más humano. A veces pegaba en broma aunque hacía sangrar».


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