La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, se reúne con el presidente de la República Argentina, Javier Milei, en las instalaciones del Canal de Isabel II de la capital, este miércoles.
Cuando se confirmó que Javier Milei volvía a España pero esta vez en plena precampaña electoral, el equipo de campaña del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, no daba crédito. Parecía un regalo perfecto. Y lo fue. Hasta el alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, del PP, admitió que el viaje era un caramelo para el presidente. “Pedro Sánchez será el primero que esté muy feliz por la propaganda que le ha dado Milei hoy, estoy seguro”, llegó a decir el regidor.
Conscientes de esa realidad, el PP buscó un perfil bajo ante la visita y Vox actuó de manera atípica. Pero como siempre se saltó esa estrategia Isabel Díaz Ayuso, que intentó disimular, recibiendo a Milei sin convocar a los medios y sin intervenciones públicas, al contrario que otras veces, pero al final le dio al argentino la imagen que buscaba: un abrazo entusiasta y una foto de apoyo muy poco después de que el mandatario insultara a Sánchez llamándolo “dictador” y “ladrón”.
Más extraño fue aún el comportamiento de Vox, el gran aliado español de Milei. Santiago Abascal no recibió al argentino, algo inédito en todos los viajes anteriores, donde siempre lo habían utilizado un referente y estrella de sus actos. Abascal alegó que estaba de campaña fuera de Madrid, pero la visita se conocía hace tiempo.
Pero después, el líder de Vox llamó al argentino por videoconferencia mientras estaba en la sede de la Fundación Disenso reunido con sus colaboradores, y ahí se vio la enorme sintonía entre ambos. Los dos parecían competir para ver quién insulta mejor a Sánchez. “No hay nada más divertido que patear culos zurdos”, le dice el argentino. “Me ha preguntado la prensa ‘¿Qué le parecen los insultos de Javier Milei al presidente del Gobierno?’ ¿Pero qué insultos? Le ha llamado dictador, igual que yo”, contesta el español. “También le he llamado ladrón”, compite el argentino.
Efectivamente, aunque la expectativa de la campaña progresista era alta, Milei la superó con creces. Primero insultó a Sánchez, al que además de llamar dictador pidió “echar a patadas” delante del presidente del Senado y de varios empresarios españoles, después insultó a la prensa, como suele hacer en Argentina, pero esta vez directamente con una periodista española de la Cadena SER, a la que llamó “corta intelectual y miserable política” simplemente por preguntarle si había incomodidad en el PP y Vox por su visita. Y más tarde trató de reivindicar su política económica en contraste con la española.
Sánchez aprovechó ese guante para atacar a Milei por sus datos económicos y los contrastó con los españoles. Según explicó, con Milei se ha alcanzado un récord de economía sumergida en Argentina, con 11 millones de trabajadores en negro, y por tanto sin derechos y sin cotizar, mientras España ha llegado a 22,6 millones afiliados con Sánchez en el Gobierno. Además, dijo, Milei ha reducido el salario mínimo un 40% mientras España lo ha aumentado un 66%.
Sánchez usó los recortes de Milei como ejemplo de lo que harán Feijóo y Abascal si llegan a La Moncloa. Aunque ninguno de los dos se reunió con el argentino, él sí pidió el voto para los dos, citándolos expresamente.
En un momento en que la campaña tanto del PSOE como del Frente Amplio está explotando al máximo los mensajes confusos del PP y Vox sobre una posible reforma de las pensiones, Milei ayuda también a esta estrategia porque su ajuste, del que presume, ha recaído especialmente sobre los pensionistas argentinos y sobre los empleados públicos de este país.
Por eso Feijóo huyó de cualquier encuentro e incluso de una mínima mención, mientras el argentino, que claramente tenía ganas de entrar en la campaña española, lo citó para mostrar sus simpatías no solo hacia Vox sino también hacia el PP.
Sánchez está volcado en la estrategia de movilizar a los progresistas con el miedo a un Gobierno PP-Vox, y Milei es una mina para consolidar esa idea. En el PP creen que eso ya no tiene ni de lejos el efecto que tuvo en 2023, pero por si acaso intentan no mezclarse mucho con el argentino.
El PSOE llevaba varios días preparando un momento políticamente muy importante para su campaña. Ya dos días antes de la llegada a Madrid del argentino, Óscar Puente calentaba motores del plato fuerte de la semana para la campaña socialista. Puente dio las gracias a Milei por la visita, porque así los españoles pueden comprobar los resultados de su motosierra, y este miércoles dio un dato: desde que Sánchez gobierna, los argentinos en España han pasado de 250.000 a 500.000, dijo, “incluidos los 100.000 que han llegado desde que gobierna Milei”.
El PSOE tenía tan claro que el argentino era un regalo que incluso puso una enorme lona en su sede con un “Milei, los zurdos y las zurdas te dan la bienvenida a España, el país que más crece de Europa”. Y Sánchez grabó un vídeo con un mensaje claro contra Milei: “Sí, soy zurdo, y a mucha honra”. Zurdo es la manera argentina de llamar a las personas de izquierdas, y Milei lo usa de forma despectiva.
El resultado final de la visita, desde el punto de vista de la campaña, es de nuevo una polarización cada vez más fuerte entre el PSOE y Vox, que no renegó de Milei con ese extraño vídeo, mientras el PP queda desperfilado y de nuevo incómodo ya no solo con Milei sino también con Ayuso, que siempre va por libre y rompe la estrategia de la dirección nacional.
Para Sánchez, el único problema de esta visita de Milei es que esté tan lejos de las elecciones, porque su efecto se diluirá, y que no tenga previsto hacer otra en la última semana de la campaña. Si la cúpula del PSOE pudiera controlar la agenda de Milei, lo traería a España cada semana hasta las elecciones.
Fuente: https://elpais.com/espana/2026-10-22/milei-agita-la-campana-con-insultos-a-sanchez-y-abrazos-a-ayuso.html


