La estrategia de bloqueo de los límites provinciales que impuso Alberto Rodríguez Saá al comienzo de la cuarentena, a pesar de que el Gobierno nacional denunció que eran ilegales, ya provocó dos muertos en la zona del cruce entre Villa de Merlo (San Luis) y La Paz (Córdoba).
La situación estalló el fin de semana tras la muerte de un vecino de Villa de Merlo mientras intentaba atravesar una barricada para llevarle alimentos a su familia en la ciudad cordobesa de Villa Dolores. Su auto se detuvo en el terraplén y murió cuando se bajó para intentar repararlo.
Al día siguiente un centenar de vecinos indignados fue hasta el lugar y con picos y palas derribaron el montículo de tierra y liberaron el paso prohibido por Rodríguez Saá. Fue una tragedia anunciada: desde abril estaban reclamando la apertura de un corredor humanitario.
Hay cientos de personas que viven en La Paz y otras zonas cordobesas cercanas a Merlo que venían reclamando que liberen los pasos para poder ir a trabajar, hacer compras o recibir atención médica.
Así se produjo semanas atrás otro episodio fatal cuando un vecino del paraje Cruz de Caña, a 12 kilómetros de Merlo (donde hay un hospital de mediana complejidad), sufrió un ACV y tuvo que ser trasladado a la más distante Villa Dolores, pero llegó sin vida.
Frente a esto, Rodríguez Saá tuvo que aceptar el reclamo y dijo que trabajará en un protocolo para dar respuesta a los planteos "sin poner en riesgo el estatus sanitario" de San Luis. "Queremos encontrar la solución para que sigan accediendo a este servicio hospitalario, al igual que para quienes trabajan en Merlo y viven en La Paz", admitió el puntano.
Una de las críticas al bloqueo es que La Paz es considerada zona libre del coronavirus, pero según Rodríguez Saá "está conectada" a zonas afectadas. "Tampoco se trata de un corredor humanitario o de violación a los derechos humanos", minimizó.



