Sábado, 27 Junio 2020 21:00

Adiós Armando Ribas, paladín de la libertad. Por Guillermo Belcore

 

En diciembre pasado, compartimos un almuerzo con los columnistas de La Prensa. En la cabecera de la mesa, por supuesto, el decano, Don Armando Ribas, con sus 92 años, muy bien llevados, un poco más flaco pero con la lucidez de siempre.

Se fue un rato antes, pero al despedirse sorprendió al auditorio cantando una versión liberal del tango Volver. Se ganó una ovación. Genio y figura. La libertad fue el eje rector de su fecunda vida de pensador y hombre de acción. Ayer, perdimos a Don Armando. Había estado internado durante más de un mes en el Hospital Español, peleando por su vida, con el tesón que lo caracterizaba. Lo sobreviven sus hijos y sus ideas, dejó enseñanzas para toda la Humanidad y todas las épocas.

Nació en Cuba, pero fue -para decirlo en términos borgeanos- intensamente argentino. Le indignaba la degradación de su Patria adoptiva a la que sirvió como diputado nacional de la Ucedé (1990-1991), economista jefe de FIEL, consultor privado, periodista, docente y autor de varios libros (1). Siempre destacaba que nuestro país fue el tercero en adoptar el sistema liberal que permitió a la Humanidad salir de la pobreza.

"Fue el resultado de la llamada generación del 37 que incorporó el pensamiento de Juan Bautista Alberdi y Sarmiento y la acción trascendente de Urquiza y Mitre'', detalló en alguna de las más de cien notas que publicamos en La Prensa desde 1995. Escribió articulos de fondo para nuestro Suplemento de Economía hasta mediados de mayo. Con la calidad de siempre.

Digámoslo sin rodeos, Ribas fue un brillante filósofo de la Historia. Por ende, creía profundamente en el poder de las ideas. Y señalaba que fue precisamente la decisión de la Argentina de 1853 de darle rango constitucional a la herencia intelectual de Adam Smith, Locke y Hume el factor decisivo para el milagro económico que nos llevo a convertirnos en uno de los países más ricos del mundo. Haber abandonado en el siglo XX -militares y Perón mediante- el proyecto político más exitoso en el mundo del la segunda mitad del siglo XIX, justamente, es la causa primordial de la decadencia nacional. Recuperar la Argentina que fue, se convirtió para nuestro héroe en la misión de su vida.

Pilares del desarrollo

Entre tantas cosas, nos enseñó el erudito que en todos los países del mundo y en todas las eras los pilares del progreso son nada más que tres: la limitación del poder político, la defensa a la propiedad privada, y el respeto la búsqueda de la felicidad de cada alma. El llamado Rule of Law ("que no es lo mismo que la democracia''), un sistema político-ético, y sólo partir de entonces, un modelo económico. Liberalismo hay uno solo, tituló uno de sus artículos memorables.

Fue Ribas un virtuoso de la cita. Aprendimos con él, que la civilización occidental no es más un mito. Hay entre la filosofía francoalemana y la anglosajona la misma distancia que nos separa de Plutón. Reivindicaba hasta el cansancio la pax americana: el pueblo argentino -tan estúpidamente antinorteamericano- debería entender que sin Estados Unidos el mundo hubiera sido nazi o comunista.

Llegó Don Armando a ser miembro del staff del Fondo Monetario Internacional, pero criticaba con dureza los errores conceptuales de los mandarines de Washington. Si bien fue la némesis del socialismo ("el nombre que el Iluminismo dio a la demagogia''), también señaló equivocaciones del monetarismo y en su momento de las políticas de Martínez de Hoz y de la convertibilidad. Era un espíritu libre, no se casaba con nadie.

El verdadero problema de la economía es el tamaño del gasto público, alertaba. Por eso Europa y la Argentina han dejado de crecer. Es decir, prefería, un déficit fiscal más alto con impuestos más bajos; en lugar de un equilibrio (precario) con impuestos confiscatorios. La elites de la Argentina, por desgracia, no le prestaron atención al maestro.

Si hay un hecho que lo sacaba de quicio, era la condescendencia con la tiranía cubana (la sufrió en carne propia). Todo el mundo cuestiona hoy a Maduro pero nadie quiere recordar los crímenes de los hermanos Castro y el Che Guevara, solía despotricar. "El peor virus presente en Occidente (con el nuevo corona virus incluido) es el virus de la izquierda engendrada en el socialismo bajo la falacia de la búsqueda de la igualdad'', sentenciaba dos meses atrás.

Más allá de su cruzada infatigable para impulsar las ideas correctas y combatir la confusión y la ignorancia reinante, Don Armando será recordado por su afición a la música (cantaba realmente muy bien), su humor a prueba de bombas (amaba los chistes) y su pasión por la amistad. También podemos dar fe de la excelencia de sus daiquiris.

Se nos ha ido un hombre sabio y no sabemos quién podrá reemplazarlo, quien podrá transmitirnos semejante amor por Alberdi. Hoy, la Argentina necesita que miles levanten sus banderas. "Para el que no sabe a dónde va, no hay viento favorable'', escribió Seneca, una de las citas favoritas de Armando Paulino de Jesús Ribas. QEPD.

(1) Libros publicados por Armando Ribas

* Rule of Law: The Path To Free Doom (2012).

* La Alianza Atlántica Y el Desafío Continental (2009).

* Los Condicionamientos Éticos de la Libertad (2008).

* El Fin De La Idiotez y La Muerte del Hombre Nuevo (2006).

* Los ' 90: Un Nuevo Traspié de Luz Del Día En América Latina (2005).

* Argentina 1810-1880. Un milagro de la Historia (2001).

* Crisis Bancaria y Convertibilidad (1999).

Guillermo Belcore

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