Por su parte, Trenes Argentinos procedió a realizar una denuncia que quedó en manos del Juzgado Federal N°1 de San Isidro, a cargo de Sandra Arroyo Salgado, quien luego dio la orden para que se concrete el desalojo.
Las familias que se encontraban viviendo en el lugar serán trasladadas a un albergue.
El presidente Alberto Fernandez había expresado en las primeras horas del día la necesidad de resolver la situación: que se iba a ocupar personalmente de la situación: "Voy a ocuparme personalmente porque no tiene sentido que estén ocupando tierras del ferrocarril e impidan el paso y condicionen al resto de los argentinos a un lugar al que epidemiológicamente no se recomienda".



