Según las autoridades, ya se acercan a los 33 mil.
El 25,5 por ciento, en cambio, considera que el oficialismo dice la verdad. Y el 18,3 responde que no lo tiene claro.
Los números reflejan la falta de confianza en los datos oficiales que brindan la misma fuerza política que años atrás adulteró sistemáticamente las estadísticas del Indec.
La encuesta también interroga sobre cómo los consultados esperan que evolucione la crisis sanitaria, y allí se impone el pesimismo.
El 38,2 por ciento cree que “lo peor está por venir”, mientras que el 24 considera que “ya pasó”. El 37,6 responde que no lo sabe.



