Sin terminales en el Instituto Patria, La Cámpora ni en el massista Frente Renovador, la excandidata a gobernadora de Santa Fe abandona gobierno nacional luego de las salidas de Alejandro Vanoli de la Anses y de Sergio Lanziani de la Secretaría de Energía.
Anoche en Casa Rosada se esperaba que Alberto Fernández intentar retener, de manera simbólica, a Bielsa. Lo mismo que hizo con Alicia Castro quien renunció a la posibilidad de ser Embajadora en Rusia antes de ser nombrada por el Senado. El reemplazo de Bielsa sería Jorge Ferraresi, el intendente de Avellaneda postulado por La Cámpora de Máximo Kirchner para reemplazar a la arquitecta santafesina en Desarrollo Territorial y Hábitat. Ferarresi integra junto a alcaldes como Mario Secco (Ensenada), Mayra Mendoza (Quilmes) y Pablo Zurro (Pehuajó) la liga de alcaldes kirchneristas con línea directa al Instituto Patria.
Para balancear la jefatura del Ministerio, en Casa Rosada estaban terminando de pulir la designación de Santiago Maggiotti (Navarro) al frente de una Secretaría o subsecretaría para secundar a Ferraresi en esa cartera. Maggiotti tiene el padrinazgo de Gabriel Katopodis, Ministro de Obras Públicas de la Nación y coordinador de la liga “albertista” de intendentes que integran también Juan Zabaleta (Hurlingham) y Mariano Cascallares (Almirante Brown).
Más allá de la falta de resultados en la gestión, Bielsa se había convertido en una figura políticamente inmanejable dentro de su cartera. “Yo no necesito interlocutores”, respondía cada vez que la Rosada enviaba un emisario para intentar enderezar la política de vivienda. Ocurrió durante una serie de reuniones que mantuvo con Maggiotti, diseñado en la jefatura de Gabinete de Santiago Cafiero como una figura para intentar enderezar la gestión de Bielsa sin una ruptura dentro del gabinete.
Pero la ahora renunciada Ministra no le abría el juego para desembarcar en su cartera, una actitud que terminó de quemar los puentes con la Casa Rosada. El intendente de Navarro asumiría ahora junto a Ferraresi en un nuevo gesto a los intendentes de la provincia de Buenos Aires luego del apoyo del Presidente para modificar la ley que limita sus reelecciones a dos mandatos consecutivos.
Se trata del tercer cambio en el gobierno nacional en menos de un año de gestión. La primera baja fue la salida de Alejandro Vanoli de la Anses por el desmanejo en el pago a jubilados en medio de la pandemia. El cargo fue ofrecido a Cecilia Todesca Bolocco, vicejefe de gabinete, quien agradeció la oferta, pero declinó asumir en reemplazo de Vanoli en un organismo cuyas direcciones y gerencias están a cargo de La Cámpora.
Más tarde llegó la renuncia del misionero Lanziani de Energía quien fue reemplazado por el diputado neuquino Darío Martínez. Pero no fue sólo un cambio de nombre. La Secretaría de Energía dejó de pertenecer a la órbita de Matías Kulfas, otros de los “funcionarios que no funcionan” según la carta de Cristina, para pasar a depender de Martín Guzmán. Ayer fue el turno de Bielsa quien le cedería el cargo a Ferraresi, un intendente ultra K que defendió el liderazgo político de Cristina aun después de la derrota de la ex presidente en las legislativas 2017 ante el macrista Esteban Bullrich.
Bielsa terminó aislada tanto en la gestión como en la política interna del Frente de Todos. Perdió el apoyo de Santiago Cafiero, y se precipitó su renuncia. Se trataba de un personaje difícil con autonomía e historial de disidencia explícita al kirchnerismo en Santa Fe.
En tiempos de Néstor y Cristina nunca se sometió al liderazgo de Agustín Rossi como máximo referente del Frente para la Victoria durante la gobernación de Hermes Binner y Antonio Bonfatti.



