Frizza, que es el ex intendente de Jesús María y responde a Emilio Monzó, se decepcionó con el armado que hizo el macrismo en Córdoba en las elecciones del año que viene, en especial con el ala de Marcos Peña y con el propio Mauricio Macri.
Frizza culpa a Peña de la derrota en 2019. El PRO no consiguió la unidad de Cambiemos en ese distrito y apoyó la candidatura de Mariana Ispizua, que perdió contra Luis Picat, respaldado por el vecinalismo y la UCR.
El ex intendente ahora apuesta a reunir a los desencantados con el PRO y a sectores radicales y vecinalistas porque no se siente representado por el armado cordobés del partido creado por Macri, amigo personal del gobernador peronista Juan Schiaretti.
Pese a encabezar una de las facciones del PRO en la provincia (Córdoba Amarilla) Frizza no obtuvo ni un vocal en el reparto del partido que quedó en manos de Javier Pretto, como adelantó LPO.
No obstante, Frizza no se irá del bloque de Diputados de Cambiemos, pero su alejamiento es todo un mensaje hacia varios sectores del frente que pugna por mantenerse unido mientras la Rosada busca todo lo contrario.
En efecto, el ministro del Interior, Eduardo "Wado" de Pedro recibió a Frizza este lunes en su despacho. El ex intendente la compartió en sus redes.



