Una verdadera coctelera de confusiones y frustraciones. En algunos casos se comenzó lentamente a principios de este año con algunos envíos parciales y su aplicación, con anuncios de una segunda dosis que nunca se cumplieron. No es cuestión de ser mal pensado, pero es una dilatación que se quiere justificar en la demanda mundial, caso que no se da en los países hermanos de Chile, Perú, Uruguay, etc.
Se ha fijado fecha para las dos elecciones legislativas de este año, en setiembre y noviembre. No sería de descartar que entre los dislates con que se maneja el oficialismo estén dilatando una invasión de vacunas junto con el comienzo de las campañas electorales. Qué casualidad que los dos primeros compromisos fueron firmados con Rusia y China, afinidad ideológica mediante. “Son capaces de explicar la cuadratura del círculo”.
Sepamos señalar todos los sectores políticos, las organizaciones intermedias, los sectores empresarios, de trabajadores y el conjunto de la sociedad que las vacunas no son propiedad del oficialismo. Las paga el conjunto del pueblo argentino sin distinción ideológica.
Señalemos claramente que LA VACUNA ES DE TODOS. Vaya cada ciudadano a vacunarse con la convicción de que es él el dueño de esta esperanza para que este drama no se transforme en tragedia, y que no es para uso de los que quieren el manejo del poder absoluto de la República.
Transformémonos en ciudadanos en serio, y que nadie piense que se puede mentir siempre.
Ex Senador de la Nación
(UCR - CABA)



