Así escaló el conflicto en el corazón del poder. Es curiosa la situación de Daer porque ni siquiera su buena relación con Alberto le posibilitó alcanzar la cifra de 45% de aumento salarial para el período 2021, esa cifra "mágica" a la que accedieron otros sindicatos aliados como Camioneros y La Bancaria, entre otros.
Pero esta puja salarial tiene sus particularidades: los trabajadores del sector, en su mayoría enfermeros y camilleros, exigen la suba para hacerle frente a la inflación, pero el Gobierno no autoriza a los sanatorios y empresas de salud a aumentar el costo de sus servicios, lo que deja a las partes en una encerrona.
Sanidad había convocado a un paro de cuatro horas por turno para este jueves y viernes, en reclamo de un aumento del orden del 45%. Atento a la conflictividad que hubiera ocasionado la medida en medio de la segunda ola, el Ministerio de Trabajo dictó este miércoles la conciliación obligatoria por 15 días y convocó a las partes para el miércoles de la semana próxima.
“Ninguna razón puede eximir a los empresarios de la obligación de actualizar los salarios en momentos de alta inflación como estamos viviendo”, había advertido el gremio de Sanidad al lanzar la medida de fuerza.
A todo eso se sumó que, en el medio, Daer fue sometido el lunes pasado a una operación quirúrgica en la Fundación Favaloro, donde le colocaron dos stents coronarios. El martes ya se encontraba en su casa. Desde su convalecencia publicó en sus redes: “No resignaremos nuestro salario”.
En abril, el gremio había firmado con las empresas un 15% y 16% de aumento que conformaba un 36,1% de recomposición para el período 2020, y tenía pendiente las paritarias de este año.



