Todos se preparan para la estocada que les permita desacomodar, incomodar, posicionarse, impresionar con un story telling distintivo, todos buscan lo mismo: votos. La situación de Juntos por el Cambio es determinante: diseñan un balotaje con propuestas y la explicación concreta de lo que puede pasar en su segunda gestión nacional.
El equipo de Patricia Bullrich está muy conforme con el presente que encuentra a la candidata para el balotaje. La ven enérgica, rápida de reflejos y con ganas de ganar la elección, creen que está asegurado el lugar en el balotaje y que Sergio Massa operó una estructura de encuestas, interlocutores y actividad en redes sociales para intentar instalar sin éxito que Juntos por el Cambio ni llegaría a la segunda vuelta.
Logró caras largas una semana, pero una vez finalizado el raid de estudios de opinión y consultas en el interior y grandes centros urbanos, comprobaron falsa la acción del Gobierno y avanzaron.
Cada eje del debate se trabajó dentro de un concepto macro: explicar la importancia de la personalidad de un líder estoico que resuelve pensando en frio, con experiencia y responsabilidad, antítesis de lo sensible, lo improvisado, lo pasional, la visceralidad de Javier Milei, esencialmente. Economía, Educación y Derechos Humanos y Convivencia Democrática, las ideas madre que se debatirán durante la cena del domingo, a las 21, con los cinco candidatos listos para desarrollar ideas.



