Alterado de entrada el funcionamiento institucional por los constantes ataques al Poder Judicial, sumado a los condicionamientos de sus seguidores en el Parlamento al tratamiento de cualquier proyecto de ley a la defensa de sus intereses personales ante causas judiciales arrastradas desde los comienzos de las gestiones kirchneristas que han ocupado casi 16 años de la vida del pueblo argentino.
Dos ejemplos los señalan con claridad: el manejo de la pandemia y la compra de las vacunas, y la dependencia de todos los gobiernos provinciales condicionados por la crisis económica y financiera. Vaya como símbolo el capricho de reponer a una camarista ya retirada que en su momento fue parte de la parálisis en causas que afectaban a la vicepresidenta.
El 22 de octubre confrontan fórmulas y proyectos. La de JxC encabezada por Patricia Bullrich, quien ha superado la interna de acuerdo a la voluntad popular, y ha conformado en semanas un fuertísimo equipo y ya ha adelantado la importante decisión en la elección de Carlos Melconián como Ministro de Economía.
Sus mensajes son puntuales y concretos en temas de seguridad, educación, salud y política internacional entre otros. Más aún, en un área de tremenda sensibilidad,; en que el lodo inunda el país, ha puesto una vara muy alta al manifestar su objetivo de gobernar con la austeridad que tuvo el Presidente Arturo Illia.
Un acto de grandeza recordar a quién es símbolo de lo que hoy parece imposible para algún sector de la política argentina. Qué más queda por decir sobre transparencia en el manejo de los fondos públicos. Tiene Patricia Bullrich una ventaja: su gran experiencia en la función pública y su coraje y perseverancia en el ejercicio del gobierno.
Finalmente, vale mencionar lo que comúnmente se denomina como “saraza”, propuestas disparatadas destinadas a un fracaso seguro. Ante el drama que vivimos no hay lugar para esos desatinos.
Ex Senador de la Nación
( UCR-CABA)



