Más allá de la discusión sobre el libre comercio, la frase constituye una profunda descalificación de la capacidad productiva nacional y del trabajo de millones de argentinos.
¿De verdad un país que diseña y fabrica automóviles, produce maquinaria agrícola, exporta medicamentos, productos farmacéuticos, acero, software, biotecnología, satélites, reactores nucleares, petróleo, gas, litio, vinos, carnes, cereales, harinas y aceites puede ser reducido a "dulce de leche"?
Los datos muestran exactamente lo contrario. Incluso dejando de lado los productos primarios, entre las principales exportaciones argentinas se encuentran automóviles, harina y aceite de soja, tubos de acero sin costura, productos químicos y farmacéuticos, además de una amplia gama de manufacturas industriales.
Detrás de cada exportación hay trabajadores, científicos, ingenieros, técnicos, productores, emprendedores y empresas que todos los días sostienen el aparato productivo nacional.
Se puede debatir la apertura comercial, el nivel de protección de la industria o el modelo económico que necesita el país. Lo que no debería hacer un presidente es minimizar el talento, el esfuerzo y la capacidad de una Nación que produce alimentos para el mundo, desarrolla tecnología, agrega valor y compite en numerosos mercados internacionales.
Argentina no es un país que solo produce dulce de leche. Argentina produce trabajo, conocimiento, innovación, industria y futuro.
"Y ningún argentino debería aceptar que se menosprecie el enorme potencial productivo de su país."
Fuente: https://x.com/danhaggok/status/2075696964755177838?s=48&t=p9zPORI_GIv13Up-TB6NRA

