La mayoría pasó prácticamente inadvertida. Biotecnia SRL fabricaba medicamentos y productos farmacéuticos. Constituida en 1974, tenía más de medio siglo de trayectoria. Green Phoenix SA, anteriormente denominado Wall Street Institute, se dedicaba a la enseñanza de idiomas.
Astilleros Neptuno SA había producido embarcaciones deportivas y luego se convirtió en una empresa especializada en sanitarios químicos portátiles. Ativet SA prestaba servicios de inseminación artificial, reproducción y genética animal, principalmente vinculados con la actividad equina. Nuve SA fabricaba productos textiles, mientras que Catajuy SRL se dedicaba a la comercialización y el acopio de cereales, oleaginosas, forrajes y maquinaria agropecuaria. Co-Cot SRL prestaba servicios de seguridad privada y estaba habilitada para operar en la Ciudad de Buenos Aires. Amextrader Importadora SRL comercializaba computadoras, periféricos y programas informáticos.
Llegó a la quiebra con 101 cheques impagos, una deuda financiera de aproximadamente $14,6 millones y sin figurar ya como empleadora ante ARCA. JN Tienda Eléctrica SA vende materiales eléctricos, tomas, conectores y accesorios tecnológicos desde Villa Urquiza. Viedep SA explotaba servicios de estética y tratamientos de belleza y aparece vinculada comercialmente con Bodytime. Pashut SA operaba bajo el nombre Webfull en comercio electrónico, almacenamiento, preparación de pedidos y logística.
Bumber SA, cuyo objeto social original estaba relacionado con la construcción, también fue declarado en quiebra. No existe documentación suficiente para atribuirle con certeza la plataforma de venta por catálogo que aparece asociada a ese nombre.
Las resoluciones judiciales están confirmadas. Lo que ocurrió durante esos cinco días hábiles no fue necesariamente la caída simultánea de todas las compañías, sino la publicación de sus edictos de quiebra. El dato inquietante es otro: el Estado publica la resolución judicial, pero no ofrece un registro abierto y consolidado que permita conocer cuántos empleados tenía cada empresa y cuántas fuentes de trabajo quedaron comprometidas.
Empresas farmacéuticas, textiles, agropecuarias, educativas, tecnológicas, logísticas y de servicios llegaron a la quiebra casi sin noticias. Fuentes: Boletín Oficial de la República Argentina, ediciones del 14 al 18 de septiembre de 2026; registros de ARCA y BCRA reproducidos por Indicadores Argentina, Datok y Dateas; CUIT Online, Kompass y registros públicos del Gobierno de la Ciudad.


