La inversión en I+D, históricamente del 0,5% del PBI en Argentina, cayó a menos de la mitad de ese valor (alcanza un 2% en países desarrollados). Se pierden proyectos valiosos y, peor, capital humano difícil de recuperar.
La ciencia y la tecnología deben ser prioritarias en la agenda estatal. No son un gasto postergable. Los países competitivos sostuvieron por décadas la inversión en investigación básica y aplicada.
Es necesario que crezca la inversión pública en ciencia y tecnología, que alcance el 1% del PBI en el mediano plazo, y para ello deberíamos comenzar progresivamente a partir del año próximo con el presupuesto que entre en ejecución.
Proponemos, para ello, mejorar las instituciones del sistema científico; estrechar su vínculo con el sector productivo; sostener las áreas sensibles (IA, tecnologías cuánticas, biotecnología, ciberseguridad), allí donde la brecha puede volverse gravosa e irreversible.
Fortalecer la ciencia y los talentos argentinos significa asumir que el conocimiento es hoy la principal ventaja competitiva de las naciones.”
Saludos cordiales.
La Comisión Directiva


El Club Político Argentino subraya la importancia del conocimiento científico y tecnológico para el futuro del país. La libertad y la prosperidad de una sociedad dependen de su capacidad de decidir con conocimiento propio.