Domingo, 15 Noviembre 2020 09:44

Un escándalo de narcotráfico complica al nuevo integrante de la Cámara Electoral

Escrito por LPO

Daniel Bejas está acusado de haber frenado en Tucumán allanamientos en una causa por tráfico de drogas.

 

La detención de una pareja de tucumanos que intentaba ingresar a la provincia con 120 kilos de marihuana reavivó un escándalo de narcotráfico que complica al nuevo integrante de la Cámara Nacional Electoral, el juez Daniel Bejas, apenas una semana después de que el Senado aprobara su pliego.

 

Uno de los detenidos resultó ser empleado de una dependencia del gobierno tucumano, misma oficina que ya había estado en la mira por un caso de tráfico de drogas que se empezó a investigar en 2016 por otros trabajadores presuntamente involucrados. Aunque la justicia no tiene todavía pruebas de una conexión, el episodio volvió a poner la mira sobre Bejas.

El problema para Bejas es que, en 2019, en plena campaña electoral, decidió frenar allanamientos por esa causa en el Juzgado Federal de Tucumán que ocupa desde 2011. Lo hizo a pesar de que el fiscal acumuló pruebas durante tres años para avanzar contra la banda. En una maniobra habitual de la justicia para dilatar definiciones, exigió más pruebas.

Según recuerda el diario La Gaceta, aunque la causa no se archivó los investigadores que estaban a cargo fueron trasladados a otras provincias con el cambio de gobierno nacional en diciembre. Sin impulso, el expediente no parece que pueda avanzar, sobre todo porque ya pasaron cuatro años desde su inicio.

Tenemos sospechas serias de connivencia por parte de Bejas en las causas por narcotráfico que rozan a organismos y empleados del Estado. Encontramos una inacción casi cómplice del juez, que ya planchó causas de corrupción. Con las de narcotráfico habría actuado de la misma manera.

Con este nuevo caso, la oposición salió fuerte contra Bejas. La senadora radical Silvia Elías de Pérez anunció que pedirá al Consejo de la Magistratura que audite todas las causas penales por narcotráfico que tramitaron en el juzgado de Bejas.

"Tenemos sospechas serias de connivencia por parte de Bejas en las causas por narcotráfico que rozan a organismos y a empleados del Estado", declaró Elías de Pérez, que habló de "inacción casi cómplice del juez". "Bejas ya planchó causas de corrupción. Con las de narcotráfico habría actuado de la misma manera", completó.

Más allá de la interna tucumana, el radicalismo viene cruzado con Bejas porque aspiraba a quedarse con el asiento vacante desde 2016 en la Cámara Nacional Electoral. La UCR pretendía ubicar en ese lugar a Alejandra Lázzaro, quien en el concurso de 2018 había quedado por delante de Bejas. Sin embargo, Mauricio Macri nunca elevó su pliego y le dejó liberado el camino al peronismo para imponer a un juez propio.

La Cámara Nacional Electoral es un tribunal clave para la política de todo el país, ya que allí se define todo lo relativo a las elecciones y suele cotizar muy alto en años electorales. Actualmente está conformada por Alberto Dalla Via y Santiago Corcuera, el primero es vivido como más afín al radicalismo y el segundo al peronismo. Por eso, el tercer juez era clave y acaso por eso mismo no prosperó de lo Lázzaro. Con Bejas el peronismo, puede imaginar que tiene una mayoría acaso más permeable a sus eventuales peticiones.

Con una trayectoria de décadas es cuestionable que tanta afinidad partidaria tienen Dalla Vía y Corcuera, pero con Bejas quedan pocas dudas. Fue el quien como vocal ad hoc de la Corte Suprema de Tucumán, habilitó la asunción del peronista Juan Manzur como gobernador de esa provincia en 2015, cuando su triunfo frente al radical José Cano quedó envuelto en denuncias de fraude.

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