Viernes, 18 Junio 2021 12:43

Acoso judicial al periodismo: El juez suplente de Dolores volvió a procesar el periodista Daniel Santoro pese a que la Cámara Federal había anulado el fallo

Escrito por Clarin.com

Martín Bava reflotó argumentos de su antecesor y miembro de Justicia Legítima Alejo Ramos Padilla y tomó esa misma medida que había sido anulada, en diciembre, el tribunal marplatense. Hizo una conjetura por un mail que Marcelo D'Alessio le envió al periodista y éste ni siquiera contestó. 

El juez federal subrogante de Dolores Martín Bava procesó y embargó sin prisión preventiva este viernes al periodista de Clarín Daniel Santoro por el mismo hecho que la cámara federal de Mar del Plata había anulado la misma medida de su antecesor Alejo Ramos Padilla: como supuesto partícipe de un intento de extorsión al empresario K Mario Cifuentes.

Bava es el juez federal de Azul que subroga el juzgado de Dolores luego de que Ramos Padilla, con el apoyo de la vicepresidenta Cristina Kirchner, fue ascendido a juez federal y electoral de La Plata.

El juez de Azul argumentó que un mail que le mandó el falso abogado Marcelo D’Alessio a Santoro en noviembre de 2018 es “una nueva prueba” e insistió con los mismos argumentos de Ramos Padilla rechazados por el tribunal marplatense.

El mail contiene datos migratorios de Cifuentes pero el periodista no lo contestó, según surge de los registros sacados de la computadora del falso abogado.

Tampoco hay un solo indicio en la causa de que Santoro supiera del intento de extorsión a Cifuentes quien había ido por su propia iniciativa a consultar a D’Alessio como “asesor impositivo” por la quiebra de su empresa OPS en el 2018.

Bava tiene una denuncia en el Consejo de la Magistratura por la supuesta falsificación de un acta en un juicio oral y necesita el apoyo de los K para que sea cerrada, entre otros antecedentes.

En diciembre del año pasado, la Cámara Federal de Mar del Plata anuló el procesamiento que Ramos Padilla había dictado contra Santoro como supuesto partícipe de una coacción contra el ex directivo de PDVSA Gonzalo Brusa Dovat por una entrevista pública que le hizo y dijo que ni siquiera había existido ese delito.

Y en cuanto al caso Cifuentes dijo que “no había el menor indicio” de la participación de Santoro en el intento de extorsión a Cifuentes a quien D’Alessio le había pedido 1,2 millones de Dolores. Además, el tribunal hizo una encendida defensa de la libertad de expresión y el periodismo de investigación.

Sin embargo, Bava reflotó la acusación de Ramos Padilla y citó el caso del hijo del jardinero de Cristina Kirchner, Pablo Barreiro, del cual Santoro no escribió ni dijo nada por radio o TV pero sí otros periodistas que también tenían como fuente a D’Alessio.

Luego el juez pone como prueba nueva un mail que D’Alessio le envió a Santoro el 3 de abril de 2018 en el cual le pasó un registro de llamadas telefónicas y datos migratorios de Cifuentes con un sello falsificado de la Agencia Federal de Inteligencia (AFI).

El juez vinculaba ese mail con el error involuntario que Santoro cometió al hablar en Animales Sueltos y confundir la sigla OPS de Cifuentes con la empresa OAS que está acusada de haber reformado un departamento para el ex presidente de Brasil Lula Da Silva, en un programa en vivo. Además, con una nota que escribió en Clarín contando la deuda millonaria que OPS tenía con la AFIP luego de llamar a la empresa para pedir una opinión del empresario. Santoro no escribió nada sobre llamadas del empresario K.

“Insisto en que aquí no interesa si Santoro usó o no como fuente a un espía inorgánico. Eso en sí mismo ello no constituye un delito, ni es imputado en autos, aun cuando en el informe referido obren datos obtenidos ilegalmente como el listado de llamados entrantes y salientes o los viajes realizados por Cifuentes”, afirmó el juez Bava. La AFI y la embajada de EE.UU. negaron que D’Alessio haya sido un agente orgánico o inorgánico.

En su resolución Bava, sostuvo que “existen elementos objetivos indiciarios y de contexto –previos y concomitantes- que dan cuenta de que aquellos “yerros” de Santoro no fueron tales, sino que constituyeron un aporte consciente y voluntario al plan extorsivo en curso respecto de Cifuentes”.

“Y, de igual forma, que la temporalidad de la publicación de Santoro por la noche del 06 de abril, con datos sensibles como los movimientos migratorios de Cifuentes, tampoco fue casual, sino que fue parte del mismo plan ilícito”, agregó.

El hecho de que D’Alessio “le envíe el informe de inteligencia – obtenido ilegalmente- sin que haya mediado ningún tipo de introducción, como también de que no exista respuesta por parte de Daniel Santoro, permite inferir que la operación contra Cifuentes era algo que ya venía siendo hablado entre ambos imputados por otros medios”, conjeturó el juez.

En fuentes judiciales llamó la atención que el juez use como prueba negativa que el periodista no contestó el mail y menos hizo referencia alguna a un intento de extorsión. Santoro ha puesto a disposición de la Justicia sus cuentas bancarias, su casa y su auto para que investiguen así alguna vez recibió algún tipo de aporte económico de D’Alessio u otra persona que no sea de su trabajo como periodista.

El juez señaló que Santoro recibió 60 mensajes de D'Alessio en dos años y usa como argumento reprochable "la velocidad" de la respuesta del periodista.

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