Villar planteó ante la Cámara Federal de Casación un recurso extraordinario para que este tribunal le abra la puerta a su reclamo de modo que lo analice la Corte Suprema.
De todos modos, si los jueces de la Casación que intervienen en el caso -Mariano Borinsky, Diego Barroetaveña y Gustavo Hornos- resolvieran denegarle este recurso, la fiscalía podría plantear otro, de queja, ante la Corte.
Las defensas también presentaron sus propios recursos extraordinarios para que la Corte revoque las condenas y los acusados sean absueltos.
La Cámara de Casación revolverá si admite los planteos y, de ser así, los envía a la Corte en los próximos meses.
Los jueces de Casación Borinsky y Barroetaveña habían confirmado la condena a seis años de prisión por fraude y rechazado agravar la pena por asociación ilícita. Hornos, en cambio, se había pronunciado por agravar la condena.
El fiscal Villar, en su escrito de 40 hojas, planteó que cuando la Casación rechazó sus argumentos para condenar por asociación ilícita a la expresidenta no los contestó y que repitió lo que había señalado el tribunal oral.
Además, el fiscal reclamó que se dejen sin efecto las absoluciones -a las que consideró arbitrarias- y cuestionó que se hubiera denegado la incorporación de nuevas pruebas como mensajes telefónicos.



