El próximo 18 de julio cumplirá 75 años, la edad límite para continuar en el cargo sin una nueva designación. Y en el Gobierno nadie parece dispuesto a mover un dedo para garantizarle otros cinco años de permanencia. Privilegio que si obtuvo el polémico amigo del Chiqui Tapia y padre del ministro, Carlos Mahiques, con una trayectoria bastante gris.
En los tribunales leen esa diferencia como una señal política. Irurzun supo construir predicamento. No dependía de ningún sector político en particular y durante años fue una referencia obligada para jueces, fiscales, abogados y operadores judiciales.
Una de las figuras con mayor ascendencia dentro de la Cámara Federal, Irurzun atraviesa hoy un cambio de época.
En la Casa Rosada crece la influencia de Karina Milei sobre los asuntos judiciales más sensibles, mientras la familia Mahiques consolida posiciones en distintos sectores estratégicos de la Justicia.
Algunos funcionarios le facturan especialmente su negativa a intervenir para frenar el avance de la causa Andis, uno de los expedientes que más preocupación genera en el entorno de la hermana del Presidente. En los pasillos de Comodoro Py sostienen que esa decisión terminó de erosionar un vínculo que nunca fue especialmente sólido con el actual oficialismo.

