Viernes, 04 Julio 2025 10:35

Cáncer: la nueva apuesta para el tratamiento de distintos tipos de tumores que suma auspiciosos resultados - Por Gabriela Navarra

En un congreso, oncólogos argentinos difundieron los resultados de ensayos con anticuerpos conjugados, la vedette terapéutica contra la enfermedad.

Tres días de frío y viento no alcanzaron a disminuir el entusiasmo del Post Chicago 2025, el congreso organizado aquí por la Asociación Argentina de Oncología Clínica (AAOC) para difundir los principales resultados del reciente encuentro sobre cáncer de la Asociación Americana de Oncología Clínica (ASCO) en los Estados Unidos.

“En pulmón hubo dos novedades interesantes –dijo Claudio Martín, presidente de la AAOC y jefe de Oncología Torácica del Instituto Alexander Fleming–. Por un lado, se demostró que hacer tres ciclos de quimioterapia más inmunoterapia antes de la cirugía en tumores localmente avanzados posibilita una tasa más alta de curación en cáncer de pulmón de células no pequeñas, que es el más frecuente (85 a 90% de los casos)”.

La segunda novedad fue sobre tumores de pulmón de células pequeñas, los menos frecuentes. “Es el tarlatamab, que se usa en pacientes que ya han recaído, con metástasis, y tiene un mecanismo de acción novedoso. Es una droga que se ‘pega’ a las células de defensa del organismo, las atrae hacia el tumor y lo combate, una tecnología llamada ‘activador biespecífico de células T’ (BITE)”, agregó Martín.

En cáncer de colon, uno de los más prevalentes en todo el mundo, la información más importante fue un trabajo que mostró que un programa estructurado de tres años de actividad física en pacientes con tumores metastásicos redujo la recurrencia, aumentó la sobrevida y disminuyó la aparición de nuevos tumores en otros órganos.

Otra investigación sobre cáncer de colon, el ensayo Breakwater, mostró que una combinación entre encorafenib, sumado al cetuximab y quimioterapia, redujo más del 50% del riesgo de muerte y el 47% de progresión de la enfermedad en pacientes con cáncer de colon en estadío III metastásico, positivos para una mutación genética llamada BRAF600E, presente en aproximadamente el 10% de los pacientes. Esta mutación puede identificarse a través de un biomarcador en muestras de sangre.

Mariano Dioca, del Departamento de Tumores Digestivos del Instituto Ángel H. Roffo, puntualizó que “la detección de biomarcadores puede mostrar al equipo médico la progresión del cáncer con el tiempo y qué medidas son más acertadas para ayudar a los pacientes a revertir el impacto de la enfermedad.”

Otra investigación en cáncer de colon fue el estudio ATOMIC, que encontró que en pacientes con una mutación llamada MMR, que altera el mecanismo de reparación del ADN y está presente en alrededor del 10% de los casos, la combinación del anticuerpo monoclonal atezolizumab con el régimen de

El oncólogo clínico Federico Waisberg, del Instituto Alexander Fleming, añadió que en cáncer de esófago “una de las novedades más importantes son tratamientos dirigidos contra el subtipo HER 2, presente en el 25% de los pacientes con cáncer de mama y el 15% en este órgano digestivo. La combinación de trastusumab deruxtecan es un avance respecto de tratamientos anteriores. Es un anticuerpo conjugado que permiten dar mayores cargas de medicamento y durante más tiempo”.

Waisberg detalló que actualmente existen al menos 70 programas de anticuerpos conjugados en desarrollo. “Es un tratamiento más dirigido que las terapias ya conocidas, porque suelta las cargas del fármaco en el tumor y también sobre el ambiente que rodea al tumor. Son mecanismos farmacológicos que se están colando en todos los tratamientos oncológicos: detectan dónde hay una proteína tumoral y depositan ahí la droga”, describió.

Novedades alentadoras

En la sesión plenaria de ASCO se presentó también un importante trabajo en cáncer de mama, que es la especialidad de Waisberg, integrante del Grupo Cooperativo Argentino para el Estudio e Investigación del Cáncer de Mama. “DESTINY BREAST 09, donde se evaluó la primera línea de tratamiento para el cáncer de mama HER2 con metástasis (25% de los casos), mostró que sumar el anticuerpo conjugado trastusumab deruxtecan al pertuzumab permitió que las pacientes alcancen hasta 40 meses sin necesidad de otro tratamiento”.

El estudio SERENA 6, también en cáncer de mama, se realizó sobre tumores hormonodependientes (el 70% de los casos). “En cerca del 40% se desarrolla una mutación denominada ESR1 en el ADN tumoral circundante que causa resistencia a las quimioterapias poscirugía –señaló Valeria Cáceres, jefa de Oncología Clínica del Instituto Angel H. Roffo–. Este trabajo estudió la detección de esta mutación a través de biopsias líquidas para identificar a las pacientes en mayor riesgo de desarrollar resistencia al tratamiento hormonal. En esos casos, se introdujo el camizestrán, que es un regulador que rompe el receptor de estrógenos y redujo la progresión de la enfermedad”.

El cáncer de mama triple negativo (no hormonodependiente ni HER2 positivo), que representa un 15% de los tumores, suele aparecer en mujeres más jóvenes y es especialmente agresivo. Se publicó un trabajo de investigación, el ACCENT 4, sobre el anticuerpo conjugado sacituzumab govitecan, que se une a un receptor expresado especialmente en este tipo de tumor. “Estará disponible en el país los próximos meses –sumó Cáceres–. Sería un tratamiento más novedoso que podría reemplazar a la quimioterapia y extender la sobrevida sin progresión de la enfermedad. Y algunas pacientes podrían incorporar inmunoterapia y el anticuerpo conjugado para segunda línea (segunda metástasis)”.

Juan Pablo Sade, oncólogo clínico especialista en tumores genitourinarios del Instituto Alexander Fleming y del Hospital Universitario Austral, indicó que en cáncer de vejiga de urotelio superficial o no músculo invasivo (el 75% de los nuevos casos) se introdujo una novedad que se suma a la vieja y noble vacuna BCG, que se utiliza desde hace décadas. “La vacuna ejerce una respuesta inmunitaria y se obtienen buenos resultados. En breve, podrá sumarse en la Argentina el sasanlimab, un tipo de inmunoterapia que mostró reducir las recidivas y disminuir la agresividad del tumor”, afirmó.

En cáncer de riñón, Sade mencionó un nuevo antiangiogénico llamado belzutifan, probado en pacientes con hasta tres tratamientos previos que se quedaban sin opciones: “Se toma por vía oral y actúa sobre una proteína distinta, el factor inducido por hipoxia, que le quita al tumor la capacidad de formar nuevos vasos sanguíneos en una forma más tolerable para el paciente”.

En próstata, el especialista dijo que a partir de fines de este año se dispondrá de una nueva droga para sumar a las terapias de tumores sensibles al tratamiento hormonal. “Una de las mutaciones más famosas en el cáncer es la BRCA2, la que tenía Angelina Jolie y que la decidió a extirparse mamas y ovarios. Pero también está presente en el 10% a 15% de casos de cáncer de próstata y es muy agresiva. El estudio AMPLITUD mostró que sumar nirapanib al bloqueo hormonal mejora el tratamiento de pacientes metastásicos con esa mutación o alguna recombinación homóloga”, explicó.

De costos y precios

Las novedades farmacológicas en oncología suelen tener altos precios para la mayoría de los bolsillos. Ignacio Maglio, abogado especialista en ética y derecho a la salud y miembro del Consejo Directivo de RedBioética de Unesco, reflexionó sobre el tema en el Post Chicago.

“La mejor herramienta que tiene el oncólogo cuando prescribe y su prescripción es rechazada es documentar, documentar y documentar –enfatizó Maglio–. Si indicó un tratamiento y es posible justificar por qué es la mejor prescripción para su paciente, de esa manera corta la cadena de responsabilidad en el caso, por ejemplo, de que hubiera una sustitución por otro fármaco y se produjera un daño. Si el médico realiza la indicación y eso está escrito, está cubierta su responsabilidad”.

Sin embargo, añadió, a veces puede haber una sustitución –que el organismo pagador (Estado, obra social, prepaga) entregue un medicamento por otro, supuestamente similar- y el médico no se entere. “Por eso es necesario que exista una relación de confianza entre el oncólogo y el paciente, y este pueda comentar, por ejemplo, si recibió una droga en un packaging distinto o si tenía otro nombre”.

El precio, dijo el abogado, no es siempre igual al costo. “Alto costo significa que hubo inversión, pero el alto precio muchas veces es un ‘viva la pepa’, porque se deciden precios inalcanzables que ponen en jaque a los financiadores. En estos casos, tienen que negociar el Ministerio de Salud, la industria y los pagadores. Por otro lado, médicas y médicos deben generar prescripciones racionales para remover los obstáculos que impiden que los pacientes se beneficien de los adelantos más avanzados”, concluyó.

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