Maravillas del sueño, desperté con un vago recuerdo de algunas canciones, palabras sueltas y la fantasía de haber estado pescando con Rocco mientras mi esposa jugaba con Apolo, los dos nietos más pequeños. De esa amalgama surge esa frase de alguna película : “Pucha que es linda la vida” . Así se construyó, mejor dicho reconstruyó mi ánimo, buen humor y me puse en modo resiliente, o mejor dicho resistente y desafiante.
Estas líneas son mi contribución a otros despertares. Siempre hay un estímulo que cual gatillo desencadena una serie de vínculos que finalmente determinan nuestras acciones. En realidad son, somos, eslabones en una inabarcable (por ello infinita) cadena de asociaciones recurrentes y recursivas. Acababa de leer a A.Cherniavski (La dispersión de la Idiotez) antecedido por Luigi Zoja (Paranoia) y J.C.Goldar que discurre sobre la misma línea y se plantea si podemos distinguir locura de genialidad o mejor aún si el delirio es lo que caracteriza a un paranoico o es una idea sobrevalorada. Le siguen el Síndrome de Hubris, Miguel Benasayag (El cerebro aumentado, el hombre disminuido) y se acopla Berardi hablando de la “infoesfera” y la “psicoesfera” en que visualiza una humanidad en extinción en manos de tecnologías que la reemplazarán.
En realidad su postura es más radical y compleja. Mezcla de ideas burbujeantes, construyo mi propia realidad constantemente cotejada con esa otra que me apabulla con solo escuchar radio, leer periódicos o mirar TV. Pienso, sin poder ni querer evitarlo y allí reside mi resiliencia, resistencia y también mi recompensa/castigo.
El cotejo de realidades es inquietante pues tienen mucho pasado elaborado con el que ese escurridizo y fugaz presente lamentable asusta y preocupa pues hasta hace instantes era el futuro que algunos pocos veían (tímidamente me asocio) ominoso y no fue visto enceguecidos por un relato fantasioso del progreso ilimitado.
La ceguera sigue y por ende volveremos a estrellarnos porque algunos que piensan atisban la reiteración de futuros deplorables, trágicos. Parece haber una línea conductora en nuestra historia y que es una perturbación gradual, progresiva y recurrente de la mente humana que lleva a que no veamos, no porque nos falle la vista, sino porque ¿nos? han llevado a no poder ensamblar y procesar adecuadamente lo que miramos. Peor aún, el secreto, la mentira y la hipocresía generalizada han hecho que ni siquiera podamos mirar, ya que en ausencia de objetos es imposible crear subjetividad, ideas, valores, experiencias, palabras. “Si no lo veo no lo creo” o “ustedes no existen” son expresiones vulgares” que señalan lo mismo. Como es habitual los artistas son los que pueden ver desde ese inconsciente con el cual intuyen, crean y se expresan superando lo inefable.
Por eso ya con media taza vacía me aparecen Discepolín y “Cambalache” junto a Divididos con “¿Qué ves? ¿Qué ves cuando me ves? Cuando la mentira es la verdad” que se encadena con Los Héroes del Silencio y “El país de las Maravillas” que no casualmente se sitúa en 1940 y dice” - Un verano de 1940 – en el País de las Maravillas - los acontecimientos se precipitan –en la frenética inestabilidad---
Todo el mundo es tan diferente – las ropas de mi pueblo no son las mismas – Los hombres de hoy van en jauría – y el poder de los lobos es universal - ¿Dónde están los que nos querían, - las mujeres y los niños que tú y yo queríamos? Dios a la noche con la luna…Por qué hago estas asociaciones. Porque nací en el 39. Mussolini, Franco y Hitler parecían conquistar el mundo y sus pueblos los seguían con trágicas consecuencias para ellos mismos y para los supuestos enemigos. Los científicos juegan con los átomos, los políticos financian una bomba de un poder increíble y deciden arrojarla con la excusa de terminar una guerra y evitar más muertes.
En realidad la evitan temporariamente apelando al miedo extremo. El mundo se divide, las Naciones Unidas defraudan las esperanzas de universalizar la civilización y el bien pues sus creadores se reservan el poder final en el consejo de seguridad para los vencedores. Del politeísmo pasamos al monoteísmo, pero esa creencia necesariamente humana, también se desvirtúa al corporizarse en iglesias variadas que igualmente, pregonando buenas intenciones para la humanidad, no vacilan en bendecir las armas e inculcar fanatismos ideológicos (fosilización del pensamiento como decía J.L.Jalfen).
Cuando adolescente leíamos a Bertrand Russell que hablaba del peligro amarillo refiriéndose a oriente (no estoy seguro si a Japón o China pues ambos lo fueron) y ahora en Europa se habla de la invasión islámica fácil de identificar porque además del velo, el Corán y sus costumbres, son de piel oscura.
Los rechazan los mismos que los invadieron, expoliaron y sojuzgaron, tiempo después los incorporaron utilitariamente. Ahora en una loca situación confrontan en sus ciudades los que por blancos y occidentales se consideran dueños de la tierra, los que nacidos en esa tierra pero provenientes de las colonias no son ni muy- muy ni tan- tan y los que por la miseria generada por los expoliadores intentan ocuparla (una reversión de la historia). Comienzan a rechazarlos sin considerar que son víctimas dobles por serlo tanto de los que los rechazan habiendo sido determinantes de esa condición como de los perversos burócratas y mercaderes de sus países de origen que no hacen nada por mejorar su situación y lucran vendiéndoles a precio vil promesas y precarias embarcaciones. Hay líderes mundiales que invaden, tercerizan los ejércitos e impúdicamente financian mercenarios en pleno siglo XXI. No hay bandos impolutos ni inocentes. Inglaterra divide medio oriente y les otorga un estado, Israel, a los judíos desplazados por las guerras.
Lo hace en un territorio que los palestinos consideran suyo desde milenios y los judíos otro tanto. Ambos desde entonces pelean o se integran parcialmente según liderazgos y épocas. Se crean alianzas variables y a veces inestables que por tener ambos bandos parte de la razón solo benefician y sostienen a los que como dirían en mi barrio “la miran desde afuera”. Ambos pueblo sufren. Se alzan falsas banderas de sionismo, islamismo, judaísmo, derechas, izquierdas, terrorismo, ortodoxias varias y como en toda guerra la verdad es la primera víctima.
En realidad los que controlan todo son los dueños del poder real, el dinero y las finanzas, es decir dinero líquido, volátil de rápido incremento. Nada más lucrativo que fabricar y vender armas que ni siquiera requieren una obsolecencia programada como el automóvil; literalmente se destruyen tan pronto se usan.
Las drogas otro tanto y ahora sale a la luz que el tráfico de personas entra en el mercado por ser más rentable que la droga y las armas, pues los seres humanos pueden ser usados varias veces y son más fáciles de contrabandear. Todo tiene un equivalente en dinero y se hacen transacciones usándolos sin distinción.
Solíamos consolarnos con que América era la tierra de promisión con un norte protestante y próspero, policía bueno del universo demostrado en la segunda guerra. Ahora lo vemos desbordado por la tecnología, obligado por su desarrollo bélico y con un deterioro en su clase política e institucionalidad. Un presidente que no reelige trata de retener el poder violentamente, lo reemplaza otro que a ojos vistas sufre los estragos de la edad y el estrés.
El primero intenta retornar a pesar de tener juicios perdidos que si embargo no lo inhabilitan. Confronta internacionalmente con otros líderes cuya escenografía de parlamentos enormes y lujosos, desfiles, armas y uniformidad, recuerdan aquellos los30-40 desbordantes de autoritarismo y megalomanía. Por casa no andamos mejor. Virreyes que contrabandeaban junto a españoles que luego se hicieron patriotas, caudillos, libertadores.
Uno de ellos según épocas considerado tirano o héroe benévolo y patriota por acercarse a los gauchos, combatir a los ingleses y unificar el país con centro en Buenos Aires. Padre del federalismo persigue a los que eran llaman unitarios pero que abogaban por la república y las provincias. Muere en Inglaterra y fusila a Camila y su pareja. Desde entonces el federalismo es una ficción pues todo se decide en la ciudad de Buenos Aires, Capital y sede del gobierno nacional. El gobernador actual de la provincia se dice de izquierda, tiene su retrato y mendiga por la coparticipación que lo doblega frente al gobierno Nacional. Rosas hace la primera campaña al desierto no criticada, en cambio un historiador ideologizado genera una corriente de repudio para Roca que completa la campaña e incorpora el sur hasta el extremo de tierra del fuego.
¿Uno es patriota el otro genocida? Suma de incoherencias y cuna de una de las grietas. Un líder militar surge a través de una revolución y genera un movimiento que por ser tal persiste hasta hoy en día albergando todas las posibles imposturas. Pasó de ser líder de los trabajadores y hombre de fe católica a incendiar iglesias, pasar la ley del divorcio, advertir a sus oponentes que “ni justicia”, y en una ruleta trágica decir que por cada uno de los suyos caerían 5 de los contrarios.
Sin embargo integra socialmente a los pobres, construye e inicia un desarrollo precario, restablece el orgullo nacionalista para exiliarse y regresar como león herbívoro, poner a su esposa como vicepresidenta sin que tuviera otro merecimiento para ello que ser su esposa, y combate a aquellos que dieron sus vidas para posibilitar su regreso.
Entroniza como pilar de su movimiento a los sindicalistas que con el tiempo devienen en “los gordos” empresarios llenos de privilegios y disfrutando de los lujos que sus representados desean pero nunca obtienen. Lo suceden largos períodos de dictaduras militares y luchas clandestinas con atrocidades de ambos bandos aunque con mayor responsabilidad de los que gobiernan. Breves períodos de gobiernos democráticos opositores que nunca terminan su mandato hasta el último de 2015-19 que es la excepción.
Ahora asistimos al levantamiento del telón con que se ocultaron corrupción, un magnicidio, atentados e impunidad que afloran como inseguridad, dominio narco, lavado de dinero, compra de medios y carencia de moral que derrama desde la cúpula hasta los niveles más bajo de las organizaciones. No hay delito que se haya dejado de cometer hasta la impudicia de un burlesque en las residencias presidenciales antes, durante y después de la pandemia con la frutilla del postre que es la violencia de género.
Todo es visto y sabido, pero ocultado. Las órdenes de la corte como en la época de los virreyes se acatan pero no se cumplen. Para que alguien con poder sea condenado se requieren tres instancias judiciales con infinidad de apelaciones, “tiempos”, chicanas y corruptela, todos según la época y el cliente, por lo que la condena es la excepción y la prescripción o la falta de mérito o el rechazo “in limine” son casi la regla.
Un nuevo líder en el poder habla con sus perros, los clona y se ilumina con la ayuda de un rabino muy ortodoxo. No muy diferente de ese líder caribeño, hoy en plena debacle por hacer trampa asesorado por un “pajarico” que le transmitía la voz de su otro líder al que nuestros gobernantes y partidarios de la lideresa, viuda de un presidente que sentía éxtasis abrazando una caja fuerte veneran , perdón veneraban…con ayuda de Antonini y sus valijas. Este nuevo presidente se ocupa de la economía solamente y reduce los seres humanos a ello. Somos parte de una estadística.
El resto depende de un círculo limitado a dos personas que participan en todos los actos de gobierno. Un león y una motosierra fueron suficientes para arrastrar una población empobrecida y agotada en todo sentido. Podríamos llenar libros con el anecdotario de nuestra dirigencia, Sería algo Dantesco literalmente con un pequeño de purgatorio, aun toque de cielo y un abarrotado infierno. Ya sin café veo la síntesis causal: la estupidización colectiva, universal. Todo estaba y sigue a la vista pero no lo vemos o nos lo ocultan. La mentira y la hipocresía son las manifestaciones visibles del ocultamiento y la carencia moral y ética su posibilidad.
La pobreza intelectual es la tierra fértil que le da sustento. El pensamiento crítico debería hacernos reflexionar y ampliar el foco para ver el panorama y la película, no solo un detalle de una foto. Desaparece un niño y nadie indaga adecuadamente lo que es un secreto a voces: hay una organización y mucho poder a todos los niveles.
Entonces divagamos y juntamos falsos indicios, alimento de la burocracia y del rating y los honorarios de hombres de la ley que es difícil saber si les pagan para que se respete o tergiverse esa misma ley a la que juran dedicarse y honrar.
Nadie se pregunta por qué hay tanta pobreza material, espiritual y de valores cuando la verdadera causa de la desaparición de un niño no puede ser otra que la degradación humana que ciertamente tiene responsables que ríen a nuestras espaldas mientras rastrillamos, interrogamos, buscamos ADN y somos atiborrados por los medios que asumen un rol que no les corresponde (al menos en la forma en que lo hace) con la excusa que si no están ellos, todo se tapa y olvida.
La realidad es que el exceso tiene el mismo efecto, al final todos se saturan, se llenan de contradicciones y de declamaciones hipócritas, pasan a ser descreídos, desconfiados y como decía Grondona en la AFA “todo pasa” Tanto pasó que el desaguisado venezolano va decayendo y solo quedan visibles los ridículos y vergonzosos intentos tipo “yo no sabía nada” o “no debemos meternos en casa ajena” o peor, apelar a un mito y pedir respeto por la memoria del iniciador del desastre.
Por casa ahora nos rasgamos las vestiduras por un ex presidente puesto a dedo, de quien se sabía todo incluyendo las razones de su entronización, a quien no obstante se le toleraron infinidad de errores tanto o más graves que ser un golpeador de mujeres.
El manejo de la cuarentena y los negociados con las vacunas y su administración son responsables de más muertos que la represión durante la dictadura o la guerra de Malvinas. Verdad juicio y castigo o derechos humanos parecen ser propiedad de una línea política que guarda silencio culpable, pero que la catapulta la impunidad del poder y hace gala del desparpajo cuando un notable periodista y adalid de los derechos humanos es vacunado vip, calla ante estas barbaridades y hasta tiene en otros conspicuos dirigentes apoyo inmerecido.
Quienes debían denunciar no lo hicieron y quienes debían recepcionar las denuncias prefirieron mirar para otro lado según convenga. Es evidente que sin capacidad para razonar, enfocar, ir a las causas y no a los efectos la verdad es reemplazada por la mentira, el juicio es imposible o amañado y el castigo por lo tanto no llega o es minimizado.
El otro hilo conductor (busqué más café) es la salud mental que no necesariamente implica el deterioro grosero y deficitario de las demencias o la locura. La paranoia ya sea como rasgo o como estructura es uno de ellos. No es cosa fácil de diferenciar de otros diagnósticos como la psicopatía o inclusive de la genialidad. Encarnada en los líderes tiene efectos desbordantes que en muchos de los casos paradigmáticos de la historia han sido catastróficos. En vida de artistas y místicos por el contrario nos han regalado belleza y bondad.
Parodiando a Billy el picarón de la casa blanca “es la estupidez tontos”: no aprender, poder y saber ver para pensar distinguir y anticipar. Si lo logramos quizás nos demos cuenta que como dice Berardi la infoesfera ha transformado la psicoesfera y ya somos distintos sin darnos cuenta.
Por ello quizás seamos ciegos o usemos otros sentidos, anteojos, o ingenuamente pensemos que un robot lo hará por nosotros. Me voy a mirar la cala, hay sol y por eso mismo “afloran” Les Luthiers. Sonrío recordando “la comisión”, “los acontecimientos se precipitan” en Voglio entrare per la finestra y el amante trepa, tiembla y teme pues “la scala non resiste”, rio y recuerdo el más apropiado para la época y el país: “ministro de educación: cabo primero….”
10 de agosto del 2024
Médico, Licenciado en Psicología y Neurociencias
Autor de El niño problema y La era del neuroTodo . Ed. Miño y Dávila


Nuevamente sueño intranquilo. Recuperación mirando el jardín con asombro por esa cala persistente en medio de un cantero donde no ha surgido ninguna otra flor. Hoy la llamaré la resiliente, pues el clima le ha hecho de todo y ella sigue allí hermosa, erguida e imperturbable. 