Domingo, 04 Enero 2026 19:38

El pensamiento primitivo, una mentira más - Por Guillermo Javier Nogueira

Miro a un pecho amarillo encaramado en mi ciruelo. Busca aquellas maduras para picotear. Lo estuvo haciendo por un par de días hasta que yo, su competidor dominante, las retiró. Este fue su último viaje. Imagino que había descubierto y aprendido el camino a una fuente de alimento que al ver agotada abandona. Lo sorprendí pensando.

Más allá un chimango joven camina arrastrando un ala temblorosa. Prontamente acude un adulto y lo alimenta en el pico. Luego de varias repeticiones emprende vuelo sin dificultad.

Una observadora, criada en el campo, me advirtió que los jóvenes simulan esa dificultad para volar con el objetivo de lograr ser alimentados sin esfuerzo propio. Unos vagos me dijo. Qué astuto, lo tenía pensado, lo sabía y lo aprovecha; ahora pienso yo.

Instalado en mi observatorio, taza de café mediante, el telar comienza a funcionar. Durante la noche lo hizo, pero ni idea tengo de eso aunque sé que lo hace todo el tiempo. Sigmund sonríe, guiña un ojo y me recuerda la perilla reguladora de lo inconsciente; habilitadora de su paso peculiar a la conciencia.

Motivación, curiosidad, atención, sensopercepción, memoria, conocimiento, saberes, funcionando en un bucle constante, cambiante, plástico. Más tarde agrego vulnerable, inestable, tal vez azaroso. Es el telar, metáfora del pensar y su estructura. La única verdad que confirma nuestra existencia como individuos únicos e irrepetibles, tal como decía Descartes.

Semejantes pero no idénticos. El tejido puede repetir la trama, el diseño, el hilado, pero será cada vez uno nuevo determinado por el deseo, el fin del tejedor. Dueño pero no necesariamente controlador del instrumento en términos absolutos de tiempo y circunstancias. Aparece mi sesgo y digo ah…, el cerebro, las funciones ejecutivas, la toma de decisiones, el libre albedrío, el mecanicismo materialista y el escape idealista a la cultura.

Estoy pensando entonces. Educado en la variante compleja retorno a mi jardín y entiendo por qué resulta inevitable haya homologado la conducta observada en los pájaros, con el pensar, apropiado para mejor adaptarse a las circunstancias. Ventaja evolutiva que los mantiene vivos en un nicho ecológico; sus circunstancias. Me aparece la estrella de mar culona.

Asombra poder verla viva y de color, más aún cuando me explican que a esa profundidad no hay luz natural y que todo lo vivo allí forma parte de una cadena vital diferente pues no depende de la luz solar.

Alguien pensó, se le ocurrió investigar, elaboró hipótesis, formuló experimentos, corrió un velo de ignorancia y nos regala una tela, su trama y sus hilos para copiarla, modificarla  seguir tejiendo. Somos algo Penélope.

La estrella culona toque de humor consuelo para un día nublado. La seriedad retorna cuando nos explican que cualquiera de esos seres vivos llegando inclusive hasta el nivel de las bacterias y quizás más, se dirige a, es agente, decide, elige y así existe, vive; entonces:¿piensa? Los científicos dicen sí, pero con la salvedad que lo hace a un nivel muy básico, vital. Optan más que eligen. Sistema binario 0-1, on –off, me acerco-me alejo, ataco-huyo, incorporo-rechazo, semejante-extraño.

El nivel de complejidad y riqueza de ese procesamiento de estímulos, señales, información, que llamamos pensamiento, depende de la existencia de un aparato, un sistema organizado en capas interconectadas con un número creciente de unidades funcionales:

El Sistema Nervioso con el encéfalo, su central de cómputos. Los homínidos, algunos mamíferos y aves lo poseen en grado superlativo.

La ballenas navegan y las aves también. Las hormigas y las abejas se comunican , tienen vida social y brújula , en realidad GPS. De allí las conductas más elaboradas, inteligentes, capaces de innovar, configurar al mismo tiempo que posibilitando ser configuradas.

Más café. La parada reflexiva reconforta al notar certeza, confianza y coherencia en mi discurrir (palabra que busco y uso para no ser ripioso) Nada nuevo, me antecedieron y acompañan Darwin, Lamark, Freud, Cajal, Lorenz, De Waal, Bartra, los filósofos griegos y muchos de sus sucesores.

Maravillosos telares y tejedores, pensadores que copio, trato de imitar. Así llego a mi última lectura de Millás y Arsuaga: “La vida contada por un sapiens a un neandertal”.

Me sumo; consideramos que de alguna manera existen niveles de pensamiento según su riqueza y complejidad.

Surgen los sombríos. No hace falta mucho para tenerlos cuando nos invaden las últimas noticias re repercusión mundial. Viendo el discurso de líderes determinantes, las acciones que decidieron y deciden, las respuestas provocadas, aflora un calificativo del pensamiento como primitivo; en especial el encarnado en las últimas generaciones de sujetos consideradas pueblo, organizaciones, castas. Aquellos que guían, dominan, no están exentos, aunque generalmente son portadores de características a veces patológicas, que inducen, generan, viralizan, esa pobre modalidad.

Miro a la biblioteca, me refugio en los autores citados y el término primitivo que se aplicaba a los primeros homínidos y luego extensivamente a los componentes de tribus, corrientes religiosas, creyentes en supersticiones, milagros y magia no me parece apropiado, especialmente cuando se lo usa peyorativamente.

Los primeros humanos tenían un pensamiento tan poderoso como el nuestro y por eso se adaptaron, evolucionaron y sobrevivieron. El surgimiento de liderazgos, la organización social estratificada, fue entonces sí, dando lugar a un pensamiento rico en las elites y un pensamiento pobre en los subordinados, no necesariamente el primitivo.

Este término adquiere valor real cuando se lo califica de irracional, puramente emocional y por ende predominantemente inconsciente, es decir más allá de nuestro control.

Pensar es un procesar cuyo producto final serán aprendizajes, saberes determinantes de nuestras acciones, de la agencia, las conductas. Este resultado dependerá entonces del material de entrada, su veracidad en términos de reflejar la realidad aceptada y coincidente para los distintos observadores con su derivada, la confianza hermana de la certeza y la coherencia.

El segundo determinante es el ser humano como un todo, como una extraordinaria máquina biológica. Finalmente una parte de él se encargará de hallar patrones, coherencia, certezas que serán el patrimonio con el cual cotejar, elegir, optar, decidir y hacer. La biología nos viene dada y poco podemos cambiarla, en cambio el material y el modo de procesar pueden ser determinados exteriormente: la educación que inclusive puede cambiar la biología.

Sigo hilando y recuerdo el ejemplo de la computadora a la cual si le ingresamos datos inexactos, basura; correctamente la procesará y obtendremos resultados basura.

Además todo esto requiere tiempo y esfuerzo. Si acorto el primero y/o disminuyo el segundo la computadora humana comenzará a producir basura.

Estoy leyendo “Revoluciones” de Sebrelli. Recuerdo la Segunda Guerra Mundial, El fascismo, el nazismo, Korea, Fidel bajando de la sierra maestra, El Che en el Congo y muerto en Bolivia, Vietnam. Kennedy asesinado y aún con dudas sobre las causas. Palestina y los múltiples conflictos de medio oriente. Libia y Ghadafi, Afganistan, Irak, Iran, El Sha y los ayatolas, la guerra del Golfo. ISIS, Hamas, Huties, múltiples tribus matándose en África. Los imperios cambiantes pero existentes, las migraciones, el cambio climático, la cuantificación y mercantilización de todo.

Dictaduras, revoluciones supuestamente liberadoras devoradas en sí mismas y nuevas dictaduras. Hambrunas y pobreza en medio de riquezas y lujo obscenos en manos de unos pocos. Violencia, corrupción e impunidad posibilitando el bucle terrorismo, drogas, fabricación de armamentos, guerras eufemísticamente llamadas limitadas o de baja intensidad cuantificando vidas junto a bienes materiales.

El gran negocio de destruir para luego vender la reconstrucción.. Burocracias inútiles a la postre: Gobiernos, parlamentos, Naciones Unidas, Comunidad Europea.

Caldo de cultivo para el reparto del mundo en base a las armas y las amenazas en pos de intereses económicos encontrados, disfrazados de reivindicaciones.

La guerra de Ucrania y en este momento las acciones de Estados Unidos en el Caribe con la detención de un dictador que les molesta, son la gota que desborda al menos mi vaso. ¿Cómo es posible que esto suceda? Está todo a la vista, existen los registros históricos que permitirían aprender, corregir, prever, evitar. Si se preserva la capacidad de pensar detenidamente, es evidente que la condición de posibilidad y aceptación de lo supuestamente imprevisible e inevitable se debe a un pensamiento precario, primitivo por puramente emocional e inconsciente. La gravedad es que no podemos ignorar que es deliberadamente fomentado.

Peligrosamente el avance de los medios de comunicación y el cambio de las variables tiempo y distancia gracias a la IA, las redes, los algoritmos, llevan por exceso a que más sea menos, información desinformación: el no pensar o peor, el no tener con qué ni como pensar.

Rescatando la posibilidad de hacerlo adecuadamente cabe preguntarse entonces si tiene sentido que aquellos que se erigen en poderosos combatientes del narcotráfico apuntando a los productores/vendedores, sean al mismo tiempo los principales consumidores, generadores del principal mercado.

Algo debe suceder en una sociedad que crea la demanda y combate la oferta al mismo tiempo. Fenómeno que se generaliza y se disimula hablando del mercado como algo único e inescrutable cuyas leyes nos rigen y deben ser respetadas respetando las matemáticas como fuente de verdad y realidad, cosa que no es tal.

Porqué se critica la violencia al mismo tiempo que se la ejerce, se pregona el pacifismo pero se siguen produciendo y vendiendo armas. Se reconocen falencias y decadencias entre ellas la de las democracias y las distintas formas e instituciones de gobierno, pero en vez de mejorarlas cuidadosamente se las destruye o abandona para ser reemplazadas por otras formas ya demostradamente inútiles por su absolutismo. Motosierra, dinamita en vez de bisturí y cemento.

Se dice respetar las reglas, entre ellas algunas absurdas como las leyes de guerra, pero no se respetan las cartas orgánicas, las constituciones, las declaraciones de principios, los pactos. Se puede ser líder y autoridad legal a pesar de tener demostradas cuentas pendientes con la justicia.

Como Descartes decía se puede dudar de todo menos de que pienso, luego existo, se puede dudar de todo menos de la justicia y el respeto a la ley acordada, consensuada, no impuesta. Funcionarios, legisladores, políticos, abogados, figuran muy abajo en un ranking de confiabilidad, transparencia e idoneidad. No son los únicos y gradualmente una sociedad entera va cayendo en su calidad ética.

Hemos llegado a un punto alarmante puesto que ya no es necesario encarcelar, amordazar. Simplemente alcanza con no educar. No te enseño a pensar, te adoctrino, te fanatizo, te prometo sabiendo que no voy a cumplir.

La cárcel pasa a ser la pobreza de tu razón y el imperio de tus emociones. Ya no importa la verdad y la realidad porque el que tiene el poder la crea, la difumina y le hace perder certeza. Viviremos en un estado de ansiedad constante por la generación inacabable de esperanzas, deseos, en el fondo incumplibles por indeterminados, inalcanzables de forma plena.

Hipnocracia, un libro cuya lectura magistralmente muestra y advierte con el ejemplo. Además se puede convertir la disidencia o la crítica en lo opuesto, incorporándolas a la multiplicidad de mensajes generadores de incertidumbre.

Finalmente se llegará a la imposibilidad de distinguir verdadero de falso. Tenemos dificultades para definir a muchos líderes. Dicen y se desdicen sin sonrojarse y pueden adoptar el punto de vista más conveniente según la mayoría para luego cambiarlo por otro. Lo grave es que contagian y entonces el doble mensaje pasa a ser lo habitual. La hipocresía en nivel máximo.

La información pasa a ser propaganda y además mayoritariamente es controlada por los poderosos que financian los medios y las tecnologías desde la investigación hasta su utilización.

Saber es poder. Los asesores de campaña a su vez “couchean” es decir crean un personaje adecuado al mercado y el objetivo buscado. Un asesor importante de Trump dijo que la estrategia para evitar se piense y se advierta la calidad del líder “flojo de papeles” y se lo elija, es inundar las redes de mierda (noticias falsas).

Ver a un presidente y su equipo observando una operación militar en tiempo real y en directo, debería hacer pensar en la tercerización, la banalización de la violencia y el uso descarado del poder. Esquivan la ley invocando la ley. “No es una acción militar, es policial. No quitamos del medio una persona, un dictador, no obstante ser presidente elegido por ciudadanos de otro país; detenemos a como sea un narcoterrorista que nos perjudica”. Una media verdad.

Parecida a la de algunos miembros del foro cuando hablan de las dos bibliotecas.

Tercerizan la violencia y las trasgresiones. Repiten lo que señalara Hanna Arendt en la banalización del mal. Alguien realiza profesionalmente una tarea sin hacerse cargo de la ética inapropiada.

El uso de drones, misiles, en “operaciones quirúrgicas” no obstante lo cual siempre hay “daños colaterales es una perla más en el collar. Quien decide y ejecuta ese tipo de ataques está muy lejos del lugar donde se produce el impacto.

El daño, el dolor, el horror se diluye al no saberlo realmente. Solo se tiene la evidencia en una pantalla, estímulo vacío por unidimensional. La geopolítica funge como un reparto de bienes y mercados, cosa que también debería ser seriamente pensada.

Zanahoria y garrote a niveles mega.

Debo respirar hondo. El no pensamiento, llámeselo primitivo o como se quiera, es funcional y constitutivo de la estupidez. A menos capacidad de pensar, más grande el rebaño siguiendo a un animal líder que porta una campanita colocada por el verdadero amo y líder: el dueño de la hacienda, quien decide su destino.

Aprobar o desaprobar la remoción de Maduro en la forma en que se realizó, sin más, es ejemplo palmario de pobreza de pensamiento. Intereses ocultos son los que justifican o reprueban. Como ejemplo, partiendo de un pensamiento crítico, no reduccionista, debería considerarse quién y con qué intereses lo prohijaron permitiéndole ser lo que realmente es.

Su merecido castigo debe darse en forma transparente, en el marco del respeto a la ley y ante las claras evidencias existentes y probadas de su inconducta puesta a consideración de la justicia en el foro internacional. Lo deben acompañar sus cómplices.

Nadie puede llegar tan lejos sin complicidades. El poder ejercido en forma brutal, arbitraria, unilateralmente, ignorando derechos soberanos, no debe servir para los intereses personales de un líder con antecedentes que deberían invalidarlo  que hábil y tendenciosamente se ampara en los de su nación.

Pertenece al universo de los mercaderes acostumbrado a toma y daca, el regateo, el secreto, o peor, el ocultamiento deliberado y funcional, a veces la mentira.

Escribo estas líneas porque creo es claro estamos en un cambio de era cuyos alores aún no están bien definidos. Apena ver que el despoblamiento de ideas al igual que el de personas va dejando huecos difíciles de llenar.

Despreciar o tergiversar la memoria es socavar la base, la materia prima del pensar. Hacer creer que ella reside en la red, en el celular, la tableta y que maravillosamente podemos acceder a ella sin distorsiones en tiempo real es como mínimo una falacia.

Sólo lo escrito en papel o en la memoria de los ancianos perdura en tanto se los resguarde y valore. Un apagón o la carencia de litio hará desaparecer cualquiera de los soportes modernos por mas back up que tengan pues serán igualmente vulnerables. Además el condicionante que determina tanto las nuevas memorias como su contenido es simplemente quien las financia con objetivos de lucro y/o poder.

Lo rollos del mar muerto, los grabados de las cavernas, las grandes bibliotecas centenarias están allí al igual que los papiros y las paredes de los templos. Todos experimentamos alguna vez la pérdida de una memoria valiosa de la computadora. Nos dicen irrecuperable. Sabemos que en el fondo no es tan así pero que a nivel personal lo es. El hackeo puede lograr eso.

Podemos terminar todos como pacientes con Alzheimer, amnésicos por haber crecido dependientes de un artefacto. Resguardemos el olvido que en el fondo es sustancial y protector, además de permitir redescubrir y disfrutar reencuentros con ideas, imágenes, sensaciones ya experimentadas.

Borges lo señaló: ojo con Funes, ejemplo de lo demasiado paralizante. Las redes nos pueden convertir en eso si no reservamos espacio para pensar.

Diciembre 4 del 2026

Médico neurocirujano, Licenciado en Psicología

Autor de El niño problema, La era del neuroTodo y La era del neuroTodo II. Ed.

Miño & Dávila

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