Domingo, 04 Octubre 2026 09:58

La Pato y el Petri, astillas del mismo palo - Por Carlos Salvador La Rosa

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Carlos Salvador La RosaLa misma obsesión ronda hoy por hoy tanto en la cabeza de Alfredo Cornejo como en la de Javier Milei: no tener que competir electoralmente con opositores internos dentro de sus respectivos espacios políticos, porque -como dice el dicho popular- "no hay peor astilla que la del mismo palo". Lo que es Luis Petri para el gobernador y Patricia Bullrich para el presidente. 

Ni Javier Milei para su reelección presidencial ni Alfredo Cornejo para dejar un sucesor elegido por él, se hacen demasiados problemas con el peronismo al cual sí o sí tendrán que enfrentar. Por lo cual lo consideran un hecho inevitable. Sin embargo, ambos mandatarios están librando un combate más o menos solapado, pero definitivamente denodado, intentando que no lleguen a ser candidatos sus rivales internos: Luis Petri para Cornejo y Patricia Bullrich para Milei. Contra ellos dos, respectivamente, ni el gobernador ni el presidente se quieren enfrentar. Es que ambos saben que no hay peor astilla que la del mismo palo. 

Las estrategias de las “astillas”

Petri hace mucho que decidió, sí o sí, presentarse para disputar la gobernación mendocina desde el espacio que sea, mientras que Cornejo quiere que directamente no se presente, ni por dentro ni por fuera del frente oficialista del cual ambos forman parte, ni con apoyo o sin apoyo de Milei.

Algo parecido le pasa a Milei con Patricia, pero a diferencia de Petri que ya está más que maduro, preparado, alistado y listo para presentarse, la Pato se encuentra aun objetivamente muy lejos de llegar a ser candidata, pese a que en los hechos todas sus declaraciones y gestos son parte de una crítica generalizada (con fines que, si no son electorales, se le parecen demasiado) para diferenciarse lo más que pueda del presidente, sin romper, al menos por ahora. Aunque en realidad ella más que romper preferiría que la victimicen atacándola o echándola, como hicieron en su momento con la vicepresidenta Villarruel.

Petri está haciendo su campaña local enfatizando su crítica (que es una continuación de la que ya hizo cuatro años atrás) hacia una Mendoza cornejista que, según él, se ha quedado parada en el tiempo, que no se mueve para ningún lado e incluso retrocede frente a las otras provincias, a diferencia del país mileista que se mueve y mucho y para el lado bueno.

Críticas equivalentes a las que Petri le hace a Cornejo, la Pato se las hace a Milei, pero más implícitamente que el mendocino porque está todavía muy lejos de poder ser candidata presidencial, ni por dentro ni por fuera. Aun así, ataca todo lo que Milei hace mal. No le deja pasar una, ni las más chiquita, pero en lo central de su crítica básicamente está acusando al presidente de lo que para él son dos tremendas herejías acusarlo: “No estás pudiendo bajarle nada a la gente que le mejore la vida y además no te podés seguir peleando con todos”.

En mucho coinciden los argumentos de Patricia con los de la liberal española del Partido Popular, Cayetana Álvarez de Toledo, a la que Milei no puede ni ver porque hace tres años ella lo criticó mientras apoyaba la candidatura presidencial de Patricia. Y que lo acaba de criticar nuevamente. Cayetana coincide económicamente con Milei, pero a la vez afirma que una transformación económica puede funcionar durante un tiempo, pero sin instituciones sólidas no necesariamente perdura. Le dijo también: “Yo no sé por qué está tan enfadado ni porqué tiene esos brotes de ira”. Para Cayetana la forma de ejercer el poder le puede terminar debilitando aquello que el propio Milei dice querer reconstruir. Esas mismas ideas busca expresar Patricia en su pelea contra Milei.

Las estrategias contra las "astillas"

La estrategia de Cornejo es que Petri no se presente como candidato bajo ninguna circunstancia. Sabiendo que hoy por hoy la única posibilidad de que eso ocurra es porque los Milei le den la orden explícita de no postularse, orden muy difícil que éstos den y aun así está por verse si Petri los obedecerá.

Sin embargo, para lograr su objetivo, Cornejo ha decidido transformarse en el gobernador económica y ahora también políticamente más próximo a Milei. En París dio algunas definiciones cruciales, sugiriendo que Milei se alíe electoralmente con todos los gobernadores posibles, como condición casi sine qua non para poder reelegirse. Textualmente la afirmó a Bloomberg: “El gobierno puede ser validado electoralmente en el 2027 en una primera vuelta si hace buenas alianzas con 10, 12 gobernadores”. E insistió: “Si tiene un buen anclaje territorial con esos gobernadores, puede ganar en primera vuelta y creo que puede despejar esos fantasmas del riesgo político”. O sea, sugirió que una liga de gobernadores (idea que Cornejo viene propiciando desde el inicio de la presidencia de Milei) es la póliza de seguro que le puede garantizar casi con seguridad el triunfo a Milei. ¡Y hasta en primera vuelta!

En realidad, la decisión de esa alianza con los gobernadores ya Karina y Santilli la están impulsando no apoyando explícitamente a ningún candidato de LLA en tierras de ningún gobernador aliado, sabiendo que sin su apoyo es muy difícil ganarle al aparato de cada gobernador. Pero no es así en Mendoza, porque Petri ya tiene antecedentes de rivalizar con Cornejo antes de que se hiciera ileísta, por lo cual puede ganar aún sin el apoyo directo de Milei. Vale decir, con solo presentarse. Por eso Cornejo le tiene que pedir a los Milei lo que ningún otro gobernador le tiene que pedir. Por eso en París y desde hace ya tiempo Cornejo ha devenido de entre todos los gobernadores, el más ileísta, sabedor además de que Mendoza es la provincia donde (aunque bajando como en todos lados) el presidente más mide. París bien vale una misa, pero Mendoza vale mil misas de ser necesario.

La estrategia de Milei frente a Bullrich, que también busca lo mismo que Cornejo con Petri (que no se presente como candidata), es muy distinta porque no se pueden comparar ambas realidades. Él no le va a decir a ella que no se presente, lo que hará es todo lo necesario para que no consiga las condiciones para presentarse. Por eso decidió tolerar (al menos mientras su cuerpo y sobre todo su mente aguanten, lo que es algo que nadie puede predecir a ciencia cierta si aguantarán) todo lo que le critique Patricia Bullrich. Exagerando, pero no tanto, no existe nadie en la Argentina, ni quizá en el mundo, a quien Milei no hubiera convertido de inmediato en su enemigo mortal por menos del 10% de lo que le viene criticando la Pato.

Por qué Cornejo y Milei ven tan peligrosas a las “astillas”

En lo que hace a Cornejo, éste no podría soportar que luego de doce años de manejar hegemónicamente la provincia de Mendoza, no logre entregarle a un hombre designado por él o cuando menos por el radicalismo local, su herencia. Y para colmo que le gane su rival interno, alguien salido de las entrañas de su propia fuerza política. Para él eso es crucial, política y personalmente. Claro que como a todo caudillo le gustaría seguir siendo el jefe político de la provincia, aunque ya no sea gobernador (como de hecho lo fue durante el intermedio de Rodolfo Suárez) pero hasta a eso estaría dispuesto a renunciar y convertirse meramente en un hombre de influencia. Sin embargo, jamás de los jamases podría aceptar entregarle el poder a alguien que no cuente con su aval. Lo sentiría como que ganó todas las batallas pero que perdió la guerra. Además, en el caso de Petri gobernando, su primera tarea, como toda astilla del mismo palo, consistiría en "descornejizar" enteramente Mendoza (que no es lo mismo que desradicalizarla). Algo con lo que sería implacable, mucho más incluso de lo que lo sería el peronismo local si ganara la gobernación en el improbable caso de que pudiera pasar por el medio de la pelea Cornejo-Petri.

Por su lado, Milei necesita que Patricia no llegue a ser candidata (que hoy por hoy es lo único que quiere Patricia) por razones muy parecidas a las de Cornejo con Petri. Exagerando, el presidente podría hasta tolerar que le ganara el peronismo pues ya advirtió a todos los argentinos que si eso pasa no será por su culpa sino por la del pueblo que eligió volver al pasado. Pero lo que nunca podría tolerar es que alguien que viene de adentro de su propia fuerza le ganara, una astilla del mismo palo. Eso sería su acabose, política y personalmente. Ni que decir psicológicamente.

Milei ha advertido de mil formas en los últimos tiempos frente a la posibilidad de que retornen los peronchos, pero siempre lavándose las manos: "Miren, yo les digo algo: yo voy a seguir haciendo lo que me comprometí. Yo ya tengo mi futuro asegurado; es decir, yo haciendo lo que corresponde, estoy asegurando mi futuro. Voy a vivir de dar conferencias"…."Si no ganamos es porque, como sociedad, están decidiendo suicidarse"... "Si los argentinos deciden otra cosa, pagarán las consecuencias por elegir el camino de la decadencia",,, "Van a tener que elegir entre un país grande o un país miserable". Todas esas barbaridades juntas, les vive diciendo el presidente a los argentinos, incluyendo a sus probables votantes.

O sea, según Milei, y lo afirma de forma contundente: si llegara a volver el pasado, la responsabilidad jamás será suya sino de una sociedad que no se bancó la verdad y decidió retornar a la mentira. Le está echando claramente la culpa de una eventual derrota suya contra el peronismo al pueblo. Y él se libera absolutamente de ese eventual retorno, haga las cosas mejor o peor. Ni Poncio Pilatos se atrevió a tanto.

Sin embargo, esa culpabilización de la sociedad no le serviría si le gana alguien que salga del riñón suyo, que sea una astilla del mismo palo. Por lo tanto, para que eso no tenga la menor probabilidad de ocurrir es que Milei decidió, quizá por primera vez en su vida actuar con la Pato en contra de su naturaleza (o la segunda vez, porque la primera fue con el Papa Francisco, pero éste le retribuyó su arrepentimiento acogiéndolo en su seno paternal, mientras que Bullrich mientras mejor la trata Milei, ella más lo critica). Vale decir, contra la Pato, Milei está intentando no ser Milei y actuar razonable y respetuosamente ante sus críticas por más duras que sean. Total, tiene al resto de los argentinos para seguir insultando a diestra y siniestra.

Pareciera, por ende, que hay dos Milei: el que cree que hasta la menor diferencia contra él, venga de donde venga, es siempre fuego enemigo. Y el que se ve obligado a aceptar que toda crítica de la Pato hacia él, por más dura que sea, es un respetable intercambio de pareceres. Un razonamiento ese que no está, nunca estuvo ni estará jamás en su naturaleza ni en su mente ni en su sentir pero que con Patricia está simulando tenerlo y justo es reconocerlo, hasta ahora lo está haciendo como un maestro, conteniendo todos sus instintos. Veremos hasta cuando aguanta, porque la Pato no parece querer estando aflojar, al menos hasta que se convenza definitivamente que bajo ningún punto de vista, haga lo que haga, puede llegar. Pero si conserva el más mínimo atisbo de posibilidad, lo seguirá haciendo.

En síntesis

Tanto Cornejo en la gobernación mendocina como Milei en la presidencia nacional, están por demás preocupados con una gran obsesión y peor temor: tener que enfrentarse en esas dos elecciones cruciales (en las que Cornejo busca poner un sucesor de su confianza y Milei reelegirse) a dos astillas del mismo palo. Por eso están haciendo todo lo posible para evitarlo.

Carlos Salvador La Rosa  
Fuente: https://www.losandes.com.ar/opinion/la-pato-y-el-petri-astillas-del-mismo-palo-n6008833

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