Martes, 28 Abril 2020 21:00

La hora del tigre - Por Sergio Crivelli

Escrito por

El domingo 12 de abril "La Prensa" publicó un artículo titulado: "El gobierno no sabe cómo salir de la trampa de la cuarentena". Analizaba la situación creada por el presidente que "había amagado con reducir el encierro forzoso, pero dado marcha atrás por temor al vuelco masivo de gente a las calles" y señalaba que "las encuestas registraban alta aprobación al confinamiento".

 

En aquel momento los aplausos tronaban cada noche y los índices de apoyo a Alberto Fernández eran astronómicos, pero no podían durar para siempre, algo que el presidente empezó a admitir de manera tácita en los últimos días. Como se señalaba en el mismo artículo, para quien está montado en un tigre lo más difícil es bajarse sin que el tigre lo devore.

Todavía no sonó la hora del tigre, pero hay indicios de que se está acercando peligrosamente. El sábado último Fernández anunció un alivio de la cuarentena con salidas recreativas. La medida tomó por sorpresa y descolocó a los gobernantes de los distritos más poblados que salieron a cuestionarlo de manera pública. Lo hicieron tanto dirigentes de su propio partido como opositores complacientes.

Fernández tuvo que reconocer su error y se justificó diciendo que se le "había pasado" coordinar las medidas. Entre los jefes distritales hubo rechinar de dientes y la convicción de que había intentado pasarles el costo político del encierro porque las encuestas marcaban que la gente comenzaba a rechazarlo. La situación en la que había puesto a sus principales socios (gobernadores e intendentes del conurbano) les resultaba a estos inaceptable: si relajaban el confinamiento serían responsables del aumento del contagio, si no lo hacían, pagarían el costo del hartazgo incipiente. Optaron por asumir el papel menos favorecedor, mantener el encierro. En el AMBA se acelera el número de casos: en la última semana se registró el 25% del total. A Fernández no "se le había pasado" nada. 24 horas antes anunciar el relajamiento había mantenido una larga videoconferencia con los gobernadores sin adelantarles sus planes. El anuncio se postergó varias veces el sábado y la conferencia de prensa que se esperaba mutó a última hora en un video con declaraciones. No hubo posibilidad de preguntas del periodismo.

El lunes Fernández alegó que "también había que preservar la salud psicológica" de sus gobernados. ¿Pasó del asesoramiento de un comité de infectólogos al de un comité de psicólogos? No, hizo lo que hacen los políticos: siguió los cambios de la opinión pública. El domingo pasado este diario publicó datos de una encuesta que detectaba que el 85% de los consultados estaba de acuerdo con la extensión de la cuarentena hasta fines de abril, pero sólo al 48% le parecía bien que se extendiese en iguales condiciones hasta mitad de mayo. El 47% reclamaba cierta flexibilización del encierro. En suma, el actual será un gobierno de científicos, pero no carece de oportunistas. Y los últimos son los más conscientes de que el tigre no hace distingos.

Sergio Crivelli
Twitter: @CrivelliSergio

Top
We use cookies to improve our website. By continuing to use this website, you are giving consent to cookies being used. More details…