Lunes, 01 Marzo 2021 10:55

Alberto rinde examen ante Massa, Cristina y la bronca de la gente - Por Mariano Spezzapria

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Los principales actores del Parlamento, tanto del oficialismo como de la oposición, aguardan definiciones del Presidente según sus intereses políticos y económicos. Desde la Vice, pasando por el titular de la Cámara de Diputados y Juntos por el Cambio, todos necesitan recibir señales del mandatario

La Asamblea Legislativa tendrá hoy fuertes condimentos políticos y económicos. El presidente Alberto Fernández llegará al Congreso en medio de una crisis por el escándalo del vacunatorio VIP, por lo que su discurso de apertura de las sesiones ordinarias estará signado por las respuestas que pueda ofrecer para recuperar la dañada credibilidad de su administración.

Aunque puertas adentro de Palacio Legislativo, la lógica con la que se escuchará el mensaje del Presidente irá por carriles paralelos. Los principales actores del Congreso, empezando por Cristina Fernández Kirchner, pasando por Sergio Massa y llegando a los referentes opositores de Juntos por el Cambio, decodificarán el discurso de Alberto Fernández de acuerdo a sus propios intereses.

Para la Vicepresidenta, que encabezará la Asamblea Legislativa, lo que realmente importará del discurso es hasta qué punto el mandatario se compromete con la teoría del Lawfare, según la cual existe una conspiración de jueces, políticos y medios de comunicación para perseguirla con causas judiciales. Para Cristina, no habrá tópico más relevante que ese en el mensaje presidencial.

En la Asamblea del año pasado, la primera de su mandato, Alberto Fernández impulsó la reforma judicial, que inicialmente se interpretó como una avanzada del Gobierno sobre la Justicia, pero finalmente derivó en un proyecto de creación de juzgados federales y cámaras de alzada en la ciudad de Buenos Aires y las provincias. La iniciativa aún sigue frenada en la Cámara baja.

Pese a que el Senado la aprobó con la mayoría propia del Frente de Todos y el concurso de aliados provinciales, Cristina aclaró que no la consideraba una verdadera reforma, con lo cual dejó en claro que el proyecto que impulsó Alberto Fernández estaba lejos de colmar sus expectativas. La Vice tiene en la mira a la Corte Suprema y espera que el Presidente la cuestione en su discurso.

Tal vez avisados de lo que sucederá, los jueces supremos no asistirán al Congreso, sino que seguirán la ceremonia desde la Sala de Acuerdos de la Corte, en forma remota. La eventual ampliación del máximo tribunal y la creación de una instancia revisora de condenas figuran en los planes del kirchnerismo para los próximos años y está por verse si Alberto los hará propios.

Massa busca su camino propio 

Para Sergio Massa, en tanto, resultará clave que el Presidente apoye su proyecto para subir el piso del mínimo no imponible del Impuesto a las Ganancias a 150.000 pesos, de todo tal de beneficiar a más de 1.200.000 trabajadores y jubilados para que este año no paguen el gravamen y mejoren su poder adquisitivo. La iniciativa busca reconciliar al oficialismo con la descontenta clase media.

Junto a diputados del FdT como el entrerriano Marcelo Casaretto y aliados como el mendocino José Luis Ramón, Massa busca instalar en el Congreso una “agenda económica positiva” que tendrá nuevos capítulos basados en la necesidad de generar un alivio fiscal tanto a los trabajadores como a las empresas, en especial las pymes, anticiparon fuentes legislativas.

Massa es uno de los miembros de la mesa chica de la coalición gubernamental y viene reclamando cambios en Ganancias desde 2013, cuando armó el Frente Renovador que ganó las elecciones legislativas en la provincia de Buenos Aires. En aquel momento, la iniciativa fue rechazada por Cristina Kirchner y luego, ya con Mauricio Macri en la Casa Rosada, quedó en el olvido.

Ahora, Massa está empeñado en reconectar al oficialismo con una franja de la sociedad que está complicada por el avance de la inflación, que licúa los ingresos de las familias. Con el proyecto para subir el piso de Ganancias, que comenzará a ser tratado en comisiones desde el martes, el presidente de la Cámara de Diputados experimentó una suba en las encuestas de imagen.


Imagen del presidente de la Cámara de Diputados

Para la principal alianza opositora, Juntos por el Cambio, el discurso de Alberto Fernández deberá contener la palabra “perdón”. Sólo de esa manera, los referentes del PRO, la UCR y la Coalición Cívica exculparán al Presidente de la responsabilidad política sobre el escándalo del vacunatorio VIP. Aunque ya tienen preparada la artillería verbal para una conferencia de prensa posterior.

Los jefes parlamentarios de JxC ratificarán el pedido de interpelación al jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, y a la nueva ministra de Salud, Carla Vizzotti, pero deberán esperar porque el primer está aislado y la segunda tiene coronavirus, lo que los deja fuera de acción en la próxima semana. Una de las voces opositoras que se hará escuchar hoy en el Congreso será la del cordobés Mario Negri.

Más allá de la coyuntura, que la encuentra a la ofensiva ante un Gobierno aturdido por el daño auto-infligido, la alianza opositora se jugará este año una parada decisiva en las elecciones legislativas: sus principales dirigentes temen que si el oficialismo llegara a conseguir la mayoría propia en Diputados, entonces alumbrarán los proyectos extremos que pergeña el kirchnerismo.

En este contexto llegará hoy Alberto Fernández al Congreso. El Presidente sabe que los discursos de esta relevancia institucional tienen una doble lectura: lo que quiere decir el emisor; y lo que interpretan los receptores. Contentar a los propios, sobre todo a Cristina y a Massa; y no dejarle las críticas servidas en bandeja a la oposición, será un desafío propio de un laberinto dialéctico.

Mariano Spezzapria

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