Miércoles, 14 Julio 2021 08:29

Tres errores de campaña - Por Sergio Crivelli

Escrito por

Durante el fin de semana largo, mientras la atención general se dirigía al fútbol, el gobierno aumentó las restricciones para comprar dólares. La maniobra apuntó a bajar el precio del dólar bolsa y logró, previsiblemente, lo contrario: el lunes siguiente comenzó a subir el `blue'. Hoy las distintas variantes de la moneda norteamericana se consolidaron en la cotización del jueves, pero la expectativa negativa ya está instalada.

El refuerzo del cepo tiene más de una causa, pero la principal es política: la desorientada campaña electoral del oficialismo. Como principal estrategia para ganar en noviembre Cristina Kirchner resolvió tirar por la ventana el ajuste que Martín Guzmán había puesto en marcha tras la explosión cambiaria de octubre. Ordenó que se incentive el consumo para recuperar los votos perdidos por la gestión de Alberto Fernández.

Pero como también era previsible la inyección de pesos en el bolsillo de los electores amenaza con potenciar una inflación ya al borde del descontrol y despertó al billete verde. En medio de un proceso de fuerte carestía el estímulo a un consumo divorciado de la productividad es una bomba de tiempo.

El kirchnerismo cree que esa bomba no va a estallar hasta después de la votación, pero puede equivocarse una vez más. La lógica económica y las necesidades electorales del gobierno son antagónicas y el kirchnerismo demuestra impotencia para conciliarlas. De todas maneras, cuenta aún con dos herramientas que seguirá usando para evitar una corrida preelectoral: quemar bonos y vender dólares a través de mesas de dinero `amigas' en el mercado paralelo que es chico. Habrá que esperar unos días más para ver el resultado de la pulseada y ver con cuántas reservas cuenta el Central.

El segundo error de la campaña `K' estuvo vinculado con la marginación de los actos electorales de Alberto Fernández. El presidente fue relegado a los compromisos oficiales, lo que es bueno para el kirchnerismo, porque su imagen negativa es un lastre.

La vice dispuso reservarse los actos en el conurbano, pero al mismo tiempo su hijo corrió por izquierda a Fernández por las vacunas norteamericanas. Lo acusó de haber capitulado ante el imperialismo de Pfizer con lo que lo obligó a responder y lo repuso en el centro de la escena. Para peor, todo por los medios. Como en el caso del dólar el remedio resultó peor que la enfermedad.

Por último, el intento de reubicar en el centro del ring a Mauricio Macri también salió mal. Primero con el caso del Correo manejado por el vacunado VIP, Carlos Zannini, que no tuvo eco o lo tuvo negativo para el gobierno. Después, con una denuncia sobre ``material bélico'' presuntamente enviado a Bolivia por el gobierno de Macri. Una operación que recuerda la que el kirchnerismo montó en campaña electoral de 2005 con una falsa denuncia contra Enrique Olivera cuando el actual presidente era jefe de Gabinete. El caso del correo puso a Macri en el papel de la víctima y el de Bolivia fue desmentido a poco de andar. En resumen, la gestión es deficitaria, pero las decisiones de campaña para atenuar esa realidad adversa no resultan mejores.

Sergio Crivelli
Twitter: @CrivelliSergio

Top
We use cookies to improve our website. By continuing to use this website, you are giving consent to cookies being used. More details…