El entorno de Manzur festejó ese traspié de Massa. Existe una rivalidad entre ellos. Ambos aspiran a convertirse en candidato presidencial. Cristina modera esa expectativa. Ninguno de los dos parece tener dudas que conservará su condición de gran electora, aunque el resultado de los comicios sea desfavorable. Algo que casi todos imaginan. La toma de posiciones para el debate que sobrevendrá si esa posibilidad se confirma es lo que modela el presente que Massa postula dejar atrás con manu militari. Un llamamiento que no halló eco. Probablemente porque Massa sea percibido como parte del supuesto desquicio al que desea ponerle fin. En apariencias, es lo que le permitiría a Manzur hacerse de una leve ventaja transitoria. Marcó con énfasis en tres ocasiones que todo lo que hacía era por instrucción de Fernández. El fortalecimiento de la imagen presidencial es una de las tareas recomendadas por Antoní Gutiérrez Rubí. El consultor catalán al que el ministro de Desarrollo Social, Juan Zabaleta, se empeña en denominar “el gallego”.
La idea de preservar al Presidente tiene cierto consenso. En especial, pensando en los dos años de gestión que el gobierno tiene por delante. Sobre lo que no hay evidencias de acuerdo es en compatibilizarla con otra que domina la escena y que explica el interrogante planteado por Alejandro Granados. El intendente de Ezeiza solicitó que alguien le diga qué va a pasar el día 15 de noviembre. Zabaleta cree que Cristina lo sabe, aunque no lo divulgue. Es la preocupación de los jefes comunales en la Primera y Tercera Sección Electoral citados el 20 de octubre para escuchar a Roberto Feletti. El pedido de controlar los precios máximos impuestos por la secretaría de Comercio Interior choca con un inconveniente: las cadenas de mercados aportan a los municipios casi el 40 por ciento de sus recursos por el pago de tasas, además de contribuir con la asistencia social. Auxiliar a Feletti equivaldría a interrumpir esa sinergia.
Esa probabilidad, por ahora en suspenso, no los inquietó tanto como la exposición de Fernández. El Presidente comparó la pandemia del Covid-19 con el brote de influenza en España a comienzos del siglo XX, apeló a la novela La peste de Albert Camus como referencia y evocó, otra vez, a Winston Churchill. Recordó que el primer ministro británico “ganó la guerra, pero perdió las elecciones.” Todo en un supuesto clima enrarecido en el que transcurrió la reunión y que un intendente describió como “esotérico”. Seguramente una exageración motivada por una restricción inusual en este tipo de encuentros. Sus participantes fueron obligados a dejar los teléfonos celulares al ingresar al quincho. ¿Una secuela del festejo de cumpleaños de Fabiola Yáñez? Varios de los gobernadores que anteayer se reunieron con el Presidente fueron críticos de ese episodio que marcó una caída significativa en la intención de voto del Frente de Todos para las PASO.
A ellos no se les exigió cumplir con el mismo protocolo. Quizás porque accedieron a firmar un acta de compromiso para el control de precios máximos. Ese paso no fue dado por los intendentes que esta semana volvieron a verse en La Plata. Esta vez con Axel Kicillof, Martín Insaurralde y Gutiérrez Rubí. El consultor es un viejo conocido. Prestó servicio a varios de ellos.
Algunos observan una llamativa similitud entre los consejos que les dio en el pasado y los que recibe el Presidente. Caminar siete kilómetros al día para estar en contacto con la gente. “No sé si sirve para recuperar votos o bajar de peso” fue la ironía de la jornada. La expectativa del gobernador y su nuevo jefe de Gabinete contrasta con la de los intendentes que aspiran a recuperar uno o dos puntos con relación al resultado de las PASO.
Kicillof e Insaurralde esperan mejorar el volumen en nueve distritos donde hace dos años se impusieron por más de 20 puntos: La Matanza, Lomas de Zamora, Almirante Brown, Quilmes, Escobar, Malvinas Argentinas, Tigre, Moreno y San Martín. La palpable tirantez entre Kicillof e Insaurralde no proporciona el marco más adecuado para materializar esa ambición. Leonardo Nardini es una de sus aparentes víctimas. Ante sus allegados el ministro de Infraestructura se queja de Kicillof por haberlo confinado a realizar asfaltos y privarlo de fondos para otros proyectos que controla Agustín De Simone, su antecesor y ahora responsable del Instituto Provincial de la Vivienda. La eficacia para llevar adelante la construcción de unidades habitacionales despierta dudas. “Por ahora son mesas donde hay café y galletitas, pero no metros cuadrados de superficie.” Hiriente, la frase se le atribuye al titular de la Uocra, Gerardo Martínez.
Suposiciones, probablemente. Lo mismo que la felicitación que habría hecho llegar a Julio Conte Grand. La Procuración General investigó a la cúpula de la delegación Bahía Blanca de la Uocra, condenada a ocho años de prisión por extorsión a empresarios. Martínez firmó un convenio con Fernando “El Chino” Navarro para regularizar la situación de las cooperativas del Movimiento Evita que pasarán a ser auditadas por el Instituto de Estadística y Registro de la Industria de la Construcción (Ieric).
El Ministerio de Desarrollo Social tiene detectadas al menos tres millones de personas en una situación de pobreza extrema. Una mayoría significativa en situación de calle. Es decir, sin vivienda. Las dificultades de asistirlas se incrementan por el rechazo de Martín Guzmán a instrumentar un nuevo Ingreso Familiar de Emergencia (IFE). Es probable que se apele a la reapertura de la inscripción en planes sociales para paliar esa necesidad en la urgencia. Marcaría un contrasentido con el decreto presidencial para transformar planes sociales en puestos de empleo. Pero también una sintonía con la realidad. Ni el subsidio por la mitad del salario tienta a los empresarios a contratar piqueteros. Por lo general, sin calificación para cubrir su demanda. A esa conclusión llegaron las propias organizaciones sociales tras esa fallida experiencia en el gobierno de Mauricio Macri.
Cristina se acerca a otra. Persuadir a Máximo para que suspenda la convocatoria a elecciones del PJ bonaerense el 19 de diciembre, el mismo día de su asunción. La lista única con la que pretende legitimarse debería ser presentada el 13. Se interpondría con el mandato de las actuales autoridades que vence el 17. Y le daría otro argumento a Fernando Gray. La impugnación a ese proceso del intendente de Esteban Echeverría y presidente del PJ ya llegó a la Corte Suprema que preside Horacio Rosatti. Un viejo conocido del peronismo.
Daniel Bilotta


Sergio Massa planteó la necesidad de instaurar “una conducta prusiana” en el Frente de Todos para poder unificar el mensaje de campaña. Dirigido a intendentes del conurbano y ministros convocados por Alberto Fernández en la residencia de Olivos, el pedido del presidente de la Cámara de Diputados tiene una dimensión dramática. Fue efectuado por quien más cuestionó en el pasado el verticalismo impuesto por Cristina Fernández de Kirchner.