Miércoles, 20 Julio 2022 09:12

Cristina y la Corte - Por Sergio Crivelli

Escrito por

El dólar superó los 300 pesos, pero Alberto Fernández opina que lo que hace falta es una reforma judicial. Podría pensarse que perdió contacto con la realidad, pero lo que le ocurre es otra cosa: fue demolido por la vicepresidenta que demostró tener el poder real dentro del oficialismo y sobreactúa obediencia para sobrevivir. No soportó las andanadas y se sometió. Por eso cuando ve que el equipo de demolición apunta hacia otro objetivo festeja sumando su aporte. Son maltratos que se ahorra. 

¿Puede pasarle a la cúpula de la Justicia lo mismo que le pasó a Fernández? No parece probable, aunque los ataques de la vice sean mucho más que cortinas de humo. No está agregando un tema a la agenda de los medios para que el gobierno deje de recibir palos y los reciba otro poder del Estado. Se ve venir fallos en contra y si pudiera destituiría a los jueces que no le responden, pero no está en condiciones de hacerlo por tres razones. 

La primera es que carece de la mayoría necesaria en el Congreso. No sólo de los dos tercios para remover a un juez de la Corte; ni siquiera cuenta con los votos para convertir en ley por mayoría simple una reforma judicial impulsada por ella en el Senado, que duerme desde hace rato en los cajones de Diputados.

Amenazó a los miembros de la Corte con un extravagante proyecto para elevar a 25 el número de miembros del tribunal, pero fueron sólo siete gobernadores a apoyarlo en la Cámara Alta y falló en el último intento de llevarlo al recinto a principios de este mes por falta de quórum.

La segunda razón por la que no puede someter a la Corte como sometió a Fernández es que tampoco tiene el apoyo global del peronismo. Este nmartes hubo un operativo en los medios oficialistas para que salieran declaraciones respaldando a CFK, pero la lista es decepcionante: Zaffaroni, Soria, Tailhade, Mariano Recalde, Peñafort, Yasky...

En pocas palabras, "dirigentes sin dirigidos''; elenco estable del kirchnerismo más rancio con nulo poder propio, lo que demuestra dos cosas: el creciente aislamiento político de la vice y que su conflicto con la Corte obedece a causas personales. Más precisamente a causas judiciales por corrupción que la afectan a ella y a sus hijos. No es que esté desesperada por mejorar la calidad institucional.

La tercera causa por la que es difícil que su embestida contra los cuatro jueces prospere es que no tiene el apoyo de la sociedad. La mayoría de la gente ignora quien es Carlos Rosenkrantz, pero sabe que se empobrece cada día más como consecuencia de la política económica. No ignora, por ejemplo, que hinchas brasileños rompieron billetes de $1.000 y se los lanzaron desde la tribuna alta como papel picado a sus pares de Boca en una burla que era al mismo tiempo una escalofriante muestra de la desaparición del peso, de la decadencia argentina y de las delirantes políticas del gobierno. En síntesis: las tres causas que hacen difícil que Cristina Kirchner someta a la Corte se resumen en una sola: su falta de poder que anticipa el fin de un ciclo de 20 años de duración.

Sergio Crivelli
Twitter: @CrivelliSergio

Top
We use cookies to improve our website. By continuing to use this website, you are giving consent to cookies being used. More details…