Lunes, 30 Septiembre 2024 08:37

Patricia Bullrich juega en tándem con Karina Milei para limitar a Mauricio Macri y negocia el ensamble con libertarios en Buenos Aires - Por Matías Moreno

Sin renunciar a Pro, la ministra de Seguridad teje una línea interna en La Libertad Avanza mientras gana espacios y suma méritos ante el Presidente y su hermana; la situación económica definirá el vínculo con el exmandatario

Patricia Bullrich se convirtió en el ariete de Karina Milei y Santiago Caputo, guardianes del relato y de la identidad del Presidente, para reducir la influencia de Mauricio Macri, jefe de Pro. Por un lado, en el nuevo tablero de poder. Pero sobre todo, en el esquema de toma de decisiones del oficialismo. La pulseada de fondo es por la conformación de las listas electorales de 2025. 

“Patricia nos ayuda a marcarle la cancha a Macri; los amarillos no tienen que dormirse pensando que ya está cerrado el acuerdo [para compartir un frente electoral]”, admiten en el núcleo duro del mileísmo. De hecho, Bullrich y Karina Milei ultiman por estas horas la negociación para unificar los bloques de La Libertad Avanza y Pro Libertad en la Legislatura bonaerense.

El martes está prevista una reunión en la Casa Rosada para terminar de definir la fusión entre la bancada que conduce Agustín Romo, un colaborador fiel de Caputo, y el grupo de Florencia Retamoso, cercana a Bullrich. Además de los cinco bullrichistas, sumarían al marplatense Guillermo Castello (Libre) o Jazmín Carrizo (BA Libre), que responde a Carolina Píparo. De esta manera, los libertarios apuestan a empardar a Pro como primera minoría de la oposición contra Axel Kicillof.

La jugada no sólo es un mensaje de los libertarios a Macri, quien machaca con que no cogobierna con Milei y advierte que el alineamiento de los bloques legislativos de Pro a los proyectos impulsados por Casa Rosada ya no será automático. Es, también, una bendición de la mesa chica del Presidente hacia Bullrich, que se diferencia de Macri y promete un apoyo incondicional a la agenda reformista del Gobierno “sin titubeos”.

La ministra de Seguridad se jacta de representar a los votantes de Juntos por el Cambio que le dieron el triunfo en la interna con Horacio Rodríguez Larreta y validaron su propuesta de shock, sin gradualismos. Por eso, está cómoda con la apuesta “a todo o nada de Milei”. Incluso defendió con uñas y dientes la postulación del controvertido juez federal Ariel Lijo para la Corte Suprema.

Después de que protagonizara un fuerte cruce en las redes sociales con el expresidente por la votación del nuevo Código Urbanístico en la Legislatura porteña –se acusaron de mentir o encubrir “pactos espurios”–, la ministra de Seguridad volvió a recibir un espaldarazo de Milei durante el acto partidario que encabezó el jefe del Estado en Parque Lezama, la zona cero de su frenético ascenso en la política.

El Presidente le agradeció que lo haya apoyado en el balotaje después de que quedara tercera en los comicios generales y que haya aceptado volver a calzarse el traje de ministra de Seguridad. Pero también elogió su gestión para poner orden en las calles, combatir la delincuencia y terminar con los piquetes. Y sus reiteradas menciones a la figura de Bullrich alimentaron las versiones sobre la posibilidad de que sea una de las apuestas electorales del oficialismo en 2025.

La ministra se mueve con extrema cautela. No la entusiasma la idea de desembarcar en el Congreso. Pero ya no le cierra la puerta a la chance de competir en los comicios del año próximo si el Presidente la necesita para garantizar un triunfo en la Ciudad, tierra santa de los Macri. En diálogo con Radio Rivadavia, Bullrich insistió este domingo en que no aspira a volver a ocupar una banca en el Congreso y que preferiría preservar un rol ejecutivo. No obstante, dijo que ella forma de un “equipo” y que su lugar dependerá de la decisión del “director técnico”, en alusión a Milei.

Desde hace meses, Bullrich teje una línea interna dentro de La Libertad Avanza, pero no saca los pies de Pro. Si bien no ocupa ningún puesto en la estructura orgánica (por decisión de Macri), aún mantiene diputados nacionales o legisladores porteños dentro de las bancadas amarillas. En paralelo, comenzó a aunar fuerzas con los referentes libertarios en la provincia de Buenos Aires. Su principal socio para ese plan es Diego Valenzuela, intendente de Tres de Febrero y esposo de Daniel Reich, la senadora bonaerense que presidía el partido Pro en la provincia hasta que fue desplazada anticipadamente por Cristian Ritondo, lo que Bullrich calificó como un “golpe de Estado” del macrismo.

Esta semana estaba previsto un acto con referentes de la primera sección electoral, al que iban a asistir el armador bonaerense Sebastián Pareja y el diputado nacional José Luis Espert, a quien Milei apalanca como candidato en Buenos Aires. Pero como el evento coincidía con la marcha por el inminente veto a la ley de financiamiento universitario, optaron por postergar el acto para la semana próxima. Por ahora, Karina Milei y Pareja apuestan a cerrar acuerdos individuales para poblar las listas del oficialismo en 2025. Es decir, le esquivan a la propuesta de Macri de avanzar con la discusión de un pacto estructural para conformar una alianza.

Después de ganar el balotaje frente a Sergio Massa, Milei había incorporado a Bullrich y al radical Luis Petri, integrantes de la fórmula presidencial de JxC en 2023. Ahora, los armadores libertarios pretenden seducir a dirigentes de Pro que sean competitivos en Buenos Aires para que den el salto al campamento de La Libertad Avanza en las elecciones de medio término.

Por caso, hubo conversaciones con el diputado Diego Santilli, quien apuesta a postularse el año próximo con la meta de volver a disputar la gobernación en 2027. Espert y Valenzuela –incluso Pareja– también se anotan en esa carrera. “Si quieren jugar con nosotros, tienen que venir ahora”, avisan desde el sector libertario.

Si bien presionan y dilatan explorar cualquier acuerdo integral con Macri a la espera de que la eventual reactivación económica blinde la competitividad de la oferta de Milei en las urnas, admiten que el expresidente retuvo casi toda la estructura orgánica de Pro. Por ende, no descartan de plano una convergencia y especulan con la coyuntura económica y social. Es una incógnita por ahora si Bullrich tendrá garantizados lugares para sus fieles en las listas de LLA o deberá presionar a los dueños de la lapicera: los Milei. Por ahora, espera y acumula crédito antes de mover sus fichas.

Matías Moreno

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