Domingo, 04 Octubre 2026 10:11

El desesperado pedido de Caputo a Milei y el ultimátum del PJ a los disidentes - Por Pablo Ibáñez

04 jm corteEn París, el ministro de Economía reclamó un acuerdo con diez gobernadores para frenar la incertidumbre. La bomba sucia de la Corte y la pelea por el DNU 70. La diferenciación táctica de Bullrich. CFK y Massa contra Llaryora y Jaldo.

– De los que estamos acá, ninguno quiere volver para atrás.

De pie, en corro, trece gobernadores escucharon a Javier Milei. Fueron algo más de 25 minutos de rap económico en los que infiltró la frase que, en una acrobacia argumental, la Casa Rosada presenta como principio de pacto electoral. Lo improvisado o fugaz se grafica en que “la reunión” fue de parados en un salón lateral del Chateau de la Muette, sede de la OCDE, en una pausa de la Argentina Week de París.

“Estuvo afectuoso y respetuoso”, dijeron a Cenital dos gobernadores. “Correcto”, apuntó otro. Entrenados en el destrato, lo midieron con la edición en Nueva York, donde unos pocos tuvieron una foto con el presidente. “Estuvo bien, pero la vara estaba baja”, ironizó otro mandatario en referencia a la anterior juntada en Estados Unidos que enturbió el escándalo de Bettina Angeletti, mujer de Manuel Adorni, en el avión presidencial.

En París, Milei estuvo más accesible y aceptó las sugerencias -que en la comitiva atribuyeron a Karina y a Luis “Toto” Caputo- para vincularse con los gobernadores, a quienes les agradeció su apoyo en el Congreso. Luego, repitió los salmos de crecimiento de la economía, que desmiente el INDEC, y de la baja de inflación, que según consultoras como Equilibra y Eco-Go en septiembre habría rebotado a 2,1% luego del 1,7% de agosto.

La charla fue una costura de Diego Santilli, vía Karina Milei, que prologó una cena en la embajada argentina, con Ian Sielecki como anfitrión. Sin los Milei en la mesa, el jefe de Gabinete, Caputo y Pablo Quirno montaron la coreografía del pragmatismo y recitaron el juramento de que La Libertad Avanza (LLA) no presentará candidatos en las provincias de los gobernadores que negocien con la Casa Rosada.

Un pacto para (sobre) vivir

En sintonía con la hermanísima, ese trío presiona para acelerar un pacto entre el Gobierno nacional y, al menos, diez gobernadores. Caputo, en el mano a mano, es muy explícito y sostiene que solo un acuerdo político grande de Milei con jefes territoriales servirá para despejar la incertidumbre político que, se excusa, dispara la inestabilidad en los mercados y en la economía. El viernes, el Riesgo País cerró en 655 puntos: hay factores internacionales pero el componente criollo, como muestra la comparación del indicador argentino con el índice de América Latina, es fuerte.

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“Toto quiere un acuerdo urgente”, le relató un gobernador a Cenital.  Caputo, Santilli y Quirno presionan sobre la base de que mostrar acuerdos reducirá la incertidumbre electoral. Queda un trecho larguísimo hasta la elección del 10 de octubre de 2027 y no aparecen señales de recuperación. El propio Milei parece enterrar esa posibilidad cuando habla de que lo mejor vendrá luego de su reelección, en 2028.

“Ustedes tienen que ofrecer algo. ¿Qué ofrecés, Colo?”, apuró un norteño. En una gambeta, Santilli prometió que esta semana empezarán las bilaterales con los interesados. “Los acuerdos se hacen de a dos, acuerdo no es sumisión”, disparó un mandatario que padece una avanzada violeta en su dominio. La duda es lógica: meses atrás, Santilli les había prometido que en septiembre estarían cerrados los acuerdos políticos.

La ecuación es simple: aquí y ahora, el apuro es de la Rosada y los gobernadores están en una posición de mayor fortaleza para negociar. Milei, que volvió a agradecer a los “aliados políticos”, parece haber entendido que en el ida y vuelta con los jefes provinciales tiene más para pedir que para dar: no solo aprobar la “ley Malvinas” y el Presupuesto, sino además suspender/eliminar las PASO y, ahora, a blindar el DNU 70/23.

IDEA: luces y celos

En IDEA, Patricia Bullrich tuvo otro episodio de autonomía. El Gobierno trató de vaciar la cumbre empresaria y fijó el Argentina Week europeo en la fecha histórica del coloquio. Pero, sobre el final, el presidente aceptó intervenir, vía Zoom, desde París. Los rumores en Mar del Plata eran que Milei no quiso regalarle esa marquesina a la senadora y por eso decidió exponer desde Francia.

De local, Bullrich habló de mejorar la economía de las familias y planteó que debería adaptarse el RIGI para incluir a las PyMEs. Toma un planteo que senadores le hicieron respecto al Super RIGI para garantizar que empresas locales tengan participación en la cadena de suministros y abastecimiento de los mega emprendimientos. Sin esa enmienda, el Super RIGI no tendrá dictamen.

La negociación adicional que está en proceso, y quizá forme parte de una actividad que encabezará Caputo en Rosario a fines de octubre, es que además de priorizar a las empresas locales en el Super RIGI, se impulse una reglamentación extra del RIGI para que en esos proyectos también haya un cupo para empresas locales e, incluso, se discute una cláusula anti-China: que la disputa de precios sea contra países sin beneficios arancelarios ni sospechas de dumping.

Bullrich, cuando la interrogan, dice que nadie le pide que sea candidata. Marida con una versión que la Casa Rosada difunde entre empresarios y diplomáticos preocupados por los ruidos internos: mandan a decir que los matices de Patricia forman parte de la maniobra para evitar que crezcan actores ajenos al Gobierno. Algo así como si fuese una diferenciación planificada y táctica.

Una bomba sucia de la Corte

Los viajeros llegaron a París bajo los efectos de la bomba sucia que detonó la Corte Suprema al rechazar, con un atajo formal, la cautelar contra el artículo 154 del mega DNU 70/2023 que derogó la Ley de Tierras. El fallo, unánime entre Horacio Rosatti, Carlos Rosenkrantz y Ricardo Lorenzetti, agregó al menú de negociación con los gobernadores la supervivencia del DNU 70.

A menos de 48 horas del fallo, la Corte salió a explicar su resolución. Fue, dijeron ampulosamente en Tribunales, un ejercicio de “docencia” frente a interpretaciones maliciosas. Podría leerse como la admisión de un error o una falta de olfato al fallar en contra de un medida que no pasó el filtro del Senado luego de que armó, apenas 40 días atrás, un scrum político y social amplio.

Fue tan así que en LLA se vio el fallo como un buscapié contra Milei. Los cortesanos aseguran que tienen agenda propia y que son inmunes al timing de la política pero el fallo -que en la práctica eliminó las restricciones de compra de tierras por parte de extranjeros- generó una reacción política y social intensa, cuyas derivadas todavía no terminaron de resolverse.

El fallo y el timing

Se anudan dos asuntos. La Corte falló a favor de lo que pidió el Gobierno a través del procurador del Tesoro. En crudo, Milei ganó. ¿Es un mal momento que le genera un problema a la Casa Rosada? Sí, porque reinstala el debate sobre el DNU 70. Pero, como dice un actor que habita los continentes de la Justicia y de la política, “no podés pedir que la Corte falle a tu favor y además querer que lo haga cuando a vos te conviene”.

En una gimnasia inusual, porque los jueces hablan por sus fallos, los supremos enviaron un mensaje duro a los tribunales inferiores respecto de la legitimidad en las acciones judiciales -desconocer al CECIM de La Plata como actor legitimado fue la base del rechazo- y, a la vez, dijeron que la “descalificación y el odio” deterioran a la democracia. Habría tenido que ver con críticas públicas y amenazas personales que llegaron a teléfonos judiciales.

A simple vista, Rosatti, Rosenkrantz y Lorenzetti podrían haber dedicado una parrafada similar a las agresiones sistemáticas del presidente contra empresarios, periodistas o dirigentes. A los supremos les molestaron las críticas de las ONGs y de la oposición, y plantearon que la resolución fue un chirlo a la política por judicializar cuestiones que debería resolver la política.

Apunten al DNU 70

Se abrió esa puerta: la oposición pidió una sesión especial para el jueves 15 de octubre y fijó una temario que incluye morosidad, extensión de la emergencia en discapacidad y rechazo al DNU 70 que, como el Senado votó en contra en marzo de 2024, quedaría anulado. En Casa Rosada se muestran seguros de que la avanzada no juntará los 129 votos que necesitan para el quórum.

Martín Menem propuso, para blindar el DNU, introducir algunos párrafos que restituyen parcialmente la Ley de Tierras en el proyecto de Inviolabilidad de la Propiedad Privada que está en la agenda de la cámara baja. ¿Qué pasa si se cae el DNU 70?: recuperan vigor varias leyes, como la de Compre Argentino, la de Góndolas y la de Alquileres, y también normativas para regular las tasas que cobran bancos y tarjetas de crédito.

El jueves, los rectores universitarios decidieron mudar la movilización a favor de la Educación Pública de Tribunales al Congreso para sumar músculo, y reclamos, a la sesión especial. La matemática que hacen en el bloque opositor está muy fina: deberían juntar el apoyo de gobernadores del medio y sellar el de otros peronistas para llegar al 129. Si fuese este lunes, faltarían diez diputados para abrir la sesión.

Frente de frentes

La sesión del 15-O puede funcionar, en la práctica, como un ensayo de lo que hace tiempo definió el gobernador de La Pampa, Sergio Ziliotto, cuando propuso armar un “frente nacional” que vaya más allá de los bordes del panperonismo. Martín Loustau reforzó, esta semana en El Fin de la Metáfora, esa idea: habló de una unidad que abarque a todos los espacios críticos de Milei: “Desde el PRO a Miriam Bregman”, dijo.

Santilli, en París, hizo cuentas y se mostró seguro no solo de que la oposición no juntará los votos para sesionar el 15 de octubre sino, además, de que tendrá los votos para eliminar/suspender las PASO. Menem, en Diputados, es más cauto: hace tiempo cambió de táctica y, en vez de tratar de frenar sesiones, busca maniobrar para sesionar pero con una agenda amable.

El peronismo, en paralelo, activó un operativo con un plan extremo que puede leerse como ultimátum para los gobernadores del PJ que negocian con la Casa Rosada o, sin pactar, son funcionales a los planes del Ejecutivo. Juan Manzur, exgobernador de Tucumán, se vio en estos días con Cristina Kirchner y con Sergio Massa. El senador dice que será candidato contra Osvaldo Jaldo, pero quizá solo sea un amague.

#Peronismos

CFK y Massa se mueven en tándem, motorizados por un concepto simple: si los gobernadores del PJ no contienen a todo el peronismo, el PJ nacional impulsará candidatos propios en esas provincias. Fue lo que acordó la mesa del G10 en la reunión del hotel Emperador a mediados de agosto. En Tucumán, más allá de los movimientos de Manzur, el candidato podría ser el periodista Omar Nóblega.

En Córdoba, ocurre algo parecido: días atrás, Natalia De la Sota volvió a apuntar contra la postura de Martín Llaryora frente a la Casa Rosada y dijo que no descarta ser candidata a la gobernación el año próximo. En 2025, con un sello propio, De la Sota obtuvo casi 9 puntos. Con la paridad que muestra el mapa cordobés, la presencia de una boleta peronista con De la Sota al frente, podría ser fatal para las aspiraciones de reelección de Llaryora.

“El cordobesismo hace tiempo juega a la derrota del peronismo nacional. Sin Schiaretti como candidato, Massa hubiese ganado en las generales del 2023. Siempre juegan en contra del peronismo nacional pero quieren que el peronismo nacional los ayude a ganar”, disparan, lanzados a una guerra santa, desde la mesa del G-10. El concepto aplica, también, para Jaldo en Tucumán y para Gustavo Saenz en Salta. Y, en particular, tiene un capítulo en Catamarca.

La batalla del Norte

Raúl Jalil, gobernador catamarqueño del PJ, viajó a París y difundió una foto con Milei. El presidente prometió que el 29 de septiembre visitará ese territorio para un anuncio de la minera Río Tinto. Catamarca es una de las ocho provincias que el libertario, tras casi tres años de gobierno, todavía no pisó. El peronismo del distrito está ardiente. Hay un pacto para que el candidato a gobernador sea Gustavo Saadi y que Lucía Corpacci reelija como senadora.

“Si Raúl quiere, puede ser el segundo senador”, lo torea un peronista. Jalil tiene buena relación con la Rosada y Karina Milei le mandó a decir que, si va por la reelección, LLA no presentará candidato en la provincia. Pero, si el postulante es otro, habrá una lista violeta. Jalil hizo un movimiento puntual: se llevó sus diputados de Unión por la Patria (UP) y armó un bloque propio que suele apoyar a LLA.

En el golpe a golpe, todos se mueven. Unas semanas atrás, Fernando Jalil, hermano del gobernador y presidente de la minera YMAD, lanzó su precandidatura a gobernador, presentó un partido propio y dijo que salvo que su Raúl vaya por la reelección, él competirá y lo hará por fuera del PJ. “¿Podría hacer un acuerdo con los libertarios?”, le preguntaron: “En política, todo es posible”, avisó.

Pablo Ibáñez  
Ilustración: Fernanda Pernet  
Fuente: https://cenital.com/el-desesperado-pedido-de-caputo-a-milei-y-el-ultimatum-del-pj-a-los-disidentes/

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