La expectativa de los mercados contraría el esfuerzo de Javier Milei para huir de la ola de insatisfacción política que cae sobre los oficialismos en América Latina. El sello con el que tendrá que cargar inevitablemente para competir por su reelección. El Presidente pretendió mostrar su respaldo a Flavio Bolsonaro como un factor de la victoria sobre Lula en la primera vuelta. Traducido a su lenguaje, presentarse como “el que la vio venir” en Brasil. Una forma de postularse como fuente inagotable de emisión de buenas nuevas. Y también para tomar distancia de lo que él mismo considera viejo: la rancia casta con la que está obligado a negociar para fortalecer la posibilidad de otro mandato.
Es innegable que entre Milei y Bolsonaro hay naturales afinidades ideológicas. Pero la impresión es que Milei recurrió esta vez a un conveniente pragmatismo. El rasgo de esa acción que tal vez están penalizando los inversores, poco propensos a conmoverse con discursos ampulosos y más dispuestos a confiar en la frialdad de las estadísticas oficiales. La suba del riesgo país a casi 600 puntos esta semana y la retracción a un tercio del crecimiento proyectado inicialmente por el EMAE del Banco Central, ponen al desnudo una inquietante paradoja. La sobreactuación de la fe que Milei deposita en los mercados no es correspondida por ellos.
Pero quizás lo más inquietante para el oficialismo sea que los gobernadores comiencen a regular su comportamiento por esos mismos patrones. El de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, comunicó que su provincia tendrá PASO en abril. Lo hizo un día después de que Diego Santilli anuncie que se reuniría con él para negociar su respaldo en el Senado para suprimirlas o suspenderlas. El desaire al optimismo del jefe del Gabinete debería bastarle a Karina Milei para persuadirse de que Patricia Bullrich no miente cuando asegura que el gobierno no cuenta con los votos para hacerlo.
Otra cosa muy distinta es que Bullrich, como se sabe, esté en contra de esa iniciativa. Una posición que comienza a incomodarla no solo por el clima que reina en el gobierno con ella, si no por las presiones que recibiría de algunos sectores empresarios para presentarse en esa instancia como una alternativa a Milei. Un temor que alimentan con intereses particulares Martín y Lule Menem. Los mejores aliados de Alfredo Cornejo. El gobernador de Mendoza está dispuesto a votar contra las PASO en el Senado si el oficialismo desiste de presentar a Luis Petri como candidato a sucederlo. Si lo mantiene, Petri batiría en cualquier escenario a los candidatos que pueda presentar Cornejo. El interés del gobernador por suprimir las PASO tiene lógica propia. Hay quienes creen que al titular de la Cámara de Diputados lo persigue el temor de que si Petri es electo gobernador le dispute la candidatura presidencial de los libertarios en 2031. Para ser escuchados por Karina, los riojanos le recuerdan a la hermana del presidente que Petri es aliado de Bullrich.
Si la maniobra atribuida a los riojanos fuese cierta, habrá que convenir que su optimismo sobre el futuro supera con creces al de Santilli. No todos lo comparten. Incluso en algunos despachos del Ejecutivo comienzan a observar síntomas incipientes de distanciamiento en los diálogos por el consenso que Santilli se empeña en construir. Quienes expresan su adhesión a suprimir las PASO no tienen incidencia en el Senado y temen que el oficialismo se entrometa con su reelección. Es el caso de Rogelio Frigerio (Entre Ríos), Marcelo Orrego (San Juan) y Claudio Poggi (San Luis).
Y hay otros en el mismo lote que podrían perder el peso relativo en esa Cámara por no tener asegurada su reelección. La Constitución en Catamarca le pone a Raúl Jalil límites difíciles de superar. Por los antecedentes acumulados al rechazar planteos similares de Gerardo Zamora, Alberto Weretilneck, Sergio Casas y Sergio Uñac, parece difícil que la Corte avale otra reelección de Gustavo Sáenz. En el resto existe consenso sobre la voluntad de Santilli por alcanzar acuerdos choca con una carencia insalvable. El jefe del Gabinete carece de firma autorizada para rubricarlos.
Quienes lo tratan a menudo, perciben a Santilli con sobrecarga de estrés. El resultado del aparente esfuerzo infructuoso por lograr una tregua en la disputa entre Karina y Santiago Caputo puertas adentro del gobierno. Este clima abre dudas sobre la probabilidad de sancionar modificaciones a las PASO en octubre. Y de cubrir las dos vacantes en la Corte y en la Procuración General. Dos iniciativas que se negocian en paralelo con los gobernadores. Esta vez Ariel Lijo no sería objetado por Cristina y aceptaría que el ministro de Justicia, Juan Bautista Mahiques, sea el Procurador.
La compra sin límites por extranjeros habilitada por la Corte al confirmar la vigencia del DNU 70/2023 expresa la preocupación por quién será el candidato a ocupar la otra vacante en ese cuerpo. O es lo que, al menos, se interpreta en algunos círculos judiciales. La unanimidad del fallo está entre las pocas coincidencias de los tres vocales en estos días. Una singularidad atribuida a Milei y a su dificultad para entablar diálogos con otros actores del poder.
Tal vez con exagerada seguridad, el descontado alineamiento de Lijo con Ricardo Lorenzetti pondría en desequilibrio su relación de fuerzas con Horacio Rosatti, cuyo mandato como presidente de la Corte vence un mes antes que las elecciones presidenciales. Un escenario que pone en riesgo el deseo de Mariano Borinsky de ser el cuarto vocal. Borinsky votó por aceptar el recurso que Santiago Busaniche presentó en la Cámara Federal de Casación y se lo excluya de la investigación por sobornos en la que aparece involucrado con Omar Marchi y Marcelo Bailaque.
Marchi fue administrador de la Corte mientras la presidió Lorenzetti. Bailaque es el exjuez federal de Rosario acusado de encubrir durante una década al narco Lindor Alvarado. La Cámara Federal de Casación resolvió esta semana declarar sin fundamentos el fallo de Aníbal Pineda que tenía paralizado el juicio oral y público contra Bailaque. Pineda integra la Cámara Federal de Rosario y había dispuesto suspender ese juicio hasta que la Corte decida si debía ejecutarse bajo el sistema inquisitorio o el acusatorio.
La decisión de Casación obliga a Pineda a designar el tribunal y la fecha en la que Bailaque será juzgado. Hay quienes suponen que la investigación judicial sobre el nexo entre política, justicia y el narco en Rosario es otro de los campos de batalla donde Lorenzetti y Rosatti libran una encarnizada disputa. Quienes sostienen conocer al detalle este enfrentamiento, ubican a Pineda cerca de Busaniche. Un escribano consolidado como lobbista en la justicia federal gracias a su vínculo con Marchi.
Junto al extitular del Arca Santa Fe, Carlos Vaudagna, Busaniche y Bailaque conforman el trípode sobre el que se asientan las causas donde se analiza un complejo entramado de conexiones. La Justicia tiene acreditado por un análisis de impacto de sus celulares en antenas reuniones mantenidas entre los tres. Y también con Gastón Salmain, el juez federal de Rosario contra el que el Consejo de la Magistratura inició un juicio político el martes pasado. Una instancia que Bailaque pudo eludir porque Milei le aceptó su renuncia a ser juez.
La combinación entre recesión e inseguridad parece ser otro modo de enmascarar el avance narco en territorio bonaerense, uno de los más afectados por la retracción de la actividad económica. Guillermo Montenegro reasumió esta semana como intendente de General Pueyrredón por la ola de inseguridad que golpea a Mar del Plata. Una tendencia replicada en el conurbano a partir del desmadre de la actividad delictiva que genera, en muchos casos, la necesidad de financiar el consumo de estupefacientes.
La Matanza limita al Oeste con Merlo, Moreno, José C. Paz, Morón, Merlo y Hurlingham en el Oeste Y con Cañuelas, Ezeiza, Esteban y Echeverría, Lomas de Zamora en el Sur. Pero la repercusión de este fenómeno se hace sentir también en General Rodríguez y Luján en el primer grupo. Y en Almirante Brown y en Quilmes en el otro. La Matanza lidera las estadísticas oficiales de homicidios dolosos y de aquellos que quedaron solo en tentativa. Y también el de mayor número de autos robados. Ilícitos que de forma directa e indirecta se vinculan a la actividad narco en Laferrere e Isidro Casanovas que hace sentir sus efectos en los barrios residenciales del resto. Fernando Espinoza es el intendente de La Matanza y aliado de Kicillof. Sería injusto atribuirle al gobernador responsabilidad exclusiva en un problema crónico cuya historia lo excede. Pero de la que, sin embargo, pasará a formar parte pese a la opinión en contrario de su ministro de Seguridad, Javier Alonso. Entre los intendentes se le achaca a Espinoza la vieja práctica de alquilar comisarías. Demasiado macabro para ser real. Igual que liberar a la delincuencia zonas que no transitan para afrontar ese contrato. Según algunos rumores, arrendar la comisaría de Laferrere cuesta 50 mil dólares mensuales.
Daniel Bilotta
Fuente: https://www.lanacion.com.ar/opinion/los-mercados-no-corresponden-a-la-fe-que-milei-deposita-en-ellos-nid09102026/

Los festejos por la victoria de Bolsonaro intentan disimular lo inevitable, la insatisfacción política que cae sobre los oficialismos en la región. El impacto de las restricciones económicas en las comisarías del conurbano. 