“Karina es la conducción”. La frase se leía en una de las banderas colgadas desde la segunda bandeja del Teatro Gran Rivadavia, el viernes por la noche, en el congreso de la Juventud de La Libertad Avanza de la Ciudad de Buenos Aires. Había unos 1200 presentes y la oradora principal fue Pilar Ramírez, delegada de la Secretaría General de la Presidencia para la política porteña. El evento se realizó en el marco de una gira nacional que pretende recorrer los 24 distritos con convocatorias a los jóvenes libertarios afiliados al partido y cerrará el año con un acto nacional que tendrá participación de los hermanos Milei.
En el escenario estuvieron Sharif Menem; la referente de los universitarios, Rocío Gómez, y el influencer Iñaki Gutiérrez, las principales caras sub-30 del espacio. ¿Alguno de los tres karinistas será candidato para cargos legislativos el año que viene? Probablemente. El que los acompañó en esta ocasión fue Dante Di Carlo, presidente de la Juventud de CABA y sobrino de Stefano Di Carlo, el presidente de River Plate. El “Tero”, apodo con el que conocen al joven militante de 22 años, estaría interesado en meterse en una lista para la legislatura porteña. La respuesta a la solicitud de “caras nuevas” de los tuiteros alineados Las Fuerzas del Cielo empieza a llegar, pero no es la respuesta que ellos querían, claro.
La consigna de la bandera en el teatro recuerda una de las verdades más irrefutables de LLA. En todo concepto, la última palabra para las discusiones referidas al armado nacional la tiene Karina. Quedó demostrado en la conformación de las listas para 2025 y, sin lugar a dudas, la receta se repetirá en la próxima elección. A Karina se le adjudican las demoras en la confirmación de las alianzas con los gobernadores, a pesar del pedido explícito de aceleración de esa tarea que algunos mandatarios provinciales les hicieron a Diego Santilli y Luis Caputo en París, hace más de dos semanas.
El momento del Gobierno se resume a la perfección con una especie de cruce de fronteras interno entre dos de los pilares de la gestión. El ministro de Economía deja trascender que él es uno de los más preocupados por los acuerdos electorales, un tema esencialmente político, con el objetivo de blindar el modelo y despejar fantasmas. En simultáneo, Patricia Bullrich, jefa del bloque de senadores, es la que más insiste en privado con sus dudas sobre el programa y reclama en público por mayor velocidad en el envío de señales para los sectores más postergados, un tema evidentemente económico.
Los dos enfrentaron rumores recientemente. A Toto lo rodearon con versiones que especulaban con su posible salida. Como anticipó Bardeo la semana pasada, esa posibilidad fue desmentida con contundencia. Patricia fue apuntada por una virtual ruptura, pero no tiene pensado abandonar el sello violeta al que se sumó formalmente el año pasado. De hecho, algunos en su entorno ya se animan a confesar que el mejor lugar para ella sería la vicepresidencia. Santiago Caputo también considera que Milei-Bullrich es la fórmula ideal, pero Karina prefiere a Martín Menem. El riojano volvió a mostrarse ganador después del triunfo del pasado jueves en la Cámara de Diputados.
La sesión fallida de la oposición que pretendía voltear el DNU 70/2023 tuvo, para el oficialismo, una eficaz colaboración de sus posibles aliados para el 2027. El gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, fue clave. A pesar de haber declinado la invitación a la semana del amor en Francia, el santafesino hizo que sus diputados se ausentaran y revivió así la teoría de la no competencia en su provincia. Con un cronograma ya distribuido en el calendario y las primarias locales ya confirmadas, todo indica que LLA no presentará candidato a gobernador en Santa Fe.
Nacho Torres (Chubut), Rogelio Frigerio (Entre Ríos), Carlos Sadir (Jujuy), Marcelo Orrego (San Juan), Juan Pablo Valdés (Corrientes), Alfredo Cornejo (Mendoza) y Leandro Zdero (Chaco) también hicieron la tarea. Todos ellos decidieron confiar en que Karina Milei no presentará obstáculos para sus reelecciones el año que viene. Eligieron creer. Los peronistas afines jugaron a dos puntas, con la excepción del siempre obediente Osvaldo Jaldo. Mientras Lisandro Catalán camina su provincia y quiere reemplazarlo con un supuesto aval de la Casa Rosada, el gobernador tucumano se mantiene ordenado con la administración central.
El salteño Gustavo Sáenz hizo que dos de sus hombres fueran a dar el presente, pero una tercera se ausentó. “Hizo las cuentas y los mandó a tiro de llamada cuando vio que no estaban los números”, sostiene un viejo peronista que conoce cada rincón del recinto. El caso de Raúl Jalil, de Catamarca, es todavía más curioso. Sus diputados ayudaron a conseguir el quórum pero cerca del gobernador juran que desoyeron su pedido. Jalil quiso portarse bien con el Gobierno, pero tenemos que creer que los suyos no le hicieron caso. El planteo es verosímil por un detalle no menor: Jalil ya confirmó que dejará el sillón provincial el año que viene. El poder local empieza a mirar a Gustavo Saadi, actual intendente de la capital, y su sociedad política con Lucía Corpacci.
En el campamento peronista también hubo movimientos pensando en la carrera nacional para 2027. El senador Sergio Uñac estrenó la temporada de spots y confirmó así sus intenciones de ser candidato presidencial por el PJ el año que viene. Ya lo había anticipado, en mayo pasado, en una entrevista con Tomás Rebord. Antes de aquella nota había ido a visitar a Cristina Fernández de Kirchner a San José 1111. En aquella oportunidad, la expresidenta le dio el visto bueno, lo que no significa que apoye la aventura. Más allá de la estrategia judicial internacional de presentación ante las Naciones Unidas y de las expresiones públicas de sus más fieles dirigentes, los más realistas en el entorno de CFK asumen que no podrá participar de la elección.
El escenario más probable, entonces, es que Cristina respalde a un candidato para enfrentar a Axel Kicillof. Lo que sigue forma parte del territorio hipotético y ramifica las opciones. Una posibilidad es resolver el liderazgo en una PASO, si es que se sostiene, o el formato que sobreviva al trámite en el Congreso (podría ser una primaria no obligatoria, por ejemplo). La suspensión depende únicamente del Gobierno y de la continuidad de su negociación con las provincias. En el peronismo hablan de la importancia de la herramienta, pero nadie levanta el teléfono para acercar posiciones con los que podrían definir esa votación.
La segunda alternativa, menos factible para su realización, es una interna partidaria. El último antecedente de esa magnitud es Menem-Cafiero hace 38 años. Quienes trabajan con Uñac proponen que esa interna tenga como protagonistas a Kicillof, a un candidato de Cristina y a un representante de la agenda federal, que vendría a ser el actual senador por San Juan. La idea esconde una fantasía: que el voto kirchnerista se divida a pesar de las diferencias públicas y las chances de la “tercera vía” peronista aumenten. ¿Y si el candidato de San José 1111 no es un camporista puro sino alguien más tirado al centro? Ahí aparecen los nombres de Gerardo Zamora y Sergio Tomás Massa. El santiagueño tiene que construir la instalación nacional. “Para un peronista tener bajo nivel de conocimiento casi siempre es una buena noticia”, explica un consultor que suele trabajar con ese espacio. El tigrense, mientras tanto, repasa encuestas frenéticamente y en los últimos días se entusiasmó con la medición de la brasileña Atlas Intel que exponía que el gobierno de Alberto Fernández reúne menos rechazo que el de Javier Milei en ocho de once categorías.
Una eventual primaria presidencial entre Kicillof versus Massa o Zamora, piensan cerca de Cristina y Máximo Kirchner, le deja al kirchnerismo duro el camino allanado para poner a dedo al candidato de la unidad en la Provincia de Buenos Aires. “Si la decisión va a ser entre uno que ya la traicionó y otro que la puede traicionar en los próximos quince minutos, le van a tener que dar algo seguro”, plantea un camporista. Hay sectores de “la orga” que ya se preparan para militar una candidatura de Máximo a gobernador.
La pregunta inmediata es cuál sería la reacción de los intendentes ante ese proyecto. Los que están agrupados en La Liga (Federico Achával, de Pilar, o Gastón Granados, de Ezeiza) quieren a uno de los suyos. La opción más digerible para unos y otros sería Federico Otermín, de buen vínculo histórico con La Cámpora y en pareja con Daniela Vilar, una “sangre azul”. Familia política. Otra de las variantes sería Mayra Mendoza, quien fue jefa comunal en Quilmes durante un mandato y medio y desde el año pasado se mudó a la legislatura bonaerense.
La oferta se completa con la opción de centro. Con los outsiders prolongadamente dubitativos, el ningunismo continúa huérfano, nadie lo capitaliza. En el Gobierno hay quienes dicen que si existe un lugar más cerca del centro que de la derecha es para Bullrich. Y que, cuando ella buscó tomar distancia del Gobierno, salió en realidad a marcar territorio. La angosta avenida del medio se agota por ahora con Hernán Lacunza, que arrastra una porción del Pro. Le puso la firma a un reclamo presente: diferenciarse del populismo clásico sin ofrecer un populismo de derecha o conservador.
Lo que alguna vez fue Juntos por el Cambio subsiste entre escombros. Un sector se acomodó detrás de Milei y otro hace los últimos malabares para no convertirse definitivamente en un apéndice de lo que antes enfrentaron y hoy se podría reubicar en la coalición de centro-izquierda que propuso Martín Lousteau en Cenital. El que no encuentra refugio político todavía es Mauricio Macri. Aunque es un jugador relevante para el 2027, todavía no confirmó a quién le dará su “endorsement”. Amagó hace unos días con Santiago Passaglia, cuando celebró una iniciativa impositiva del intendente de San Nicolás. El otro Passaglia, Manuel, presentó un proyecto para eliminar tasas municipales a cambio de una condonación de IVA de parte de Nación. Propuso algo casi imposible de implementar: el intercambio de un impuesto coparticipable a nivel provincial por un ingreso directo para las arcas de la intendencia.
Macri compró. Lo hizo a través de un tuit, en el que agregó elogios a la gestión de San Nicolás. El municipio se transformó en la última década en sinónimo del apellido Passaglia. El padre, Ismael, les heredó el cargo a sus dos hijos varones. Santiago ejerce hoy la intendencia después de su época como legislador bonaerense. Intercambió roles con Manuel, su hermano. Y juntos fundaron Hechos en 2025.
Fue un espacio que compitió exclusivamente en la segunda sección electoral de la Provincia de Buenos Aires y generó un escenario de tercios con el peronismo y los libertarios. Los hermanos quieren ahora subir un nivel. O dos, no está claro. Dejaron correr primero su intención de participar en la carrera bonaerense y se anotaron al mismo tiempo en la nacional. Mauricio se enteró tarde y firmó su solicitada. Dicen que lo advirtió Cristian Ritondo, quien acumula roces con los hermanos desde antes de las elecciones del 7 de septiembre de 2025. Y, quizás por eso, el fundador del Pro borró el posteo. Llamativo para alguien que administra con delicadeza sus apariciones digitales.
Manu Jove
Columnista de Bardeo News
Fuente: https://bardeo.news/politica/la-oferta-de-2027--milei-bullrich--la-estrategia-peronista-y-el-proximo-lanzamiento_a6ad47dd659b6c25c22db2fa8

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