Lunes, 02 Noviembre 2026 12:16

La incertidumbre le pone límites a la distracción - Por Mariano Bergero

Las maniobras para dominar la agenda pública chocan con una economía que no despega y con un oficialismo que tampoco logra despejar sus propias incertidumbres. Milei enfrenta un escenario cada vez más complejo. El factor Bullrich. 

Cada vez se vuelve más recurrente. No parece casualidad, sino una forma de intentar domar una ola, la económica, que se ha vuelto más que desafiante en esta etapa para quien dice ser uno de los mejores surfistas en la materia. Esta vez fue Brasil. Antes, hace apenas dos meses, el repentino interés por defender la soberanía de las Islas Malvinas. 

La mecánica se repite. Mientras las variables de la microeconomía siguen sin dar respuestas, el asesor Santiago Caputo parece tener vía libre para ejecutar una de sus especialidades: influir en la conversación pública. Y distraer está entre sus habilidades.

Caputo difícilmente imaginó, hace apenas una semana, que sus próximos días se parecerían a un capítulo de una serie de espionaje, con operaciones de desinformación y participación activa en la huida de quien se creía encaminado a conducir durante cuatro años los destinos de Brasil, la principal potencia económica de la región.

Presionado en tiempo récord por la Justicia brasileña tras la derrota electoral del domingo, Flávio Bolsonaro salió de su país con ayuda estratégica del gobierno de Javier Milei, en articulación con Donald Trump. Caputo estuvo ahí, in situ, con un papel que se asemeja al de un agente de inteligencia, una faceta que hasta ahora no había mostrado de manera tan desembozada.

Para Milei, en tanto, la “operación Flávio” fue otro mojón en su sólida relación con el republicano. La maniobra puede leerse como la confirmación de que el libertario seguirá siendo –en la prédica, pero sobre todo en los hechos– el interlocutor privilegiado de la administración Trump en esta parte de América. Es el vaso medio lleno que vio Milei después del freno a la ola azul de derecha que se venía desplegando en el mapa político en el último tiempo.

Tras días de un llamativo silencio, el gobierno de Lula da Silva habría pedido el viernes explicaciones a la administración argentina por lo sucedido en la frontera misionera. El canciller Pablo Quirno lo negó. Sin embargo, debería ser el propio líder brasileño quien explique cómo, si había tanto interés en que Bolsonaro permaneciera en Brasil, su gobierno permitió que saliera como si se tratara de un turista argentino que regresaba de vacacionar en el país vecino.

El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, habla ante sus simpatizantes durante la celebración de su 81º cumpleaños, en el exterior de la residencia presidencial oficial, el Palacio de la Alvorada, en Brasilia, el martes 27 de octubre de 2026.

El capítulo electoral brasileño y sus derivaciones cinematográficas, explotadas con oportunismo por el asesor presidencial, oficiaron en la práctica de puente hacia la próxima parada: la visita del papa León XIV a la Argentina.

El próximo domingo, Robert Prevost y Milei volverán a saludarse. Durante una semana, el aura papal lo impregnará todo. La llegada del Sumo Pontífice supone una incomodidad previa para el libertario y su gobierno. Desde que Milei está en el poder, la Iglesia Católica no ha dejado de cuestionar las consecuencias de la política de ajuste desplegada por el Gobierno. Cuánto de eso estará presente en el mensaje y en los gestos del Papa es la gran incógnita política que se despejará en unos días, y Córdoba tendrá papel protagónico.

No todo es ciencia ficción

Mientras ese telón de fondo se extiende y encadena la tríada Malvinas-Bolsonaro-León XIV, la dinámica económica no logra revertirse.

Octubre dejó el mayor salto del riesgo país en lo que va del año. Los factores externos pegaron fuerte en la economía doméstica. La política local hizo el resto. La sobretasa que paga la Argentina para tomar crédito en el exterior se acerca a los ocho puntos. El viernes cerró en 790 puntos básicos, casi un 30% más que un mes atrás. El consumo masivo, según el último dato disponible, correspondiente a septiembre, registró una caída interanual del 1,2% y retrocedió un 1% respecto de agosto. En los primeros nueve meses del año, acumula una pérdida del 2,7%.

El “no hay plata” que Milei convirtió en bandera cuando asumió y que describía el estado terminal de las cuentas públicas se fue haciendo carne en el día a día de los argentinos.

El economista Ricardo Arriazu lo advirtió esta semana cuando habló de la “sequedad” de pesos, producto de la absorción monetaria que realiza el Banco Central sobre el dinero que emite para comprar dólares. El economista dijo, sin vueltas, que esa dinámica es el principal freno de mano que detiene el crédito y, por ende, el consumo.

El Gobierno se mueve con ambigüedad frente a las críticas de quienes, como Arriazu, valoran lo hecho hasta aquí. Santiago Bausili, al frente del Banco Central, descartó que el apretón monetario vaya a aflojar. Lo dijo en la Bolsa de Comercio de Córdoba, donde, pese a la ya confirmada recesión técnica, se mostró optimista respecto de una tenue recuperación de la actividad en el arranque del último trimestre. Todo está por verse.

Otro paisaje de este presente económico desconcertante para los planes que tenía Milei se vivió a mitad de semana en Rosario. Karina Milei volvió a tomar el micrófono ante empresarios y pronunció la palabra que vienen reclamando gobernadores y empresarios desde el inicio de la era libertaria. Dijo "pymes". Lo hizo en el marco de la primera Ronda de Negocios, que reunió a los CEO de las principales empresas enroladas en el Rigi para fomentar la incorporación de proveedores industriales a esos proyectos mineros y de hidrocarburos. Allí se mostró con el gobernador Martín Llaryora.

Milei volverá esta semana a España, tras su polémico paso por ese país días atrás. Participará de la Cumbre Iberoamericana. Esta vez sí se verá con el rey Felipe VI, con quien no pudo encontrarse en el viaje anterior porque rechazó un encuentro con su par Pedro Sánchez, a quien había tratado de “impresentable dictador”.

El Presidente partirá a Madrid agradecido por las declaraciones de Martín Menem, ladero incondicional de Karina, quien, sobre el cierre de la semana, se transformó en la primera voz en poner freno a las insinuaciones de Patricia Bullrich. “No hay dos candidatos de La Libertad Avanza”, lanzó, en clara alusión a la jefa de la bancada libertaria en el Senado.

Bullrich todavía no respondió públicamente. Ese reflejo defensor de quien Karina ve como el sucesor natural de su hermano en 2031 no frena, sin embargo, las apetencias de la senadora. Pero sus ambiciones no parecen admitir distracciones.

“No estaré en ningún lado que no sea competitivo”, advirtió en privado en los últimos días. Caputo podrá mover las piezas de la agenda, pero no consigue despejar la incertidumbre sobre el futuro político del oficialismo.

Mariano Bergero  
Fuente: https://www.lavoz.com.ar/politica/incertidumbre-pone-limites-distraccion_0_sd0E4XKGKn.html

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