Política

Todos los augurios sobre los resultados electorales y sus consecuencias son provisionales; tal vez, más que nunca  

Se sabe que algo pasa dentro de la cabeza de Javier Milei y que eso que pasa no es normal. Por lo menos, no es la normalidad habitual entre líderes sociales, políticos y empresariales. 

Un cambio de carteras obligó al BCRA a vender reservas, pero frenó el intento de corrida. En el Congreso hubo luz verde para el acuerdo con el FMI y Patricia Bullrich controló la calle. 

Intratable la hebdomadaria. Así definen su conducta aquellos que la visitan, sin advertir que hace 48 horas el diagnóstico empeoró: hasta se desconectó en las redes de Javier Milei, lo bloqueó, no quiere escucharlo más, ejercicio semanal en el que se deleitaba como el mismo Presidente. Fin al mensaje burlón va y, cada tanto, otro mensaje semejante viene. Es que hace 48 horas se espesó el ambiente Kirchner cuando el gobierno Trump la inhabilitó para ingresar a los Estados Unidos (también a sus dos hijos) y la Cámara de Casación, le rechazó una apelación, y la dejó como obsequio a la Corte Suprema para que la condene a prisión domiciliaria, con una pulsera en el tobillo que no se vende en Tiffany’s. Mal momento para Cristina Fernández de Kirchner, quien al menos no imagina que el tribunal tome una decisión en su contra antes de las elecciones. Supone que los cuatro máximos magistrados de hoy se ciñen más a la Política que al Derecho. Habrá que ver. 

Los barrabravas no bailan solos. La serenidad del último miércoles en las cercanías del Congreso se debió a que los verdaderos instigadores de la violencia pasada habían sido expuestos por Patricia Bullrich. Fueron varios intendentes peronistas del áspero conurbano bonaerense los que movilizaron en la sombra a los autores del salvajismo. “Los barrabravas, los delincuentes y hasta empleados municipales fueron financiados por el PJ de la provincia para destruir todo lo que tuvieron a mano”, avanzó un alto funcionario oficial. La violencia de aquel miércoles de hace diez días fue “una decisión política del PJ”, abundó. Conspiración puede haber (¿no la hubo, acaso, contra Fernando de la Rúa?), pero esos caudillejos detestan que sus conjuras conozcan la luz pública.

El Presidente sorteó una semana que era crucial; un operativo mejor articulado ante la protesta y la ayuda de los aliados en el Congreso le dieron un respiro; el trasfondo de la urgencia para acordar con el FMI y las tensiones con Pro 

Los riesgos del DNU de deuda, los libertarios expulsados y el auxilio peronista. El "Coronel" que convenció a Carrió en nombre de Karina. Los insólitos nombres que evalúa el Gobierno para la lista porteña. Gestiones en el PJ y lo que pone en juego Macri. 

El año electoral no deja indemne a ningún espacio político: todos han entrado en proceso de aceleración, reconfiguración y, en la mayoría de los casos, de atomización 

El capital político acumulado por el gobierno con el control de la inflación y el superávit fiscal es amenazado por su dificultad para establecer acuerdos con las fuerzas representadas en el Parlamento. El aval de los Diputados al DNU que lo habilita a un acuerdo con el FMI fue respaldado por la mínima expresión de la mayoría simple necesaria: 129 votos a favor sobre un total de 257. Un resultado que volvió a desnudar las carencias de Martín Menem para conducir ese cuerpo. 

Las definiciones políticas trascendentes se han reducido a los triángulos. El presidente Javier Milei lo ha definido así al que integra junto a su hermana Karina y a su poderoso asesor Santiago Caputo. Es el de “hierro”. 

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