Política

Con matices, los gobernadores, el Congreso, los tribunales y los sindicatos esperan señales de diálogo político; por el contrario, el presidente avanza en una confrontación a todo o nada 

El Congreso es el escenario de una prueba central. Influyen las características de los temas en cada Cámara. Pero el tema de fondo sigue siendo la compleja señal política de las urnas: vale sólo el 56% del balotaje o se considera también el 30% de las primarias y la primera vuelta 

En la primera semana del año, el Gobierno enfrenta seis debates clave que pueden marcar el rumbo de su gestión. Entre el conflicto y la búsqueda de consensos. 

Las cuatro paradas del programa de Caputo: el ajuste y el fin de los feudos empresariales y políticos; aumento de retenciones; bono en dólares para importadores; y levantamiento del cepo 

La llegada de Javier Milei al poder abrió una brecha mayor a la habitual entre la discusión de los políticos y la realidad del ciudadano común. El debate sobre la constitucionalidad del DNU 70 o el megaproyecto de ley enviado al Congreso son poco más que ruido mediático, algo a lo que se dedican la oposición y el periodismo, pero que resulta irrelevante para amplios sectores sociales arrasados por la pérdida de ingresos vía inflación. Ni de la oposición ni de los medios surge una sola idea practicable para conjurar la actual crisis. 

La intención tiene el verdadero sabor de una revolución. El corpus jurídico de Javier Milei, contenido en un extenso decreto de necesidad y urgencia y en un gigante proyecto de ley, significa lisa y llanamente el diseño de otro país.

Aunque desea ser un rabino, Milei es un cura. Al menos, responde a la definición elemental y bien pensante que describe a un sacerdote: carece de vínculos matrimoniales, no tiene hijos, parece consagrado a una sola actividad. Para colmo, con escasos amigos, el único espejo examinador del Presidente lo constituye su hermana Karina, también sin hijos, con relaciones no perennes, dedicada a la exclusiva fraternidad.

Se vino abajo el empoderamiento de los Daer, Moyano, Piumato, Recalde, Belliboni, Plaini, Yasky seguramente Pérsico y Grabois; de semipesados pasaron a peso mosca. Milei por ahora desconoce el pedal de freno. 

Milei y los suyos han hecho propio el eslogan bullrichista “si no es todo es nada” y le han agregado su “es ahora o nunca”: hay que aprovechar el cenit de la popularidad 

Como si fuera poca cosa dictar, en vísperas de una convocatoria a sesiones extraordinarias del Congreso, un Decreto de Necesidad y Urgencia de 366 carillas que deroga, reforma o impone 300 normas, Javier Milei envió esta semana a las Cámaras un llamado Proyecto Ómnibus de ley de 664 artículos con disposiciones heterogéneas que incluyen desde una declaración de emergencia pública que delega en el Poder Ejecutivo las facultades legislativas que la Constitución Nacional (art. 76) 

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