Política
El culto a la intransigencia política gana terreno entre los libertarios y desorienta tanto a aliados como opositores - Por Mariano Spezzapria
Escrito por Mariano Spezzapria
Con matices, los gobernadores, el Congreso, los tribunales y los sindicatos esperan señales de diálogo político; por el contrario, el presidente avanza en una confrontación a todo o nada
El arranque del año define el juego de Milei: mensaje al núcleo duro y visión acotada del apoyo electoral - Por Eduardo Aulicino
Eduardo Aulicino
El Congreso es el escenario de una prueba central. Influyen las características de los temas en cada Cámara. Pero el tema de fondo sigue siendo la compleja señal política de las urnas: vale sólo el 56% del balotaje o se considera también el 30% de las primarias y la primera vuelta
Los 6 conflictos calientes con los que el Gobierno inicia el 2024 y el debate por la ley ómnibus - Por Pablo Winokur
Pablo Winokur
En la primera semana del año, el Gobierno enfrenta seis debates clave que pueden marcar el rumbo de su gestión. Entre el conflicto y la búsqueda de consensos.
Las cuatro paradas del programa de Caputo: el ajuste y el fin de los feudos empresariales y políticos; aumento de retenciones; bono en dólares para importadores; y levantamiento del cepo
La llegada de Javier Milei al poder abrió una brecha mayor a la habitual entre la discusión de los políticos y la realidad del ciudadano común. El debate sobre la constitucionalidad del DNU 70 o el megaproyecto de ley enviado al Congreso son poco más que ruido mediático, algo a lo que se dedican la oposición y el periodismo, pero que resulta irrelevante para amplios sectores sociales arrasados por la pérdida de ingresos vía inflación. Ni de la oposición ni de los medios surge una sola idea practicable para conjurar la actual crisis.
La intención tiene el verdadero sabor de una revolución. El corpus jurídico de Javier Milei, contenido en un extenso decreto de necesidad y urgencia y en un gigante proyecto de ley, significa lisa y llanamente el diseño de otro país.
Aunque desea ser un rabino, Milei es un cura. Al menos, responde a la definición elemental y bien pensante que describe a un sacerdote: carece de vínculos matrimoniales, no tiene hijos, parece consagrado a una sola actividad. Para colmo, con escasos amigos, el único espejo examinador del Presidente lo constituye su hermana Karina, también sin hijos, con relaciones no perennes, dedicada a la exclusiva fraternidad.
Se vino abajo el empoderamiento de los Daer, Moyano, Piumato, Recalde, Belliboni, Plaini, Yasky seguramente Pérsico y Grabois; de semipesados pasaron a peso mosca. Milei por ahora desconoce el pedal de freno.
Milei y los suyos han hecho propio el eslogan bullrichista “si no es todo es nada” y le han agregado su “es ahora o nunca”: hay que aprovechar el cenit de la popularidad
Como si fuera poca cosa dictar, en vísperas de una convocatoria a sesiones extraordinarias del Congreso, un Decreto de Necesidad y Urgencia de 366 carillas que deroga, reforma o impone 300 normas, Javier Milei envió esta semana a las Cámaras un llamado Proyecto Ómnibus de ley de 664 artículos con disposiciones heterogéneas que incluyen desde una declaración de emergencia pública que delega en el Poder Ejecutivo las facultades legislativas que la Constitución Nacional (art. 76)
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Los funcionarios de Milei están conformes, pero preocupan las relaciones ocultas con el kirchnerismo - Por Alejandro Cancelare
Alejandro Cancelare
A casi tres semanas de su asunción, Javier Milei sabe que tiene la iniciativa - como la mayoría de sus antecesores -, pero ahora le agrega métodos impensados que confunden a propios y extraños.
A las históricas regulaciones del Estado argentino se le deben agregar el enorme cúmulo de nuevas regulaciones, fideicomisos y reglamentos que establecieron los Kirchner; por eso, la reforma de Milei es más profunda que la de Menem
Javier Milei utiliza su momento para arrinconar a la casta e incomodar hasta a sus socios - Por Alejandro Cancelare
Alejandro Cancelare
El presidente sigue con la iniciativa que trae desde la campaña. Sus dichos deben ser hechos. Las comparaciones con Carlos Menem lo emparentan a sus éxitos y ¿con su fracaso?
Un debate institucional de baja calidad ha dejado en segundo plano la estrategia política del nuevo gobierno que se apoya tres pilares: la percepción de la crisis como oportunidad, el decisionismo como instrumento y la polarización como táctica.

