Y analizó: “En la Ciudad de Buenos Aires ya no se justifica que no haya clases. El número de contagios está claramente cayendo y si se abren las escuelas puede ser que haya algún aumento de casos o alguna escuela que deba cerrar por algunos días, pero el costo por los chicos que perdieron contacto con el sistema educativo es altísimo”.
El ex funcionario -también médico- explicó que la Ciudad de Buenos comenzó un descenso de casos lento y persistente. Probablemente, el mismo escenario se registrará en las próximas semanas en el Gran Buenos Aires.
Pese a ello, los funcionarios de la provincia de Buenos Aires tampoco imaginan un regreso a clases inmediato. La Directora de Escuelas, Agustina Vila, declaró este fin de semana que todavía habrá que esperar.



