Internacionales

 

El cónsul general francés en Wuhan «alertó inmediatamente» de las noticias oficiales que comenzaba a difundir «a su ritmo» el Gobierno chino.

Según el semanario «Le Canard enchaîné» (El Pato encadenado), tradicionalmente bien informado, el embajador de Francia en Pekín, Laurent Lili, habría advertido el Gobierno francés desde finales del mes de diciembre pasado de los riesgos de un «virus extraño que podría propagarse haciendo estragos entre la población».

El ministerio de Asuntos Exteriores ha confirmado que, efectivamente, hacia el 31 de diciembre pasado, sus servicios fueron informados de la aparición del Covid-19. El ministerio desmiente, por el contrario, que el embajador de Francia en Pekín informase «directamente» a Emmanuel Macron.

Según los portavoces oficiales del Gobierno francés, el cónsul general de Francia en Wuhan «alertó inmediatamente» de las noticias oficiales que comenzaba a difundir «a su ritmo» el Gobierno chino.

Las primeras «fichas» de los servicios consulares y diplomáticos franceses, en Pekín, de finales de diciembre, continuaron «actualizándose» a primeros de enero. En un tono que «Le Canard enchaîné» considera «alarmante», haciéndose eco de filtraciones al más alto nivel.

Las revelaciones del semanario satírico coinciden con el tardío descubrimiento de los primeros casos de franceses de origen magrebí infectados por el coronavirus, a finales de diciembre, en Bondy, en el departamento de la Seine-Saint-Denis, una ciudad con muchos problemas de carácter «multicultural».

Con cuatro meses de retraso, el lunes pasado se descubrió que los dos primeros casos de víctimas del Covid-19 pudieron ser señalados, y no lo fueron, el 26/27 de diciembre pasado, en uno de los hospitales más «multiculturales» de Francia, el Hospital Avicena de Bondy.

Juan Pedro Quiñonero

 

La aviación israelí mata a 14 milicianos proiraníes y bombardea un arsenal en Alepo.

La tregua no declarada que Israel ha mantenido en Oriente Próximo tras el estallido de la pandemia de coronavirus ya es historia. Los ataques de la aviación israelí contra posiciones de Irán y sus aliados chiíes en Siria se han redoblado desde hace dos semanas.

En las últimas horas, la escalada bélica en los cielos del país árabe ha golpeado un estratégico centro de investigación militar en Alepo (norte) y bases de las fuerzas iraníes y de milicias afiliadas libanesas e iraquíes en Deir Ezzor (este), donde perdieron la vida 14 combatientes.

El Ejército sirio confirmó a última hora de la noche del lunes a través de la agencia oficial de noticias SANA que aviones israelíes habían atacado con misiles instalaciones militares en Safira, al este de Alepo. Estas informaciones, que no daban cuenta de los daños causados, aseguraban que los sistemas de defensa antiaéreos habían interceptado los proyectiles.

La televisión estatal precisó que el bombardeo iba dirigido contra el Centro de Estudios Científicos y de Investigación de las Fuerzas Armadas, un organismo que en el pasado estuvo asociado a la producción de armas químicas. Ahora estaría participando en la modernización del arsenal de cohetes de Hezbolá, la guerrilla libanesa proiraní aliada del régimen del presidente Bachar el Asad, según la inteligencia militar de Israel.

Damasco ha guardado silencio, sin embargo, sobre la incursión en la provincia de Deir Ezzor, también a última hora de la noche del lunes. El Observatorio Sirio para los Derechos Humanos dio cuenta de bombardeos atribuidos a la aviación israelí en los alrededores de Al Mayadin, en una región próxima a la frontera con Irak. Esta ONG, que dispone de una red de informadores sobre el terreno, elevó hasta 14 la cifra de combatientes iraníes y sirios muertos en el ataque.

Mientras la atención internacional se concentra en la crisis sanitaria y económica desencadenada por la propagación de la covid-19, Israel ha reanudado una guerra soterrada para impedir que las fuerzas de Teherán se afiancen en territorio sirio junto con sus milicias afines. La entidad de las últimas operaciones y la relativa lejanía de sus fronteras de los objetivos golpeados reflejan la intensidad de la escalada.

“Israel prefiere adoptar ahora un bajo perfil mediático y no hacerse eco de los ataques, al contrario que en ocasiones anteriores”, subraya Amos Harel, analista de defensa de Haaretz. Los cazabombarderos han lanzado centenares de incursiones en Siria casi desde el inicio de la guerra. Tanto los sucesivos jefes del Estado Mayor como el primer ministro, Benjamín Netanyahu, han aireado a veces las operaciones dirigidas a bloquear el rearme de Hezbolá, en un primer momento, así como la posterior consolidación de la Fuerza Quds, el cuerpo expedicionario de la Guardia Revolucionaria iraní, junto a sus fronteras.

El pasado viernes, helicópteros de combate dispararon cohetes desde los Altos del Golán (meseta siria ocupada por Israel desde 1967) contra bases de Hezbolá. Ese mismo día, el Observatorio Sirio informó de la destrucción de un depósito de municiones cerca de la ciudad de Homs, en una acción de la aviación israelí. La ONG desveló que en otra operación en la misma región central de Siria perdieron la vida nueve combatientes, seis de los cuales eran iraníes o libaneses.

Rusia mira para otro lado

“La serie de recientes ataques atribuidos a Israel empieza a parecer más un plan ordenado que una mera reacción a las acciones [militares] iraníes en el escenario sirio”, argumenta Alex Fishman, experto en asuntos de seguridad del diario Yediot Ahronoth.

Este analista considera que Rusia prefiere mirar hacia otro lado en lugar de vetar las operaciones contra su aliado en apoyo del régimen de Damasco, como ha ocurrido en el pasado. Ahora los misiles israelíes aire-tierra golpean al archienemigo iraní desde la misma frontera del Golán hasta el profundo desierto de la frontera iraquí.

El lanzamiento con éxito de un satélite iraní de observación militar a finales de abril es visto como principal desencadenante de la escalada de ataques de la aviación israelí en Siria. Netanyahu no vaciló en calificar la puesta en órbita del satélite espía como “una seria amenaza a la seguridad internacional”, pero sin dejar traducir la preocupación por la amenaza que representan los cohetes de largo alcance de los que se ha dotado Teherán.

La guerra secreta reemerge ahora con fuerza con sucesivas incursiones, como muestra de que Israel deja atrás el confinamiento aceleradamente para intentar reflotar su maltrecha economía después de las severas restricciones impuestas por la pandemia.

Juan Carlos Sanz

 

Las autoridades han confirmado más de 8.500 muertos y más de 125.000 contagiados hasta ahora con una tasa muy baja de test. Tres estados decretan el confinamiento total en algunas ciudades.

Brasil registró este miércoles por segundo día consecutivo más de 600 nuevos fallecidos, con lo que las muertes se elevan a 8.536 y los contagios a más de 125.000, según el Ministerio de Salud. El 42% de los diagnosticados se consideran curados.

El secretario de Vigilancia Sanitaria del Ministerio, Wanderson de Oliveira, reconoció al presentar el boletín diario que persisten los problemas crónicos desde el comienzo de la crisis del coronavirus: no realizan test suficientes, hay un cuello de botella para procesar los análisis y tampoco logran centralizar los resultados de los test rápidos para incluir los realizados por los Estados y la red sanitaria privada.

“Aún no se puede decir cuándo llegará el pico de la crisis. Será entre mayo, junio y julio, no tengo dudas. El aislamiento social reduce la curva de casos”, dijo el secretario, que subrayó la diferencia del impacto entre los Estados.

Dos estudios recién publicados —uno de investigadores brasileños con la Universidad Johns Hopkins, y otro de investigadores también brasileños con la de Oxford— indican que Brasil será el nuevo epicentro global de la pandemia.

En un estudio aún no revisado por otros científicos, varios investigadores brasileños y británicos compararon las curvas epidémicas de Brasil y de Estados Unidos (actual epicentro) y vieron que las tasas de mortalidad siguen un aumento exponencial similar al de EE UU. Por eso estiman que las muertes puedan alcanzar las 64.310 hasta el 9 de junio en el escenario más pesimista, y las 31.384, en el más optimista.

Las proyecciones en colaboración con Johns Hopkins señalan que los casos en Brasil pueden alcanzar los 1,6 millones, más que los 1,1 millones de casos estadounidenses detectados. El estudio destaca la demora en la notificación de casos en el país como la razón por la que las cifras oficiales aún no son tan altas: Brasil realizó cerca de 1.600 test por cada millón de habitantes, mientras que EE UU administra 20.200, y algunos países europeos rondan los 30.000.

El secretario también admitió que hay más de 90.000 test para covid-19 en cola esperando Der procesados. Además, los resultados de cerca de los 100.000 realizados en laboratorios privados no se están compartiendo con el Gobierno, ni tampoco los datos de test rápidos estatales.

Confinamiento total

Ante el avance de la epidemia, algunos Estados y ayuntamientos están endureciendo las cuarentenas. Desde este martes, São Luís, capital de Maranhão, fue la primera ciudad en cerrar todo salvo los servicios esenciales. El Gobierno de Ceará y el ayuntamiento de la capital, Fortaleza, aplicarán más restricciones a partir del viernes próximo y será obligatorio el uso de mascarillas. “El momento que vivimos es grave”, alertó el alcalde Roberto Cláudio. Fortaleza concentra casi el 75% de los casos del Estado. “A pesar del gran esfuerzo de facilitar nuevas camas de hospital todos los días, la velocidad de propagación de la enfermedad es mucho más alta que la capacidad de los poderes públicos en este momento”, apostilló el alcalde.

La circulación de personas y automóviles en áreas públicas (como playas, paseos marítimos y parques) será “permitida solo con la debida justificación, como para realizar un servicio esencial. También se controlarán las entradas y salidas de la ciudad", explicó el gobernador, Camilo Santana, que prorrogó el decreto estatal de aislamiento social 15 días más. Según él, el Estado venía presentando uno de los índices más bajos de cumplimiento de las medidas de aislamiento y un incremento de casos y fallecidos.

El gobernador añadió que se han creado 1.500 nuevas camas de hospital en Ceará (un aumento del 63% en el sistema hospitalario). “Incluso con todo este esfuerzo, nuestro sistema sanitario ha llegado al límite. Por eso tendremos medidas más rígidas. Quiero hacer un llamamiento a la población para que cumpla el aislamiento social. Es la principal medida para reducir los efectos de esta pandemia, que mata a la gente”, afirmó.

En el Estado de Pará, el gobernador, Helder Barbalho, también anunció medidas de bloqueo total en 10 municipios, donde la circulación de personas se limitará, y solo operarán los servicios esenciales. Un repunte de casos por encima de la media nacional ha provocado que en Belém, la capital, y en otras ciudades se hayan desbordado los sistemas sanitario y funerario.

“Quienes vayan a comprar algo cerca de casa o a trabajar tendrán que llevar un carnet con foto o un documento acreditativo de trabajo, ya que cortaremos carreteras y haremos controles en las calles. Y a quienes no lleven máscara también se les prohibirá circular”, dijo.

Mientras tanto, el presidente Jair Bolsonaro y los sectores ligados a él siguen haciendo campaña contra el aislamiento, afirmando, sin ningún sustento, que no sirven para desacelerar los contagios.

Joana Oliveira/Beatriz Jucá

 

El Gobierno pretendía hacer coincidir el inicio de la desescalada en la capital y Cataluña.

Madrid quiere iniciar la desescalada este lunes. Así se lo transmitió el gobierno regional a Sanidad en la tarde de este miércoles, casi en el límite del tiempo dado por el Ministerio para presentar la documentación con la solicitud, y después de la primera gran crisis interna en la coalición entre PP y Ciudadanos liderada por Isabel Díaz Ayuso.

Las posturas enfrentadas entre ambos partidos provocaron un retraso del Consejo de Gobierno, que al final aprobó la petición para pasar a la fase 1 de desconfinamiento. Una decisión que provocó todo un incendio en Sanidad... y también en Moncloa.

Todo ello porque desde el gabinete de Pedro Sánchez se reconocía, en privado, que "lo deseable" es que Madrid y Cataluña comenzaran la desescalada a la vez. Entre otras cosas, porque son las regiones donde el coronavirus está teniendo mayor incidencia y porque, tal y como reconocieron altos cargos del Gobierno a LPO, "si Madrid sale antes podemos tener problemas".

Ahora, una vez confirmado que el Govern únicamente pidió la aplicación de la fase 1 en zonas sanitarias de la provincia de Tarragona, la decisión de Isabel Díaz Ayuso pone en un aprieto al Ejecutivo central.

Más allá de las consecuencias políticas que puede tener para el Gobierno que Madrid inicie la desescalada antes que Cataluña, en Sanidad reconocen tener "serias dudas" sobre la conveniencia de que la Comunidad inicie la fase 1 el próximo lunes, día 11. Todo ello porque "hay una serie de especificaciones y de condiciones en la orden ministerial del domingo que hay que analizar muy bien si se cumplen por parte de Madrid".

Los técnicos del Ministerio contactados por LPO explican, en primer lugar, que Madrid, a día de hoy, no cumple con el requisito de disponer de 1,5 a 2 camas UCI por cada 10.000 habitantes:

"En estos momentos, hay ocupadas 650 camas UCI en la región, 100 de ellas en hospitales privados, lo que supone casi un 100% de la capacidad".

Es cierto que en el documento enviado por Sanidad el domingo a las comunidades autónomas se habla de "tener acceso o capacidad de instalar en un plazo máximo de cinco días" esa cantidad de camas, y la Comunidad ya demostró, con el hospital de campaña de Ifema, que puede aumentar el número de camas disponibles: "Entonces, se llegaron a usar 1.520 camas, que serían suficientes con los requisitos aprobados".

En estos momentos, hay ocupadas 650 camas UCI en la región, 100 de ellas en hospitales privados, lo que supone casi un 100% de la capacidad

No obstante, en Sanidad explican que existen otros criterios que Madrid podría no cumplir, como la exigencia de tener capacidad para hacer un seguimiento correcto a los casos y su entorno a través de la atención primaria. En ese sentido, afirman que "el Ministerio ya advirtió que falta plantilla", lo que obligado a Díaz Ayuso a prorrogar los contratos del personal sanitario de refuerzo en este área hasta el próximo mes de diciembre.

Además, "el número de nuevos contagios diarios, el registro de fallecidos, la densidad de población y el trasporte en hora punta" pueden ser factores que jueguen en contra de la solicitud de Madrid, así como "el déficit de inversión en servicios hospitalarios" del que también advirtió el Ministerio a través de un informe difundido después de la aplicación del estado de alarma.

En ese documento, de hecho, "ya se advertía que Madrid y Cataluña estaban por debajo de la media española", y "ha estado muy presente", entre los técnicos de Sanidad, en las últimas semanas.

Las fuentes consultadas, por tanto, no tienen nada claro que Madrid pueda comenzar la fase 1 el próximo lunes: "Habrá que analizarlo con calma y justificar muy bien cualquier decisión que se tome, pero quizá lo sensato hubiese sido esperar antes de presentar la solicitud. Quizá se esté buscando una confrontación política y es posible que eso sea lo que finalmente se consiga".


 

La Unión Europea celebra por videoconferencia una cumbre con los seis Estados de la región que orbitan en la esfera de influencia de Bruselas.

En modo virtual, como mandan los cánones de la covid-19, pero con clara voluntad política de marcar el terreno en los Balcanes frente a la expansión geoestratégica de Rusia, China o Turquía. La Unión Europea (UE) celebra este miércoles una cumbre por videoconferencia que, por primera vez en su historia, reúne a todos los socios comunitarios con los seis Estados balcánicos, incluido Kosovo, que orbitan inestablemente desde hace años en la esfera de influencia de Bruselas.

La cita ya estaba prevista antes de la pandemia y debía haberse celebrado en Zagreb, capital de Croacia, el país que ocupa la presidencia semestral de la UE. La pandemia puso en peligro la convocatoria. Pero tanto el Gobierno croata como el presidente del Consejo Europeo, Charles Michel, consideraron imprescindible mantenerla.

El encuentro, señalan fuentes europeas, “incluso ha ganado más relevancia geoestratégica” tras la propagación de una enfermedad que ha permitido a potencias rivales, China en particular, alardear de una ayuda a la región que, en un principio, parecía superar a la europea. Los tentáculos del presidente ruso, Vladímir Putin, y del presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, también operan en una zona cuya volatilidad ha tenido históricamente consecuencias trágicas para el continente.

La Unión ha contraatacado con un programa de 3.300 millones de euros en asistencia financiera y suministros sanitarios. Y con una cumbre que reafirmará “el inequívoco apoyo a una perspectiva europea para la región”, según anticipan fuentes diplomáticas.

El encuentro supone una primicia, dado que incluso participará España, con presencia (virtual) del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. El Gobierno español no asistió a citas anteriores por discrepar con la presencia de representantes de Kosovo, la antigua provincia de Serbia cuya independencia unilateral no ha sido reconocida por cinco de los 27 socios de la Unión (España, Rumania, Grecia, Eslovaquia y Chipre).

En esta ocasión, el empeño de Croacia en asegurar la presencia de España y la delicada situación geoestratégica en la zona de los Balcanes y proximidades ha llevado a que Michel pueda presidir la primera reunión de todo el bloque europeo con los líderes de Serbia, Montenegro, Albania, Macedonia del Norte, Bosnia-Herzegovina y Kosovo.

Bruselas intenta garantizar que esos seis países se mantienen alistados en el bando europeo de una escena internacional cada vez más volátil. “Debemos profundizar nuestra cooperación estratégica en asuntos como cambio climático, multilateralismo y política exterior”, les pidió Michel a los seis países en la reunión preparatoria de la cumbre que mantuvo con ellos en febrero. Poco después de aquel encuentro, la covid-19 enturbió las relaciones cuando la Unión Europea prohibió exportar sin permiso previo material sanitario a países extracomunitarios. El presidente serbio, Alexander Vucic, reaccionó virulentamente. “La solidaridad europea no existe”. Y se decantó por pedir ayuda a “nuestros hermanos chinos”, en un gesto que fue aprovechado rápidamente por los aparatos de propaganda de Pekín.

Fuentes comunitarias admiten que fue un error dar la impresión de que el veto a la venta de material sanitario afectaba a países que negocian el ingreso en la UE, como Serbia y Montenegro, o que aspiran a la integración, como los otros cuatro Estados balcánicos. “Pero se corrigió enseguida y el paquete ayuda incluye suministros sanitarios esenciales, una asistencia macrofinanciera de 750 millones de euros y un programa a través del Banco Europeo de Inversiones de 1.700 millones”, recuerdan esas fuentes.

Fuentes diplomáticas relativizan también la incursión rusa o china en la zona. Y aunque reconocen la influencia comercial de Pekín y la energética y estratégica de Moscú, aseguran que todos los países, incluido Serbia, aceptan que su futuro pasa por el encaje con el club europeo. “Las relaciones comerciales y diplomáticas de esa zona con la UE son mucho más importantes que las que mantienen con Rusia o China”, subrayan. Los datos avalan esa tesis: más del 70% del comercio de los seis países se realiza con la UE, mientras que no llega al 5% con Rusia o China, según cifras de 2017.

Pero en tiempos de desinformación y en medio de una pandemia que, en palabras del jefe de la diplomacia europea, Josep Borrell, ha desatado “una batalla por el relato”, Bruselas reconoce que no basta con los lazos comerciales tradicionales. “Parece mentira que Rusia y China, con unas inversiones muy pequeñas en la zona, logren aparentar mucha más presencia que la UE”, lamenta una fuente diplomática. “Quizá deberíamos hacer un mayor esfuerzo para explicar lo que hace la Unión y que la población de esos países sea consciente de los fuertes vínculos con el club comunitario”, añade esa misma fuente.

Pero Rusia y China no recurren solo al soft power. Los dos países disponen de derecho de veto en el Consejo de Seguridad de la ONU, un arma fundamental para presionar a Belgrado, siempre pendiente de que el reconocimiento internacional de Kosovo no avance. Y la dependencia energética del gas ruso en la zona también refuerza el peso de Moscú.

Aun así, nadie parece poner en duda que el camino de toda la zona apunta hacia la Unión. A pesar de los recelos de Francia y Países Bajos, entre otros países, la Unión aceptó en marzo abrir negociaciones de adhesión con Macedonia del Norte y Albania, dos candidatos que se unen a Serbia y Montenegro. Bosnia-Herzegovina, por su inestabilidad interna, y Kosovo, por su conflicto con Belgrado, se encuentran aún muy lejos de esa negociación pero tarde o temprano podrían incorporarse a la sala de espera del club. “No veo posible que Rusia y China puedan tener una presencia más fuerte que la UE en esta zona”, rematan en Bruselas.

Bernardo De Miguel

 

El país, segundo en número de muertes en América Latina, espera para los próximos días lo peor de la pandemia con hospitales al límite de su capacidad en las zonas más afectadas.

El país ocupa el segundo lugar en América Latina por número de muertes después de Brasil, con 2.507 fallecidos hasta el martes, además de 26.025 infectados. El gobierno estima que el coronavirus dejará unos 6.000 muertos en México.

Pero con una población de más de 120 millones, su tasa de mortalidad por Covid-19 es de 1,8 por cada 100.000 habitantes, según cálculos de la universidad Johns Hopkins, debajo de los 9,18 de Ecuador, 4,2 de Perú o 3,52 de Brasil.

La gran mayoría de casos se concentra en cinco ciudades: Tijuana, Culiacán (norte), Cancún, Villahermosa (sureste) y especialmente en la enorme Zona metropolitana del Valle de México (ZMVM), donde está la capital. Allí, los sistemas de salud ya sienten la asfixia de la pandemia.

"Estamos saturados, es decir, nuestras terapias intensivas y nuestra disponibilidad de respiradores está saturada", dijo a la AFP Justino Regalado, subdirector de Neumología del Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias (INER), uno de los más prestigiosos del país.

De los 56 hospitales habilitados en la región metropolitana, la más densamente poblada de México con 22 millones de habitantes, 25 ya no tienen camas ni respiradores disponibles, según recuentos de medios locales.

La capital y el vecino Estado de México, donde se emplaza la zona metropolitana, suman 11.352 infectados y 771 muertos por coronavirus. En contraste, regiones como Durango (norte), el cuarto estado más extenso del país, tiene 80 casos confirmados y ocho defunciones.

Con este cuadro dispar, el subsecretario de Salud y vocero de la estrategia gubernamental del presidente Andrés Manuel López Obrador, Hugo López-Gatell, señaló el próximo viernes como fecha pico del número de infectados por coronavirus, basado en las ciudades con más casos, una prórroga de dos días de las estimaciones originales.

El funcionario aseguró el martes que las medidas de aislamiento y suspensión de actividades no esenciales, que empezaron el 23 de marzo, redujeron el ritmo de duplicación de casos, de cada dos días al empezar la pandemia, a cada seis días en la actualidad.

"Hemos aplanado la curva", dijo López-Gatell

Los cálculos del gobierno mexicano difieren, no obstante, de lo expuesto por la Organización Panamericana de la Salud (OPS), que advirtió el martes que varios países de la región, incluido México, están duplicando casos a un ritmo "preocupante" de cuatro días o menos.

Tras el pico de casos confirmados se espera otro de pacientes hospitalizados, en los siguientes 10 a 15 días, cuando algunos casos detectados entonces desarrollen la enfermedad del coronavirus.

Evidencia de países como Estados Unidos e Italia apunta a que a México en realidad le faltan todavía dos semanas para tocar el pico de contagios, apuntó Rodrigo Jácome, investigador de la facultad de Ciencias de la Universidad Nacional Autónoma de México.

En tanto, el presidente Andrés Manuel López Obrador ya planea reabrir desde mediados de mayo sectores económicos clave como construcción, minería y la industria automotriz, "si nos los permiten" las autoridades sanitarias.

Las sombrías perspectivas económicas de México, cuyo PBI caería 7,1% este año, según una reciente encuesta del banco central, explicarían la urgencia del mandatario de izquierda, muy criticado por minimizar la pandemia en un principio.

López Obrador decepcionó a los mercados por su férrea negativa a aplicar políticas contracíclicas. Aunque anunció préstamos baratos y ayudas económicas directas, sus estímulos quedan cortos comparados con lo planteado en Estados Unidos, Chile o Perú.


 

Las autoridades chinas reportaron hoy un único contagio de coronavirus y tres semanas sin fallecidos por Covid-19, la enfermedad causada por el virus.

Así lo informó la Comisión Nacional de Salud, que agregó que 395 personas seguían hospitalizadas por la enfermedad.

Otras 949 se encontraban bajo aislamiento y en observación por tratarse de supuestos casos tras dar positivo al coronavirus, pese a no mostrar síntomas, agregaron las autoridades, según informó la agencia de noticias china Xinhua.

Esta información se publica mientras China responde a las acusaciones del secretario de Estado norteamericano, Mike Pompeo, y otros sobre un supuesto origen de la pandemia en un laboratorio en la ciudad de Wuhan, en el centro del país, donde se detectó por primera vez a finales del año pasado.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) respalda los desmentidos de Beijing y la mayoría de los expertos interpretan que el virus tuvo un origen natural al desarrollarse entre murciélagos y que se transmitió a los humanos a través de un intermediario animal, muy probablemente un pangolín, el mamífero más traficado del mundo, que se vende para consumo humano en muchos mercados, como el de Wuhan.

China reportó 4.633 decesos a causa del virus entre 82.881 casos confirmados, pero una estricta política que incluyó cuarentenas de ciudades completas, restricciones de viaje y rastreo de casos por parte de la policía parecen haber frenado el virus coincidiendo con la llegada del buen tiempo a gran parte del país.


 

Los pedidos de apertura de Bolsonaro no pudieron evitar el impacto de la pandemia. Preocupación por el efecto en Argentina.

A pesar del pedido desesperado del presidente Jair Bolsonaro por "no parar la economía de Brasil", el impacto de la pandemia no se hizo esperar. En marzo, la industria manufacturera sufrió una caída del 9,1%, la mayor desde la huelga de camioneros de mayo del 2018 que paralizó al país durante un mes.

La contracción fue casi tres veces mayor a lo que esperaban las consultoras privadas y lleva a la producción fabril a retroceder al mismo nivel que en agosto de 2003.

Según los datos del Instituto Brasilero de Geografía y Estadística (IBGE), la producción de bienes de consumo durables bajó un 23,5% en marzo, los bienes de capital retrocedieron un 15,2% y los semidurables y no durables un 12%.

El real toca un nuevo récord y mete presión sobre el dólar en Argentina

De esta manera, el primer trimestre cierra con un descenso interanual del 1,7% y una baja del 2,6% en relación al trimestre anterior en términos desestacionalizados.

El dato enciende alarmas en la industria argentina que destina gran parte de su producción al mercado vecino. De hecho, el intercambio comercial bilateral ya empieza a reflejar esta debacle con recorte del 44,7% en abril.

De acuerdo a las cifras oficiales de Brasil, las exportaciones argentinas a nuestro principal socio comercial cayeron un 40,6% y las importaciones un 48,6%, lo que dejó un superávit de 62 millones de dólares.

Como agravante, el real continúa devaluándose a un ritmo sostenido y golpea aun más la competitividad argentina. Mientras que el tipo de cambio local subió un 13% en lo que va del año, en el país vecino mostro un alza del 40%.


 

A los navíos estadounidenses, se ha unido uno perteneciente a la Marina Real británica.

Estados Unidos ha desplegado cuatro barcos de la Marina en el mar de Barents por primera vez desde la Guerra Fría para realizar «operaciones de seguridad marítima» sobre el Círculo Polar Ártico.

A los navíos estadounidenses en el mar de Barents, que es parte del Océano Ártico y limita con el norte de Noruega y Rusia, se ha unido un barco de la Marina Real británica, han informado las Fuerzas Navales de Estados Unidos en Europa.

En concreto, son los tres destructores USS Donald Cook, USS Porter y USS Roosevelt, respaldados por el buque de apoyo de combate rápido USNS Supply y el HMS Kent británico.

Su propósito, según el comunicado, que precisa que barcos estadounidenses no han operado en Barents desde mediados de la década de los 80, es «afirmar la libertad de navegación y demostrar una integración perfecta entre los aliados».

Además, el texto ha agregado que 1 de mayo se notificó al Ministerio de Defensa ruso la incursión en el mar de Barents. «La notificación se realizó en un esfuerzo por evitar percepciones erróneas, reducir el riesgo y evitar una escalada involuntaria», han trasladado las Fuerzas Navales de Estados Unidos.


 

En la República Checa desmontaron el mes pasado una estatua del mariscal Iván Kónev, cuyas tropas tomaron Praga en 1945, una medida que causó estupor en el Kremlin.

Pese a la dureza con la que la actual pandemia de coronavirus está azotando el mundo y al agravamiento de la situación sanitaria en Rusia, el presidente Vladímir Putin piensa también en la victoria sobre la Alemania nazi de hace 75 años y sobre Japón. También sobre el destino de los soldados soviéticos que lucharon en la península coreana. Así que ha decidido condecorar a su homólogo norcoreano, Kim Jong-un, con la medalla conmemorativa del 75 aniversario de la victoria.

Según reza en el decreto presidencial, Kim recibe la condecoración «en recuerdo de los 75 años de la Victoria en la Gran Guerra Patria de 1941-1945 por su gran contribución personal en la perpetuación de la memoria de los ciudadanos soviéticos que murieron y fueron enterrados en el territorio de la República Popular Democrática de Corea del Norte y por su celo en la conservación de los monumentos y lugares de enterramiento» de esos combatientes. La medalla le fue entregada hoy al ministro de Exteriores norcoreano, Lee Song Gwon, a través de la Embajada rusa en Pyongyang.

Abogado de dictadores

Putin y Kim se reunieron por primera vez el año pasado en Vladivostok. El presidente ruso, dado a ejercer de abogado de dictadores e ir a contrapelo de la política exterior de Washington, llamó entonces a conceder al régimen norcoreano «garantías de seguridad» a cambio de su desarme atómico y balístico. Putin pidió también evitar «presiones y ultimátums».

Rusia muestra su proximidad hacia Corea del Norte en un contexto hostil con los países del este europeo a cuenta de la memoria de los soldados soviéticos que lucharon en sus territorios contra las tropas hitlerianas. Países como Polonia, las repúblicas bálticas o Chequia retiran monumentos o cambian emplazamientos de cementerios dedicados a militares del Ejército Rojo.

En la República Checa desmontaron el mes pasado una estatua del mariscal Iván Kónev, cuyas tropas tomaron Praga en 1945. La medida ha causado estupor en el Kremlin y el alcalde de la capital checa, Zdenek Hrib, cree que Moscú ha urdido un complot para acabar con su vida.

En relación con la evolución de la pandemia de COVID-19 en Rusia, en las últimas 24 horas se han contabilizado en Rusia 10.102 nuevos casos, casi 500 menos que el lunes, elevando el total a 155.370 infectados. El número de muertos, sin embargo, ha aumentado con respecto al lunes y el total se sitúa ahora en 1.451.

Rafael M. Mañueco

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