Internacionales

 

Un grupo en Facebook, con casi 50.000 personas, con gran repercusión nacional e internacional, se constituye como parte civil contra las autoridades responsables de los errores de la tragedia.

«Queremos justicia». Este es el grito que hoy expresan con rabia infinita miles de italianos ante la tragedia del coronavirus. La curva de la difusión de la pandemia desciende, pero crece la ira de los familiares de los muertos. Las cifras oficiales indican que son más de 26.000 los fallecidos, pero habría que añadir otros 10.000, según un estudio interdisciplinar de científicos hecho público en esta semana. Los familiares quieren saber la verdad: Por qué ha habido tantos errores en la gestión de la Covid-19 y cuáles se podrían haber evitado.

La máquina para descubrir la verdad se ha puesto en marcha. Toda Italia piensa hoy en cómo será la fase 2, la disminución de las draconianas medidas para impedir la difusión del coronavirus. Pero al mismo tiempo se comienza ya a perfilar la que, que según el periódico digital Linkiesta, podría ser «la fase de la criminalización del contagio», es decir, «la pandemia se convertirá en un gran juicio colectivo».

La máquina ya la ha puesto en marcha la fiscalía de Bérgamo (Lombardía). La magistrada María Cristina Rota ha abierto una investigación por «epidemia culposa», es decir, por considerar que pueden haberse realizado actos u omisiones por imprudencia o negligencia. Otras fiscalías están investigando qué pudo suceder en algunas residencias de ancianos donde hubo muertes por coronavirus, en las que hubo errores y denuncias de familiares.

Investigación judicial

La acción de la fiscalía de Bérgamo llega después de que se creara en Facebook el grupo «Nosotros denunciaremos» («Noi denunceremo) , que cuenta ya con casi 50.000 personas. Se recogen testimonios dramáticos de familiares que perdieron a sus seres queridos en el silencio y hoy piden en alta voz justicia. Solo quieren que haya luz sobre las eventuales responsabilidades. Hay rabia, pero no pretenden venganza ni compensación económica.

El grupo lo creó, junto a su hijo Stefano, Luca Fusco de Bérgamo, 60 años, tras fallecer su padre y una tía por coronavirus. De la iniciativa se han ocupado los periódicos y televisiones de Italia, incluidos telediarios y programas de los canales públicos de la RAI, así como los principales medios internacionales, desde el Guardian al New York Times.

Luca Fusco, economista, explicó a ABC los objetivos y la repercusión que está teniendo el grupo de Facebook: «Nosotros solo queremos justicia por los 30.000 muertos, no nos interesan las compensaciones económicas, solamente queremos que quien ha cometido errores y es responsable, quien no ha querido ver lo que estaba sucediendo, responda con su responsabilidad; eso lo decidirá un juez, nosotros no somos jueces. La semana próxima constituiremos un comité para constituirnos parte civil en la investigación que ha abierto la fiscalía de Bérgamo porque la magistratura ha visto que hay cosas que no han funcionado. Lo que nosotros pretendemos es que haya un sistema que funcione, para evitar que se repita otra situación parecida. Queremos la verdad. Y que se busquen las eventuales responsabilidades de las autoridades, hasta llegar si es preciso a los ministros y al jefe del gobierno».

Luca Fusco sigue muy de cerca la situación en España y ve similitudes con la situación que se ha creado en Lombardía, la región más afectada por la epidemia (oficialmente, con más de 13.000 muertos, la mitad de los fallecidos en todo el país): «Seguimos muy de cerca lo que sucede en España -nos dice Fusco-; aún no logramos comprender en Italia cómo es posible que, dos semanas después de que el coronavirus explosionara en Italia, las autoridades españolas cayeran en ciertos errores, es alucinante. Si hubieran decidido antes la clausura… por ejemplo en Madrid, con motivo de la Fiesta de la Mujer, el 8 de marzo, si hubieran eliminado la manifestación habrían evitado miles de muertos, porque habrían parado la difusión del virus; en España no se podía no saber que en Italia se estaba produciendo una catástrofe».

En el Guernica de Picasso

Con emoción, Luca Fusco recuerda que se ha vivido una «hecatombe que se ha llevado por delante casi toda la generación que había construido la Italia posterior a la Segunda Guerra Mundial». Para describir la tragedia evoca el Guernica: «La mejor imagen de lo que hemos vivido está en el Guernica de Picasso: Nosotros estábamos bajo las bombas que eran los virus y no podíamos escapar, ni movernos; solo teníamos que esperar que la bomba no nos cayera sobre la cabeza; esta situación en Europa, en el año 2020, no es posible.

Han muerto también médicos, enfermeros, policías... no estábamos preparados con sistemas de protección, sin mascarillas…Parecía un país del tercer mundo, no de Europa». Luca Fusco asegura que jamás se hubiera imaginado vivir una experiencia tan dramática: «La sensación de angustia ha sido increíble; a mi edad, sesenta años, jamás hubiera imaginado tener que vivir algo parecido: La angustia por uno mismo, por sus seres queridos, por tus amigos…algo devastador, alucinante».

Pasada la emergencia sanitaria, será el tiempo de la justicia, para exigir eventuales responsabilidades y llegar a la verdad. Mientras, reconoce Luca Fusco, solo hay rabia y lágrimas entre los familiares de los muertos: «Veo o leo historias y me pongo a llorar como un niño…».

En Italia no solo está el grupo de Luca Fusco en Facebook. Hay ya varios y surgirán más. La rabia se extiende por el país. Elena Gazzolla, abogada en Codogno, la ciudad de Lombardía donde surgió el foco de la epidemia el 21 de febrero, ha manifestado a The Guardian: «Los abogados están estudiando el tema y recopilando documentos para eventuales procesos judiciales o compensación por daños», dijo Gazzolla al diario británico, confirmando que hasta ahora ha sido contactada por cinco personas que han perdido a sus seres queridos.

Según la abogada, «hay muchos, muchos aspectos a considerar». Elena Gazzolla espera que varios grupos emprendan muchas acciones legales una vez que la emergencia haya terminado.

Ángel Gómez Fuentes

 

La dimisión como ministro del antiguo juez Moro supone un golpe a la línea de flotación del Gobierno Bolsonaro. Ambos intercambian reproches, acusaciones y se presentan como el más íntegro.

Ahora que la pandemia del coronavirus ha obligado a suspender la filmación de las telenovelas brasileñas, la cadena Globo ha tenido que reponer algunas de las más vistas en temporadas anteriores. Pero desde el viernes el divorcio político que conmociona Brasil amenaza con competir con los mejores culebrones en cuanto a audiencia.

El día de la inesperada noticia bomba terminó con la revelación en el telediario de máxima audiencia de varios mensajes privados entre los dos protagonistas. “Una cosa es admirar a una persona, otra cosa es convivir con ella”, afirmó el presidente Jair Bolsonaro, 64 años, sobre el antiguo juez Sergio Moro, 47 años, en su primera comparecencia después de que su ministro estrella le dejara plantado y saliera de su Gobierno con un portazo tras acusarle de injerencias políticas.

Como muchos divorcios, este también incluye una batalla por el relato. Moro reprocha a Bolsonaro que incumpliera su promesa de darle carta blanca para combatir la corrupción y el crimen organizado; el presidente retrata al aliado súbitamente convertido en adversario como un ególatra oportunista con amagos de insubordinación al que tiene que implorar que le informe y como alguien dispuesto a ceder en sus principios a cambio de una plaza en el Tribunal Supremo, cosa que Moro niega. Ambos luchan por presentarse como campeones de la integridad.

Los Whatsapp que Moro entregó al informativo de Globo muestran a Bolsonaro diciendo que la noticia de que la policía investiga a 10 ó 12 diputados bolsonaristas por difundir noticias falsas “es un motivo más para el relevo en la [dirección de la] Policía Federal”. Para el magistrado que dirigió las investigaciones de la Operación Lava Jato contra la corrupción enraizada en política y negocios, el cese sin motivo objetivo de Mauricio Valeixo, el jefe policial al que nombró y que le acompaña desde aquellas pesquisas, era inadmisible.

La destitución se consumó de madrugada vía el Diario Oficial de la Unión. Moro convocó una rueda de prensa y, tras exponer sus motivos durante 40 minutos mientras la Bolsa se desplomaba un 9%, anunció que descansará un poco antes de buscarse un empleo. Solemne, añadió: “Estaré siempre a disposición del país”. Queda por ver cuántos seguidores de Bolsonaro se lleva en su marcha.

La renuncia de Moro pone patas arriba el tablero político justo cuando Brasil ya afronta la emergencia sanitaria y económica de la pandemia del coronavirus. Y agrava la debilidad de un presidente capaz de indignar en la misma semana a los gobernadores y gestores sanitarios con el cese del ministro de Salud e irritar a sus ministros militares dando alas al golpismo.

En sus 16 meses en el poder, el crimen ha caído, pero la economía nunca ha llegado a alzar el vuelo con fuerza y la estocada del coronavirus es ya devastadora sobre la actividad, especialmente para los más pobres. Los contagios rondan los 53.000 y los muertos ascienden a 3.670. Las peticiones de impeachment se multiplican, pero es un escenario remoto por ahora. Una de las claves es ver cómo evoluciona el apoyo al capitán Bolsonaro de los generales, retirado casi todos, que integran el Gabinete de Ministros.

El mandatario sabe de divorcios. Michelle es su tercera esposa y al echar al titular de Salud lo definió como “un divorcio consensuado”. Entre sus flancos débiles destaca el clan familiar que encabeza.

Las investigaciones policiales y de la Fiscalía apuntan a que su hijo Flavio, el senador, malversó dinero público y, según la prensa local, existen sospechas de que Carlos, diputado estatal de Río de Janeiro, participaba de una maquinaria para aventar noticias falsas. Ahí está supuestamente el origen de la insistencia del presidente por relevar al jefe de la Policía. El favorito para sucederle en el puesto es el jefe del servicio secreto.

Movimiento rápido

La salida de Moro, que se materializó en horas en un país donde las crisis políticas se cuecen durante semanas o meses, abre un boquete en la línea de flotación del Gobierno. Por eso Bolsonaro compareció rodeado de sus ministros, incluido el de Economía, Paulo Guedes, el otro fichaje estrella con el que logró el apoyo de votantes que consideraban al antiguo militar un impresentable. El ministro llamaba la atención entre los trajes oscuros y las corbatas porque llevaba mascarilla —recordatorio de una pandemia que se acelera— e iba en mangas de camisa. Y, como percibieron los internautas, aparentemente descalzo.

El antiguo juez y el fundador de un banco de inversión formado en la escuela de Chicago fueron fichados con la misión de cumplir las principales promesas de Bolsonaro: acabar con los corruptos, dar seguridad a los brasileños de bien y privatizar todo lo que hiciera falta para que la economía creciera como en los viejos tiempos.

Al aceptar la invitación del ultraderechista Bolsonaro para ser ministro de Justicia y Seguridad Pública, el juez rompía su promesa de no entrar en política. Abandonaba una carrera en la judicatura que le convirtió en el cruzado anticorrupción —héroe de una parte de los brasileños, por meter en la cárcel al exmandatario Lula da Silva; y villano para otra, por la misma razón— y renunciaba a la fabulosa jubilación que conlleva. El divorcio político promete nuevos capítulos en breve.

Naiara Galarraga Gortázar


 

Países de Europa han reportado problemas con los kit de pruebas rápidas de covid-19 elaborado en China y distribuidos por firmas europeas.

La compra de productos chinos para el combate al nuevo coronavirus se ha convertido en un dolor de cabeza para varios países de Europa.

A medida que la pandemia se iba expandiendo por el viejo continente, algunos gobiernos han recurrido a China para conseguir productos sanitarios básicos que luego han tenido que desechar o devolver entre denuncias de problemas de fiabilidad.

España, Turquía y República Checa recibieron decenas de miles de kits de diagnóstico rápido que desecharon por inservibles, mientras que Holanda tuvo que retirar rápidamente miles de mascarillas que distribuyó entre personal de sanidad porque no protegían contra el virus.

El gobierno de China asegura que investiga el origen de los productos, mientras que una de las firmas señaladas en el caso de las pruebas rápidas dicen que sus clientes no han sabido usar el producto.

En un blog la semana pasada, el jefe de la diplomacia de la Unión Europea, Josep Borrell, dijo que hay "un componente geopolítico que incluye una lucha por la influencia a través del manejo de la información y la 'política de generosidad'".

"China está presionando agresivamente con el mensaje de que, a diferencia de Estados Unidos, es un socio responsable y confiable", escribió.

"Estamos frente a una crisis generalizada del capitalismo democrático mundial y del no democrático, como el de China".

Esto mientras Europa se ha convertido en uno de los grandes focos de la pandemia de covid-19.

El 1 de abril, Italia reportaba 13.000 muertes y 110.000 contagios) y España (9.000 muertos y 102.000 contagios) como los países más afectados y que incluso superan a los números de China (82.300/3.300) donde surgió el brote.

Pruebas defectuosas en España

El Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social español ya había distribuido a finales de marzo unos 8.000 kits de diagnóstico rápido del SARS-CoV-2, el nuevo coronavirus causante del covid-19, de un paquete de 58.000 recibido cuando detectó que carecían de fiabilidad.

Los test solo tenían una sensibilidad de 30%, cuando los lineamientos de la Organización Mundial de la Salud indican que deben tener 80%.

España es uno de los países de Europa con más casos de contagio y fallecimientos por covid-19.

"En cuanto se detectó una escasa sensibilidad, se dio orden inmediata de retirada; y se contactó con el proveedor que lo va a sustituir por otro tipo de test", dijo el Ministerio de Sanidad en un comunicado.

El gobierno español hizo la compra de 640.000 kits a un proveedor certificado local que a su vez adquirió los productos a la empresa china Shenzhen Bioeasy Biotechnology, ubicada en la provincia de Cantón.

Sin embargo, Shenzhen Bioeasy Biotechnology indicó que los problemas denunciados en realidad pueden deberse a la recolección incorrecta de muestras o al uso incorrecto del producto.

Una fuente del gobierno chino dijo a EFE que "no han detectado irregularidades por el momento" en esos kits, pero la investigación sigue en marcha.

Sin embargo, la embajada china en España indicó en un mensaje en Twitter que la fábrica señalada no tenía una licencia oficial de las autoridades médicas chinas para vender sus productos.

Aseguró que material de combate al covid-19 donado por el gobierno chino en otros envíos separados, así como la ayuda del grupo tecnológico y minorista Alibaba, no incluía productos de Shenzhen Bioeasy.

Los kits devueltos por Turquía

Turquía también informó que algunos kits de prueba rápida, fabricados por la misma compañía china del caso de España, no eran lo suficientemente precisos para el diagnóstico de la enfermedad.

Cómo son las pruebas para diagnosticar el coronavirus

El lote ordenado era de unos 350.000, pero el gobierno turco señaló que primero les realizó pruebas antes de enviarlos a los servicios médicos.

"Los hemos probado y no funcionan. España cometió un gran error al usarlas", dijo Ates Kara, del equipo de respuesta al coronavirus en el Ministerio de Salud turco, a CNN Turk.

Kara explicó que Turquía es uno de los pocos países del mundo que produce sus propias pruebas de covid-19 las cuales pueden arrojar resultados confiables en seis horas. Las pruebas rápidas lo hacen en unos 15 minutos.

Pero el país tuvo que adquirir miles de kits luego de que la semana pasada envió a Estados Unidos medio millón de su propia producción, por lo que a medida que el virus se propagó, requirieron más.

"Nuestros números de prueba son bajos. Ciertamente no estábamos preparados. Los países que están listos deben tener altos números de prueba", dijo Sinan Adiyaman, presidente de la Asociación de Médicos de Turquía (TTB) a la agencia Reuters.

Mascarillas defectuosas en Holanda

El pasado sábado, el Ministerio de Salud de Países Bajos anunció el retiro de 600.000 máscaras llegadas de un fabricante chino el 21 de marzo.

¿Sirven realmente las mascarillas para evitar el contagio del coronavirus?

El producto ya se había distribuido a personal sanitario en primera línea del combate a la pandemia.

Sin embargo, funcionarios dijeron que las máscaras no encajaban en la cara y que sus filtros no funcionaban como deberían hacerlo, a pesar de que tenían un certificado de calidad N95.

Holanda tuvo problemas con las mascarillas N95 que son usadas por personal sanitario.

"El resto del envío quedó inmediatamente en pausa y no se ha distribuido", decía un comunicado del Ministerio de Salud. "Ahora se ha decidido no utilizar ninguno de estos productos recibidos".

"Debido a la escasez, podemos encontrarnos en una situación en la que solo hay equipos de protección disponibles que no cumplen con los más altos estándares. Este es un problema en todos los países", advirtió la institución.

En este caso no fue señalado cuál fue el fabricante chino que hizo el envío.

Alarma en República Checa

Una alarma entre la población en República Checa inició luego de que medios de comunicación locales reportaron que hasta 80% de los kits de diagnóstico rápido enviados desde China tenían problemas.

Sin embargo, el viceministro de Salud, Roman Prymula, rechazó que ese porcentaje fuera real. El gobierno había recibido alrededor de 150.000 kits.

El vice primer ministro y ministro del Interior, Jan Hamacek, minimizó los señalamientos de defectos a los que atribuyó a una posible metodología incorrecta de uso.

La embajada de China en el país citó el viernes la declaración de un funcionario checo afirmando que parte del personal no siguió estrictamente las instrucciones al realizar las pruebas.

Aun así, el país decidió continuar empleando solo pruebas de laboratorio convencionales, unas 900 por día, para determinar los casos con mayor certeza.

 

 

«Está alegre, exultante y definitivamente recuperándose a lo grande», ha comentado el ministro de Sanidad sobre la salud del «premier»


El primer ministro británico, Boris Johnson, se encuentra en un estado «exultante» y continúa su proceso de recuperación de Covid-19 en la casa de campo oficial, pero aún no está listo para volver al trabajo, una decisión que es «suya» y de «sus médicos».

Así lo explicó esta mañana el ministro de Sanidad, Matt Hancock, desmintiendo así una publicación del diario de The Telegraph que asegura que el premier regresará a Downing Street el próximo lunes. Hancock, que se negó a dar una fecha para la reincorporación del primer ministro a sus funciones, dijo a un programa de la BBC que ayer habló con Johnson y que «está alegre, exultante y definitivamente recuperándose a lo grande».

Fuentes del Gobierno citadas en el anonimato por The Telegraph aseguran que el premier está «decidido» a regresar la próxima semana a tomar las riendas del Ejecutivo, al que se le ha criticado la falta de un liderazgo claro en medio de la crisis del coronavirus. Las mismas fuentes afirman que Johnson ha estado trabajando durante toda esta semana y preparando su regreso, e incluso mantuvo un encuentro vía telefónica con la Reina Isabel II el miércoles, lo que supone «una muestra de que se considera apto» para retomar sus funciones.

Desde su ingreso al Hospital St. Thomas de Londres el pasado 5 de abril -donde estuvo ingresado siete días, tres de ellos en la unidad de cuidados intensivos- quien ha ejercido como su sustituto es Dominic Raab, ministro de Exteriores y primer secretario de Estado, con quien según el diario británico ha mantenido reuniones diarias esta semana para ponerse al día y además ha seguido de cerca el inicio del funcionamiento del Parlamento desde el pasado 21 de abril. El periódico afirma que se le ha pedido a los ministros que estén listos para que el primer ministro presida una reunión de gabinete la próxima semana.

Cerca de 20.000 muertos

La nación se encuentra en este momento en un momento decisivo, con una cifra de fallecidos que roza ya los 20.000 y en medio de fuertes críticas al gobierno por la falta de test, la escasez de equipo de protección para el personal sanitario y la exigencia de la oposición y también de diputados del Partido Conservador para que se dé a conocer la estrategia de salida del confinamiento en el que se encuentra la población desde el pasado 23 de marzo y que se extenderá como mínimo hasta el próximo 7 de mayo. «Nuestro problema es que no hay liderazgo en este momento», dijo una fuente.

A esto se suma el anuncio hecho ayer por la ministra principal de Escocia, Nicola Sturgeon, de que el país levantará las medidas de la cuarentena gradualmente, decisión con la que el ministro Hancock se mostró en desacuerdo, diciendo que preferiría que las medidas se levantaran en todo el Reino Unido al mismo tiempo, en lugar de que cada país siga su propio calendario. «Hasta ahora nos hemos movido como un solo Reino Unido y creo que ha sido positivo. Prefiero que trabajemos juntos como una sola nación», afirmó.


 

La decisión fue provocada por la destitución de la dirección de la Policía Federal de Mauricio Valeixo, hombre de confianza de exjuez Sergio Moro.

El ministro de Justicia de Brasil, Sergio Moro, conocido por llevar a prisión a Luiz Inácio Lula da Silva como juez, renunció este viernes después de que el presidente Jair Bolsonaro destituyó al director de la Policía Federal.

La renuncia fue anunciada por el propio Moro, quien sugirió que existen «interferencias políticas» en la lucha contra la corrupción, en las que enmarcó la decisión tomada este viernes por Bolsonaro de destituir de la dirección de la Policía Federal a Mauricio Valeixo, un hombre de la plena confianza del ministro.

Moro, quien gracias a dirigir el proceso contra el expresidente Lula se convirtió en una suerte de «paladín» de la justicia, condujo la operación Lava Jato y la mayor parte de la derecha lo recibió como una garantía de lucha contra la corrupción cuando Bolsonaro llegó al poder y lo nombró ministro.

«Voy a comenzar a empaquetar mis cosas y a preparar mi carta de renuncia», dijo Moro a los periodistas, tras hacer un repaso de su actuación como ministro y subrayar que Bolsonaro había asumido con él un «compromiso» de que «no habría interferencias políticas» en los organismos de combate a la corrupción.

Según Moro, su decisión fue tomada después de que Bolsonaro destituyó «sin ninguna razón técnica» al director de la Policía Federal, que depende del Ministerio de Justicia y para la que el exjuez había exigido una plena autonomía al aceptar el cargo.

«El presidente me prometió carta blanca para nombrar a todos mis asesores y a los responsables de los organismos del ministerio y lo dijo públicamente», pero «lamentablemente no ha cumplido», declaró.

Presión política inapropiada

Según Moro, en el caso de la destitución del director de la Policía Federal hubo «una presión política, que no es apropiada», por lo que «no tenía cómo aceptar esa sustitución».

Incluso comentó que, la víspera, le dijo personalmente a Bolsonaro que la destitución de Valeixo sería una «interferencia política» en la Policía Federal, frente a lo cual el mandatario respondió que «sí, es así». También aclaró que el decreto mediante el cual fue exonerado el director de la Policía Federal, publicado con su rúbrica, no fue en realidad firmado por él, lo que según especialistas en derecho pudiera constituir un grave delito por parte del Gobierno. «Supe de la exoneración a través del Diario Oficial y no firmé ese decreto», garantizó.

Los hijos de Bolsonaro, salpicados

Según Moro, las «presiones políticas» en torno a esta decisión que forzó su salida del Gobierno pasan por investigaciones que están en curso, sobre las que no reveló detalles, pero que según diversas fuentes pueden salpicar a dos de los hijos del mandatario, el senador Flavio y el concejal de Río de Janeiro Carlos.

Moro también hizo un repaso de su actuación durante el año y cuatro meses que estuvo al frente del Ministerio de Justicia y destacó en particular la reducción en un 19 % de los índices de homicidios el año pasado. Sin embargo, lamentó que en la lucha contra la corrupción «no se avanzó tanto cuanto se habría podido», aunque matizó que «algo se he hecho».

Moro sale del Gobierno con una gestión que es aprobada por cerca del 60% de los brasileños, muy superior al 30 % que apoya al propio Bolsonaro, quien puede sufrir un desgaste mucho mayor con la salida del popular exmagistrado.

La semana pasada, Bolsonaro ya había dado un paso en contra de la opinión pública al destituir al ministro de Salud, Luiz Henrique Mandetta, también muy popular por su defensa de las cuarentenas para frenar al coronavirus, pese a las críticas del gobernante.


 

El gobierno de Sánchez tuvo que devolverlos. "Compramos Ferraris en el taller de Manolo", se quejaron en el propio Psoe.

El Gobierno español se vio obligado a descartar los primeros test para detectar el Covid-19 procedentes de China, el mismo pais que donó 170 mil kits a la Argentina que se empezarán a utilizar este viernes en Constitución.

Lo denunció, entre otros, la Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica (SEIMC), que advirtió que las pruebas tienen una sensibilidad inferior al 30% en la detección del virus y que, por tanto, sus resultado no podían ser en absoluto concluyentes.

La compra masiva de productos sanitarios contra el Covid-19 protagonizada por Trump obligó al presidente Pedro Sánchez a acelerar la negociación con los proveedores chinos, con los que cerró un pago por adelantado 432 millones a cambio de 50 millones de mascarillas, 5,5 millones de test rápidos, 995 equipos de respiración asistida, y 11 millones de guantes.

Pocos días después del anuncio se confirmó que esos primeros test rápidos procedentes de China no cumplían con los estándares previstos. Desde el Gobierno español trataron de desvincular esta compra con el acuerdo de compra de material sanitario a China por valor de 507 millones, asegurando que el material llegó a través de una empresa española que importaba del país asiático y que contaba con los permisos. Una información que contrasta con la versión de la propia embajada China.

En su comparecencia en Moncloa, Fernando Simón ha confirmado estas informaciones. El director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias del Ministerio de Sanidad ha asegurado que estos test rápidos, cuya puesta en funcionamiento pretendía "descargar la presión sobre los laboratorios", no han resultado ser tan efectivos como se esperaba.

Simón ha asegurado que estas pruebas "vienen de varios proveedores y varias vías de abastecimiento". Añadió que "la primera entrega fue un envío de 9.000 test, que antes de utilizarlos se validaron". Las pruebas realizadas "nos han mostrado que las especificaciones de este test, de este lote, no corresponden con la calidad y esto ha obligado a devolverlos".

El papelón del Gobierno fue cuestionado desde el propio oficialismo. El secretario del PSOE de Deportes de Valencia, Daniel Lorenzo, salió a hacer pública sus "ganas de llorar". "Hemos comprado Ferraris en el Taller Manolo donde te customizan el Seat León", dijo Lorenzo.

Al hilo de esta polémica, la embajada de China en España quiso dejar claro que el gobierno de la República Popular no tiene nada que ver con la venta de los test defectuosos. En su cuenta oficial de Twitter, aseguró que "las donaciones realizadas por el Gobierno de China y otras entidades como Alibabá no incluyen productos suministrados por Shenzhen Bioeasy Biotechnology", la empresa fabricante de las pruebas del Covid-19 llegadas a España.

La oficina diplomática, además, aseguró que la compañía "no ha conseguido todavía la licencia oficial de la Administración Nacional de Productos Médicos de China para vender sus productos".

Por último, recordó que "la compra de materiales sanitarios anunciada por el Ministerio de Sanidad está en curso y los materiales no han salido de China aún. El Ministerio de Comercio de China ofreció a España una lista de proveedores clasificados, en la cual Shenzhen Bioeasy Biotechnology no estaba incluida".


 

El laboratorio Sinovac Biotech de Beijing dio a conocer el resultado exitoso, informó la revista Science.

China anunció que probó con éxito en monos una vacuna que mata el coronavirus. Es la primera vez que una vacuna logra proteger a un animal, en este caso la variedad de simios macacos rhesus. El laboratorio que la produce comenzó los experimentos en humanos hace una semana y para ello utilizó una formulación antigua del virus.

A medida los países comienzan a flexibilizar sus cuarentenas, vuelven a aumentar los contagios por coronavirus. Más allá de los barbijos y demás medidas de prevención, la única solución para retomar las actividades sociales y económicas parece ser una vacuna contra el virus.

EEUU podría retirar la inmunidad a China para habilitar las demandas colectivas por la pandemia

La revista Science, la publicación científica más prestigiosa del mundo, anunció que el laboratorio biotecnológico Sinovac Biotech testeó la vacuna con macacos rhesus y tres semanas después les introdujo el virus que causa el Covid19 en los pulmones.

Ninguno de los animales desarrolló una infección ni efectos secundarios y aquellos monos que recibieron la dosis más alta de la vacuna tuvieron una mejor respuesta que los demás. Aquellos que habían recibido dosis más bajas contrajeron un virus pero pudieron controlar la infección.

Desde Nueva York el virólogo Florian Krammer, de la Escuela de Medicina Icahn en Mount Sinai, se declaró satisfecho. "Lo que más me gusta es que muchos productores de vacunas, también en países de ingresos bajos y medios, podrían fabricar dicha vacuna ", explicó el científico que es coautor de un informe de estado sobre las diferentes vacunas del Covid19 en desarrollo.

No todos coinciden con el optimismo de Krammer. Douglas Reed, de la Universidad de Pittsburgh también realiza experimentos con monos para producir una vacuna y asegura que el número de animales utilizado por Sinovac Biotech es demasiado pequeño para producir resultados "estadísticamente significativos" y junto a su equipo prepara un paper crítico de las metodologías del laboratorio chino.

Además objeta que el laboratorio chino hubiera aumentado el stock de Coronavirus que se utilizaron para testear en los animales y eso puede haber causado cambios que lo hacen "menos reflejo de los que infectan a los humanos".


 

El hasta hoy alcalde de Badalona, el socialista Álex Pastor, renunció hoy a su cargo tras pasar la noche en la comisaría luego de haber sido sorprendido violando el confinamiento y conduciendo ebrio en la capital catalana.

“Estaba muy alterado, gritando y dando golpes” dijeron fuentes policiales, citadas por la prensa española, que detallaron que el jefe comunal de la localidad ubicada a 10 kilómetros de Barcelona, mordió a un agente de los Mossos d' Esquadra, la policía regional catalana, que participó del arresto.

En una carta que hizo pública mientras todavía estaba arrestado en Barcelona, Pastor renunció a la Alcaldía, argumentando que la "exigencia" del cargo lo había afectado emocionalmente.

"He visto resentido el lado más personal y familiar. Esto ha afectado a mi salud y a mi estado emocional y me ha llevado a hacer cosas de las que me arrepiento", dijo el político socialista, al que su partido suspendió de militancia.

España atraviesa su sexta semana de confinamiento bajo estado de alarma por la crisis del coroanvirus, que ya causó casi 22.000 muertes en el país.

Si bien las autoridades destacan diariamente la disciplina de los ciudadanos, que mayoritariamente cumplen a raja tabla el confinamiento, se producen diariamente algunos incidentes y arrestos, 83 en las últimas 24 horas, lo que eleva el total a 2.737 detenidos, según el último dato actualizado por el comité de crisis del coronavirus.


 

El Gobierno holandés levanta algunas medidas de un confinamiento ya de por sí relajado, pero amplía la prohibición de los grandes eventos hasta al menos el 1 de septiembre.

El Gobierno holandés decidió este martes reabrir paulatinamente las escuelas de Educación Primaria y las guarderías el 11 de mayo, y permitir a los niños volver a entrenar en grupo a partir de la semana que viene, aunque extiende el resto de medidas de confinamiento hasta el 20 de mayo.

El primer ministro holandés, Mark Rutte, explicó que todas las escuelas de Primaria podrán volver a reabrir sus puertas, aunque tendrán que recibir a los grupos de alumnos en días alternativos o a media jornada por grupo, mientras que los colegios de Educación Especial y las guarderías podrán abrir a jornada completa.

"No queríamos cerrar los colegios, pero vivimos en una democracia en Países Bajos. Con 17 millones de personas, el Gobierno puede decidir mantener las escuelas abiertas, pero cuando los padres dejan a sus hijos en casa (por miedo), también nos toca lidiar con eso", subrayó Rutte, en una rueda de prensa.

El Ejecutivo está estudiando si reabrir los institutos de Educación Secundaria el próximo 1 de junio, si los jóvenes pueden mantener la distancia de metro y medio, y los maestros en general tendrán derecho a someterse a las pruebas de la Covid-19 si tienen sospechas o síntomas de haberlo contraído, algo que por ahora solo pueden hacer los trabajadores sanitarios.

Además, los niños de hasta 12 años pueden volver a entrenar en sus equipos deportivos a partir del 28 de abril, aunque no se permite todavía la celebración de competiciones oficiales, una decisión que el Gobierno toma "consciente de lo difícil" que es exigir a los niños mantener la distancia de metro y medio.

Los jóvenes de entre 12 y 18 años también podrán volver a hacer ejercicio al aire libre, pero en su caso, sí se les deberá exigir que mantengan la distancia de seguridad. Los niños tendrán que ir a ducharse a su casa y no en el club deportivo donde entrenen, unas medidas estrictas que vigilarán los funcionarios de los municipios.

Otra de las novedades anunciadas por el Gobierno holandés es la prohibición total de los grandes eventos -conferencias, ferias y partidos de fútbol profesional- hasta al menos el 1 de septiembre, tres meses más tarde de lo previsto, porque no "se pueden gestionar los riesgos" en estos eventos, una decisión que Rutte ha calificado de "agria" y "un sacrificio conjunto" para la sociedad.

El resto de las medidas aplicadas hasta ahora, como parte de una versión de confinamiento ya de por sí relajada, se extenderán hasta el próximo 20 de mayo, lo que incluye el cierre de lugares de ocio, gimnasios, restaurantes y profesiones que requieran contacto (peluquerías y fisioterapias), así como la prohibición de visitas a las residencias de mayores.


 

Un patrón similar (aumento rápido de las infecciones a un pico en la sexta semana y disminución a partir de la octava semana) es común en todas partes, independientemente de las políticas de respuesta.

La animación médica en 3D todavía se filma mostrando la estructura de un coronavirus (https://www.scientificanimations.com/coronavirus-symptoms-and-prevention-explained-through-medical-animation/)

El siguiente es el texto de un estudio realizado por el profesor Isaac Ben-Israel , publicado por primera vez el 16 de abril de 2020. (Ben-Israel discutió su investigación en la televisión israelí el 13 de abril, diciendo que las estadísticas simples muestran que la propagación del coronavirus disminuye a casi cero después de 70 días, sin importar dónde golpee, y sin importar las medidas que impongan los gobiernos para tratar de frustrarlo).

El siguiente artículo tiene como objetivo examinar el desarrollo de la enfermedad por coronavirus en Israel desde su inicio hace 56 días (8 semanas).

Resulta que el pico de propagación del virus ha estado detrás de nosotros durante aproximadamente dos semanas y probablemente se desvanecerá en dos semanas más.

Nuestro análisis muestra que este es un patrón constante en todos los países. Sorprendentemente, este patrón es común a los países que han sufrido un bloqueo severo, incluida la parálisis de la economía, así como a los países que implementaron una política mucho más indulgente y continuaron en la vida cotidiana.

Los datos indican que la política de bloqueo puede ser detenida dentro de unos días y reemplazada por una política de distanciamiento social moderado.

Datos

Un nuevo concepto ha entrado en nuestras vidas: un crecimiento exponencial, es decir, un crecimiento de tasa geométrica. Si efectivamente la corona se propaga de acuerdo con un crecimiento exponencial, Israel habría experimentado el doble de pacientes cada pocos días. Esencialmente, los datos de nuevoscasos infectados adicionales tendrían que mostrar un crecimiento a un ritmo acelerado. ¿Esto sucede en la realidad? El siguiente estudio examinará esta pregunta.

A partir de hoy, que marca el día 56 desde que se descubrió el primer paciente en Israel, el número de pacientes conocidos aumentó de 1 el 20 de febrero a 12,758 el 16 de abril. ¿Había sido el aumento realmente exponencial?

La siguiente tabla proporciona una descripción del aumento diario en el número de pacientes nuevos en Israel (el eje horizontal es la línea de tiempo en días desde que se descubrió al primer paciente). Incluso alguien que no posee conocimientos matemáticos puede aprender del gráfico que el número agregado de pacientes por día no aumenta a un ritmo constante y, por lo tanto, el crecimiento no es exponencial.

El tiempo requerido para duplicar el número de pacientes ha disminuido de 2 a 4 días al principio a unos 30 días hoy, y continúa disminuyendo (consulte el siguiente gráfico):

Otra forma de ver la disminución de la enfermedad es observar las infecciones adicionales diarias en relación con el número total de infecciones, es decir, el porcentaje de nuevas infecciones por día. Los siguientes cuadros muestran esto:

Resumen hasta el momento: en las primeras 4-5 semanas desde que se descubrió la enfermedad en Israel, hubo un aumento exponencial de las infecciones, pero desde entonces ha comenzado a moderarse.

El número de pacientes diarios añadidos alcanzó su punto máximo aproximadamente seis semanas después de que se descubrió la enfermedad y desde entonces ha estado en constante declive.

Comparación global

Este fenómeno es notablemente común en casi todos los países del mundo. Por ejemplo, en los EE. UU., Si bien los números son significativamente mayores (con una población de casi 330 millones de personas), el mismo patrón de disminución.

En Israel, los números absolutos son más pequeños pero el fenómeno es similar:

Este patrón no es exclusivo de Israel o los EE. UU. Y, de hecho, representa un fenómeno global que se refleja en el siguiente cuadro que proporciona la cantidad diaria de infecciones en todo el mundo (para países que han publicado datos precisos):

Es interesante observar que este patrón, principalmente el rápido crecimiento inicial y la siguiente disminución en el número de nuevos pacientes diarios, todavía se comparte entre los países que respondieron de manera significativamente diferente.

Con la información antes mencionada, podemos volver ahora a la pregunta original: ¿ha continuado el Coronavirus propagándose exponencialmente?

Con cuidadosa consideración, la respuesta es simplemente negativa. La propagación del virus comienza a un ritmo exponencial, sin embargo, continúa siendo moderada y finalmente se desvanece después de 8 semanas más o menos desde su brote.

Análisis

Teniendo en cuenta los datos, es imprescindible elaborar qué causó la disminución en el número de nuevas infecciones.

Algunos pueden afirmar que la disminución en el número de pacientes adicionales todos los días es el resultado del estricto bloqueo impuesto por el gobierno y las autoridades de salud. Examinar los datos de diferentes países de todo el mundo arroja un gran signo de interrogación sobre la declaración anterior.

Resulta que un patrón similar (aumento rápido de las infecciones que alcanza un pico en la sexta semana y disminuye a partir de la octava semana) es común en todos los países en los que se descubrió la enfermedad, independientemente de sus políticas de respuesta: algunos impusieron una severa y cierre inmediato que incluía no solo el "distanciamiento social" y la prohibición del hacinamiento, sino también el cierre de la economía (como Israel); algunos "ignoraron" la infección y continuaron con una vida casi normal (como Taiwán, Corea o Suecia), y algunos inicialmente adoptaron una política indulgente, pero pronto volvieron a un bloqueo total (como Italia o el Estado de Nueva York). No obstante, los datos

muestran constantes de tiempo similares entre todos estos países con respecto al rápido crecimiento inicial y la disminución de la enfermedad.

Por ejemplo, nuestros cálculos muestran que el patrón de las nuevas infecciones diarias como porcentaje del número acumulado de infecciones (promedio semanal) es común en todos los países del mundo.

Por lo general, en la primera fase de la propagación, este porcentaje ascendió a alrededor del 30%, disminuyó a un nivel de menos del 10% después de 6 semanas y finalmente alcanzó un nivel de menos del 5% una semana después.

(Quiero extender mi gratitud al profesor Zvi Ziegler del Technion, quien me envió sus cálculos y análisis con respecto a la tasa de infección promedio semanal en Israel y en otros veinte países).

Es importante distinguir entre las políticas de cierre que incluyen un cierre económico a través de reducciones totales o parciales de la fuerza laboral (como Israel, donde casi el 85% de la fuerza laboral se cerró a expensas de 100 mil millones de shekels por mes) y las políticas de distanciamiento social. (por ejemplo, prohibir grandes multitudes, mantener la distancia entre las personas, etc.).

Ciertamente, un bloqueo completo completo reduce la propagación del virus. Sin embargo, como muestran los datos anteriores, existe una disminución similar aparente en la tasa de infección incluso en países que no impusieron un cierre total. Se deben realizar más investigaciones para comprender la razón subyacente detrás de esta observación.

Conclusión

El bloqueo severo tiene algunas implicaciones negativas. Su resultado inmediato es un aumento en el nivel de desempleo y la caída del PIB (en Israel, se estima que cada mes de encierro reduce el PIB en un 8%). Esto eventualmente conducirá a un aumento de la pobreza y a la pérdida de vidas humanas debido a otras enfermedades.

Dado que la evidencia revela que la enfermedad de Corona disminuye incluso sin un bloqueo completo, es recomendable revertir la política actual y eliminar el bloqueo. Al mismo tiempo, es aconsejable continuar con medidas de bajo costo, como usar máscaras, ampliar las pruebas para poblaciones definidas y prohibir las reuniones masivas.

Por lo tanto, recomendamos aumentar la participación en la fuerza laboral al 50% el día después de la Pascua (o el domingo siguiente, el 19 de abril). Luego debería aumentar al 100% de participación en la fuerza laboral en las siguientes 1-2 semanas, aparte de un número limitado de áreas de alta infección en las que

se evaluará regularmente la tasa de contagio. Un alivio de estas restricciones en estas áreas definidas depende de una disminución de la tasa de crecimiento a menos del 5 por ciento.

Es fundamental eliminar el cuello de botella que impide la expansión de las pruebas a 20,000 - 30,000 por día y centrarse en la adquisición de hisopos médicos, kits de prueba y reactivos (incluso de la producción local).

La disminución en el crecimiento del Coronavirus en general, y los pacientes en estado crítico en particular, disminuye la probabilidad de que Israel sufra la sobrecarga en todo el sistema que experimentaron los sistemas de salud de Italia, España y Nueva York.

Enfrentando altas tasas de infección, los últimos sistemas no pudieron manejar la afluencia repentina en los pacientes. Dicho esto, Israel puede enfrentar una escasez de ventiladores. Si bien esto aún no ha sucedido, es crucial centrarse en cerrar la brecha.

Isaac Ben-Israel

Fuente: www.timesofisrael.com

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