Política

La pulseada judicial contra Horacio Rodríguez Larreta, por el inicio de las clases, es un ensayo clave en el año electoral.

Primer dato de la realidad que reconocen en despachos de la Casa Rosada: al margen de los problemas de gestión, de la pandemia y los desvelos para hacerse de las vacunas, y de las incógnitas y presiones internas que genera el arranque del año judicial, todos “hablan de octubre”.

El precio de la comida en la Argentina es motivo de debate. Y, sobre todo de preocupación en el gobierno. En cada recorrida que llevan adelante los funcionarios del área de desarrollo social escuchan con mucha insistencia este reclamo. Se trata, nada más ni nada menos, que la base electoral que le ha dado el triunfo al Frente de Todos en 2019. El aumento de las toneladas de alimentos que llegan a los barrios podrían ser insuficientes si no se detiene el incremento de los valores cuando se destina mayormente el ingreso familiar a comprar insumos para comer.

La crisis está poniendo a prueba la capacidad de adaptación del kirchnerismo a la adversidad. Ingresa en el proceso electoral sin tener resuelto un programa económico que despierte expectativas favorables en el electorado. Ni tampoco entre sus aliados del Frente de Todos, donde se insinúa un debate que comienza a objetar la forma en que se distribuye entre ellos ese bien escaso. En el peronismo, la fragilidad económica suele provocar inestabilidad política y alentar movimientos emancipatorios. Su historia en las elecciones legislativas es rica en ejemplos.

El Jefe de gabinete defendió el modelo autoritario de Insfrán. Y buscó politizar la bandera de los derechos humanos.

Con el ingreso a esta nueva etapa de mayor sensatez y pragmatismo, los sectores más ligados al presidente continúan con sus esfuerzos por diferenciarse de los grupos más radicalizados de la coalición.

La contienda electoral llegará en uno de los peores momentos para Alberto Fernández. Las estrategias.

Luego de las complicaciones de la pandemia, la incertidumbre en el plan de vacunación contra el Covid-19 y el desmadre de los precios, el presidente Alberto Fernández apuesta a un Pacto Social para recuperar terreno y ganar las elecciones legislativas de octubre próximo. Ese pacto debería tomar forma con la demorada conformación de un Consejo Económico y Social, por ley, que podría ser presidido por el secretario de Asuntos Estratégicos, Gustavo Beliz.

El secretario de Derechos Humanos debió viajar a Formosa con conclusiones ya previamente redactadas. Los riesgos de una segunda ola que llegará, con una vacuna que, como en todas las latitudes, se retrasa de manera alarmante.

Horacio Pietragalla, secretario de Derechos Humanos, consideró que las graves denuncias contra el incombustible Gildo Insfrán son puro cuento. Pietragalla es el mismo que en diciembre de 2017, cuando era diputado, abandonó el recinto de la Cámara para alentar a los manifestantes que intentaban ocupar el Congreso por una ley de Macri que modificaba los aumentos a los jubilados, más benigna que la que rige ahora. Ahora no dijo nada. Es el mismo que trepó las rejas de la Casa de Gobierno en el velatorio de Maradona para denunciar que el gobierno de Rodríguez Larreta estaba violando los derechos humanos. La policía de la Capital trataba de impedir en ese momento el vandalismo de algunos seguidores del ídolo muerto.

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