De cara al cierre de listas, la ministra y el diputado aparecen como los más firmes en Ciudad y Provincia. Fuerza Patria piensa un nombre de consenso.

"Estoy trabajando en eso”, respondió a Clarín el peronista José Mayans, jefe de la bancada de Unión por la Patria del Senado. ¿En qué estaba? En lograr que este jueves haya 37 senadores sentados en sus bancas -con esa cifra se consigue el quórum- para tratar de voltear una serie de decretos clave de sería un nuevo revés legislativo de la administración libertaria.
Pero un problema que en principio asomaba en el horizonte era la propia interna peronista. El bloque de Unión por la Patria tiene 34 senadores propios -está a sólo tres del quórum-, pero hay 14 a los que se les vence el mandato en diciembre.
Varios buscan renovar sus bancas, pero aún no tienen garantizados sus lugares en las listas y podrían mostrar alguna maña para subirse el precio. Justo este domingo vence el plazo para la presentación de candidaturas nacionales. El que no chille ahora, después será tarde.
De estar nomás los 34, el peronismo necesitará de la ayuda de al menos tres senadores de otros bloques. Este lunes se reunió por Zoom la bancada de la Unión Cívica Radical -tiene 13 integrantes- y quedaron en que este martes volverán a juntarse, aunque de forma presencial en el Senado, para definir una posición común.

Predominaba la idea de que lo mejor sería sesionar la semana que viene y no este jueves, como presiona el peronismo. Más allá de lo que se defina como bloque, algunos radicales podrían desmarcarse y dar quórum y votar por el rechazo de los decretos si Unión por la Patria insiste en sesionar ya.
El radical fueguino Pablo Blanco, a quien se le vence el mandato en diciembre y buscará otro, es uno de los que daría quorúm. Para el senador debe rechazarse el decreto presidencial de disolución de Vialidad Nacional.
Blanco también está por el rechazo de los decretos que introdujeron cambios en el Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) y el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA).
Se especula que la senadora larretista Guadalupe Tagliaferri y el radical Martín Lousteau, ambos muy críticos de la administración libertaria, también podrían dar quórum. (Entre paréntesis: molesto con algunos de sus correligionarios, Lousteau ya no participa de las reuniones del bloque radical).
Qué decretos son
La semana pasada, en la sesión de Diputados en la que la oposición derrotó al oficialismo en 12 votaciones, se rechazaron los siguientes decretos presidenciales:
# 462/25, de reestructuración del INTI y el INTA.
# 351/25, de quita de autonomía del Banco Nacional de Datos Genéticos.
# 340/25, de régimen de excepción de la Marina Mercante Nacional.
# 461/25, de disolución de Vialidad.
# 345/25, de reestructuración de organismos culturales.
Esos decretos seguirán vigentes hasta que el Senado también los rechace. Por eso penden de un hilo.
El plan de la oposición dura es repetir la jugada de hace un mes, cuando se autoconvocó a una sesión en el Senado y aprobó las leyes de suba en las jubilaciones, moratoria previsional y emergencia en discapacidad.
Si logran que se sienten 37 senadores en sus bancas, arrancarán la sesión. En UxP argumentan que no harán un pedido de sesión especial porque lo más probable es que Victoria Villarruel demore la convocatoria.
La "autoconvocatoria" es considerada legal y reglamentaria por diferentes bloques del Senado y también, aunque en voz baja, por sectores del oficialismo. Sin embargo, la semana pasada en el veto de las leyes de suba en las jubilaciones y la de discapacidad, el Poder Ejecutivo cuestionó la metodología.
Al igual que Mayans, aliados del oficialismo también trabajan pero para lograr que no haya sesión este jueves.
“No tenemos que ser parte de la campaña del kirchnerismo”, sostiene un senador. “No digo que no haya que tratar estos temas, pero pongamos un freno y hagámoslo después de las elecciones de octubre”, agregó.
Ese legislador empezó a contactar a senadores de otros bloques que -calculaba- podrían querer dar quórum.
En el juego de las demoras, hasta este lunes a la tarde desde Diputados no habían enviado al Senado los proyectos que tuvieron media sanción la semana pasada de financiamiento educativo y por la crisis en el hospital Garrahan.
Hasta que no ingresen no se los puede tratar. El oficialismo gana tiempo.

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