Política

No es inocuo el enojo de Cristina Kirchner por el trascendido sobre lo que habría dicho Alberto Fernández en un off de récord sobre su nueva tarea. Se trata, previo a la hernia lumbar, de terminar con el cristinismo que hoy está basado territorialmente en La Cámpora y en determinados distritos del Gran Buenos Aires.

La coalición gobernante exhibe casi obscenamente la falta de liderazgos no solo en el cristinismo, sino también en el peronismo en general 

El dato del IPC de febrero superó hasta las peores estimaciones en medios del Gobierno. Pero estaba claro que sería de alto impacto y eso explicaría los últimos discursos del kirchnerismo. Con todo, parece inadvertido el efecto negativo de tales peleas en el mundo económico 

A Aníbal Fernández la oposición debería denunciarlo por plagio. Su lengua cortante puesta tantas veces en los últimos veinte años al servicio del descuartizamiento de antikirchneristas debutó el lunes con nuevo tablero de dardos: la mismísima familia Kirchner. Crujió el suelo, las placas tectónicas del peronismo se movieron anunciando inminentes réplicas, la grieta se llenó de lava incandescente. 

Las diferencias entre Rodríguez Larreta, Patricia Bullrich y los radicales ponen en riesgo a la coalición en diferentes provincias 

La Vicepresidenta y el kirchnerismo creen que la estrategia de declararla proscrita por la condena judicial no dio resultados. Y avanzan para hallar refugio político y fueros en la Provincia 

La pelea con CFK por las candidaturas dejó a Alberto Fernández políticamente solo. Toma medidas espasmódicas e ineptas. Massa, que no pudo con la inflación, ahora no puede con la deuda 

No es solo por el robo cuyas pruebas acaban de exhibir tres jueces, sino por su incapacidad para devolverle el poder del país. Pero una idea recorre al peronismo: el liderazgo de Cristina Kirchner debe concluir en el próximo mandato presidencial y el justicialismo debe renovarse. Es el proyecto que como un rumor creciente se extiende entre gobernadores e intendentes.

Raro país: en casi todo el territorio, los gobernadores –inclusive los intendentes– se pueden hacer reelegir, gozan de cierta paz y respaldo a sus gestiones, mientras en el orden nacional los dos grandes bloques políticos están en crisis, prometiendo más guerra que en Ucrania, navegando en una tempestad económica. Por supuesto, ninguno tiene asegurada la Presidencia, menos la candidatura. No convencen. 

Frente a la condena contra Cristina Kirchner surgen dos reacciones que abren nuevas inestabilidades políticas y golpean de lleno al proceso electoral por comenzar 

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