Opinión

La exposición del presidente fue una monocorde reiteración de cifras falsas, que no despertó ni siquiera el entusiasmo de los legisladores oficialistas

La apertura de sesiones ordinarias del poder legislativo ocurrida el último miércoles fue seguramente la más desolada en cuatro décadas de democracia.

“No dejamos a nadie sin vacunas durante la pandemia” dijo el presidente Alberto Fernández en la apertura de sesiones del Congreso de la Nación. Fue la primera de, al menos, una treintena de mentiras y falsos relatos expuestos ayer en su alocución, tan extensa como superficial, provocadora, con graves signos de autoritarismo.

A primera vista la comparación podría parecer desatinada. Pero -salvando las diferencias insalvables que existen entre los tres hechos- hay un elemento común que los enlaza y refleja el profundo cambio, en términos de la relación de fuerzas, que ha ocurrido en los últimos meses.

El presidente se trasladó a Chaco, la que él definió como la provincia modelo para la Argentina (la que reproducía en pequeño lo que el peronismo sueña para el país todo) para inaugurar el ciclo lectivo 2023.

Tras la derrota en Malvinas el gobierno militar daba los pasos hacia la apertura democrática

El inicio de las audiencias en la comisión de juicio político de la Cámara de Diputados de la Nación confirma los temores que habíamos expuesto en anteriores artículos. Como el propósito formal del juicio político, es decir, la remoción de los jueces de la Corte Suprema, no ha de prosperar por falta de las mayorías en los plenos de ambas cámaras, la finalidad real es alargar lo más posible el trámite en la comisión para montar una puesta en escena con diversos objetivos: desviar la atención pública de la desastrosa gestión del kirchnerismo; crear chivos expiatorios a los que culpar por ese rotundo fracaso (parece una broma, pero han llegado a decir que la Corte es la causante de la inflación).

Arthur C. Clarke solía recomendar que los políticos leyeran menos novelas policiales y más relatos de ciencia ficción. Ese género, que de vez en cuando araña el arte, no solo provee anticipos tecnológicos y ocurrencias sobre el futuro, sino metáforas iluminadoras acerca del pasado, ideas filosóficas para el presente, apasionantes pensamientos laterales y curiosas revelaciones del inconsciente colectivo.

Hechos por orden cronológico. El 22/2/2023 Patricia Bullrich escribió un hilo de tuits. Clara y sintética. Con coraje explicó su posición. “No se puede dialogar con personas con las que no se puede dialogar, Moyano, Baradel, Zaffaroni, Aníbal Fernández… No a los tibios”.

“Toda dictadura, sea de un hombre o de un partido, desemboca en las    
dos formas predilectas de la esquizofrenia: el monólogo y el mausoleo”
 
-  Octavio Paz

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